Claudia Saa, Cayita como todos le decían, la menor en una familia de seis, hijos, una niña mimada que dio un gran ejemplo de valor, abnegación, paciencia y entrega por la forma como sobrellevó una dolorosísima enfermedad.
Cayita, decía ser una persona diferente después de su enfermedad, le daba gracias a Dios, creció espiritualmente y se entregó al servicio de los demás. (Te puede interesar también: Sandra Ceballos y la Ley)
A raíz de su enfermedad con su médico José Joaquín Caicedo Mallarino y el apoyo de sus hijas María Paula y Andrea creó la asociación AMESE (apoyo a mujeres con enfermedades de seno) a que la dedicó los últimos años de su vida, dando apoyo y amor a las mujeres que padecieron su misma enfermedad, a sus hijas que fueron la luz de sus ojos y a su familia. Cayita siempre tenia un abracito como ella decía y una sonrisa para todos, mostrando con el brillo de sus ojos amor, compresión y ternura.
AMESE (apoyo a mujeres con enfermedades de seno), hoy reúne a mas de 1200 afiliados en diferentes regiones del país.
Nos cuenta Tory su hermana que entre 6 hermanos contando a Cayita, cuatro han tenido cáncer, de las hermanas de su mamá que eran cuatro, tres padecieron la enfermedad, cerca de 20 personas en la familia, esta enfermedad no es extraña para la familia, la reciben con dolor, mas lo aceptan y lo enfrentan con gran entereza y valentía, siempre pensando en aceptar la voluntad de Dios y continuando su vida normalmente, hasta donde la enfermedad se los permite.
Cayita aún en sus últimos días, sabiendo que su lucha terminaba le daba aliento a todo el que se le acercaba, nos enseñaba a llevar el dolor con amor.
Hasta último momento evocaba de Mario Benedetti el:
No te rindas, aún estas a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo
Aceptar tus sombras,
enterrar tus miedos,
liberar el lastre
retomar el vuelo
Sus hijas y su familia recordando a Claudia hacen un reconocimiento de amor y agradecimiento a sus dos médicos Carlos Castro y José Joaquín Caicedo, quienes la llevaron de la mano como un par de angelitos por estos cinco años 10 meses. Ahora ellos y nosotros tendremos un angelito que nos lleva por el camino de la paz y el amor.
Castro (como le decimos cariñosamente) le pregunto a Cayita que como quería que la recordáramos y ella le contesto “QUIERO QUE SE ACUERDEN DE MI COMO UNA PERSONA QUE TODO LO HIZO EN LA VIDA POR AMOR”, ASÍ QUE DE ESTA MANERA DEBEMOS SIEMPRE RECORDARLA Y LLEVARLA EN NUESTRO CORAZÓN.
Y cada uno de sus familiares le dirán como al ángel de la guarda: no me dejes solo, se en todo mi guía, sin ti soy chiquito y me perdería.
Transcribimos las palabras de Gonzalo Gallo a raíz de la partida de Claudia”
Claudia aceptó con amor un cáncer durante varios años, sin quejas y con un amor ilimitado. Ni las operaciones, ni la quimio la doblegaron y casi siempre estaba confiada y animosa. Su constante sintonía con Dios, sus valores y el amor de sus seres queridos fueron su baluarte. De su enfermedad sacó la misión de ayudar a otros y dejó la Fundación Amese de ayuda para enfermos de cáncer. No estaba pagando ningún karma, como tampoco lo estaba pagando Jesús al morir en una cruz. Sencillamente estaba enseñando como se puede sobrellevar lo peor con amor y trascender con paz en el alma. Hay maestros de luz”
En nombre de Claudia, sus familiares invitan a todas las mujeres que tengan entre sus manos este maravilloso libro; a realizarse cada mes el auto examen y a darle todo su apoyo a la fundación AMESE apoyo a mujeres con enfermedades de seno. (Lee también: Glosario de Términos sobre el Cáncer de Seno)
AMESE apoya hoy a mujeres con enfermedades de seno, ya tiene capítulos en Cali, Ibagué; y están en proceso de abrir en otras ciudades para dar apoyo a tantas y tantas mujeres y a sus familias que lo necesitan.
En nombre de la fundación AMESE, de su Junta Directiva y de su nueva Directora Inés Elvira Zurriago; los familiares de Claudia agradecen a estas maravillosas mujeres que han entregado todos sus esfuerzos para llevar a cabo este libro; lo mismo que a su grupo de trabajo.
Igualmente a Dios por haber tenido a Cayita, por AMESE y por todas las personas que la quisieron, admiraron y apoyaron, que sin ellas se hubiera ido más pronto.