Prueba Casera para las ETS

Las pruebas para aplicarse uno mismo para las enfermedades de transmisión sexual (ETS) serían al parecer todo un éxito entre las mujeres.

Cuando se les dio la opción de hacer una prueba casera para la clamidia y la gonorrea, dos de las ETS más comunes, el 76 por ciento de las 462 mujeres de un estudio reciente señaló que la preferiría, en comparación con el 16 por ciento que opinó que era mejor ir a una clínica y el ocho por ciento que apuntó que preferiría que la prueba la realizara su médico.

Los kits de pruebas caseras para enfermedades de transmisión sexual no están actualmente disponibles para los consumidores de Estados Unidos.

Más allá de que las mujeres dijeran que preferían hacerse las pruebas de ETS ellas mismas, el estudio también encontró que un mayor porcentaje de estas mujeres actualmente cumplieron y se hicieron la prueba de clamidia y gonorrea, el 64 por ciento en comparación con el 32 por ciento que afirmó que elegiría a médicos o clínicas para este fin.

“Los resultados son importantes porque demuestran que se puede aumentar las tasas de evaluación preventiva de estas infecciones, que son muy comunes y causan problemas de salud graves, tales como infertilidad, embarazo ectópico y enfermedades inflamatorias pélvicas”, aseguró el autor principal del estudio, el Dr. Jeffrey Peipert, profesor de obstetricia y ginecología de la Universidad de Washington en San Luis.

Las mujeres que realizaron las pruebas en casa se valieron de un hisopo para extraer una muestra de contenido vaginal que luego fue enviada a laboratorio. Las mujeres informaron que la prueba era sencilla y que los resultados eran similares a los de las evaluaciones regulares, señalaron los investigadores.

Entre las 228 mujeres que se sometieron a la prueba, se detectaron seis casos de clamidia y uno de gonorrea, de acuerdo con el estudio, mientras que en el grupo que hizo la prueba en casa se encontraron cuatro casos de clamidia y uno de gonorrea. Las participantes del estudio y sus respectivas parejas que dieron positivo se sometieron a un tratamiento gratuito de antibióticos.

El estudio, que aparece en la edición de abril de Obstetrics & Gynecology, fue financiado por los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU.

Peipert explicó que una de las razones por las que los kits de pruebas caseras son importantes es porque las mujeres jóvenes y sanas que usan anticonceptivos de larga duración, ya sea dispositivos intrauterinos, implantables o inyectables, no acuden a menudo a revisiones ginecológicas periódicas.

Esto también preocupa a la Dra. Cynthia Krause, profesora asistente de obstetricia, ginecología y servicios reproductivos del Centro Médico Mount Sinai de la ciudad de Nueva York.

“Creo que cualquier método que aumente las tasas de pruebas de ETS [enfermedades de transmisión sexual] entre las mujeres jóvenes es valioso”, dijo Krause. “Sin embargo, como ginecóloga me preocupa que este tipo de pruebas lleve a las mujeres a tener menos relación con su médico y a sentir posiblemente que una prueba puede sustituir su visita al ginecólogo”.

No obstante, reconoció que la conveniencia y la intimidad de las pruebas caseras serían un atractivo para muchas mujeres.

“Creo que la prueba casera sería útil, pero me preocupa que se malinterprete como un sustituto del examen ginecológico anual”, apuntó. La prueba de la hepatitis, del virus del papiloma humano (VPH) y del SIDA, así como el uso de anticonceptivos y la violencia doméstica forman parte de la visita anual al médico, señaló.

De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU., en 2008 se informaron sobre 1.5 millones de casos de clamidia y gonorrea, las cifras más recientes disponibles. Pero este número, de acuerdo con la agencia, representa apenas la mitad de los casos que existen en realidad. Aunque se recomiendan las pruebas de ETS anuales, los CDC calculan que únicamente entre el 26 y 60 por ciento de las mujeres se hacen de hecho la prueba.

Para que las pruebas caseras de ETS similares a las del estudio sean viables, se necesita no sólo que los kits estén disponibles para que las consumidoras puedan adquirirlo, sino diseñar un sistema para manejar la recepción de las pruebas y el envío de los resultados, incluidos laboratorios y número de teléfono a los que las mujeres puedan llamar para pedir ayuda, apuntó Peipert.

La producción de los kits costará probablemente cerca de $25, señaló. Pero incluso tras añadir el margen de beneficio del fabricante, el costo sería menor que el de una visita médica, subrayó.

Con frecuencia, la clamidia afecta a más mujeres que hombres. En 2008, se detectaron casi 900,000 casos de clamidia en Estados Unidos entre las mujeres y cerca de 315,000 casos entre los hombres, de acuerdo con los CDC.

Las mujeres estadounidenses también tienen una mayor tasa de gonorrea, ya que los CDC informaron sobre casi 183,000 casos en 2008, en comparación con 153,000 entre los hombres.

Ambas ETS son asintomáticas y pueden existir como infecciones de bajo grado durante muchos años hasta que causan con el tiempo problemas de salud graves. Sin embargo, Peipert apuntó que el tratamiento de antibióticos para la clamidia y la gonorrea es completamente efectivo.

“Es sencillo”, dijo. “Sólo tiene que tomar una pastilla o recibir una inyección, eso es todo”.

FUENTES: Jeffrey Peipert, M.D., Ph.D., M.P.H., professor, obstetrics and gynecology, Washington University School of Medicine, St. Louis; Cynthia Krause, M.D., assistant clinical professor, obstetrics, gynecology and reproductive science, Mount Sinai Medical Center, New York City; April 2010, Obstetrics & Gynecology

HealthDay

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