Reducciones en los Factores de Riesgo Cardiaco se Estabilizan

Tres décadas de reducción pronunciada en los factores de riesgo cardiaco están perdiendo impulso considerablemente.

De hecho, los investigadores de la Clínica Mayo informan que la tendencia se ha allanado desde el comienzo del milenio.

“Las reducciones dramáticas en los puntajes de riesgo datan de hace bastante tiempo, pero han comenzado a nivelarse”, aseguró el Dr. Russell V. Luepker, profesor de epidemiología y salud comunitaria de la Mayo en la Universidad de Minnesota de Minneapolis. “Esto también lo hemos visto en Minnesota, pero estos son datos nacionales. Los avances que hemos estado haciendo en varias áreas no son tan claros por la epidemia de obesidad. Las cosas no están mejorando mucho”.

Los investigadores, que presentaron sus hallazgos el martes en las sesiones científicas anuales de la American Heart Association, AHA, en Nueva Orleáns, aseguraron que esta era la primera vez en la que se analizaban datos nacionales de esta manera.

“Esto definitivamente fue una sorpresa para quienes se pasan la vida, como yo, tratando de prevenir la enfermedad cardiaca”, señaló el Dr. Francisco López Jiménez, cardiólogo autor del estudio. “Pensamos que esto se debe a una combinación de la epidemia de obesidad con los factores que hacen a la gente obesa, como una dieta menos que óptima, ejercicio limitado y el consumo excesivo de sal. La sal no está necesariamente relacionada con la obesidad, aunque sí con la presión arterial”.

“El primer paso es reconocer que tenemos fallas significativas y grandes retos frente a nosotros”, puntualizó López.

El riesgo de enfermedad cardiaca se ha estado reduciendo con las ganancias en la reducción del colesterol y la presión arterial, así como en las victorias para lograr que la gente deje de fumar.

Según los autores del estudio, la tendencia comenzó a cambiar hacia el año 2000.

Un análisis de datos nacionales reveló que un riesgo promedio a diez años ajustado a la edad para la enfermedad cardiovascular se redujo de diez a 7.9 por ciento entre el periodo de 1976 a 1980 y el de 1988 a 1994.

Pero además, que el riesgo se redujo mucho menos entre 1988 y 1994 que entre 1999 y 2004, de 7.9 a 7.4 por ciento, una reducción de apenas 0.5 por ciento.

Esto aplica para todos los grupos de edad, con excepción de los individuos mayores. Además, la tendencia pareció más palpable en las mujeres.

El estudio no abordó las razones de esto, aunque Luepker asegura que la Universidad de Minnesota está viendo algunas tendencias interesantes en el campus.

La universidad ha visto aumentos en los índices de tabaquismo entre los estudiantes de primer año, sobre todo entre las jóvenes que no quieren ganarse las infames quince libras del primíparo (unos 7 kg), señaló Luepker.

Sin embargo, el servicio de salud de la universidad ha ideado una iniciativa para combatir la ingesta de alimentos y el aumento de peso sin cigarrillos deshaciéndose de las bandejas en las cafeterías.

Estos recipientes desechables “apenas pueden llevar comida”, aseguró Luepker. El servicio de alimentación de la Universidad de Minnesota informa sobre una menor ingesta de alimentos.

HealthDay

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