Nuevo Tipo de Endoprótesis Vascular

Según investigadores, una nueva generación de endoprótesis vasculares se muestra promisoria para evitar los problemas de aparición tardía que han afectado a las endoprótesis liberadores de fármacos en pacientes de enfermedad cardiaca.

Estos diminutos tubos de malla sirven para abrir arterias angostas, pero este en particular funciona de manera novedosa.

Está recubierto con un anticuerpo que hace que las células que recubren la arteria migren hacia la endoprótesis y la recubran, lo que acelera el proceso de curación y mantiene las arterias abiertas por más tiempo.

“Es como una endoprótesis de tercera generación. Hasta se podrían considerar endoprótesis ‘inteligentes’ o ‘más inteligentes’ porque están diseñadas para enfrentar algunos de los problemas que han existido en las versiones anteriores”, señaló el Dr. Gregory Dehmer, profesor de medicina interna del Colegio de medicina del Centro de ciencias de la salud Texas A&M y director de la división de cardiología del Hospital Scott & White de Temple. “Es un avance muy emocionante, pero … necesitamos moderar nuestro entusiasmo con la creciente conciencia de que algunos de los problemas con las endoprótesis liberadoras de fármacos no aparecen por hasta dos o tres años.

Aún con resultados promisorios continuados, el nuevo dispositivo probablemente esté a años del mercado estadounidense. “La FDA principalmente ha tomado la posición de hacer que los laboratorios repitan sus estudios aquí en los EE. UU.”, señaló el Dr. John P. Reilly, cardiólogo de intervención y director de TC cardiovascular del Sistema de Salud Ochsner en Nueva Orleáns. “Quizá pasen tres años antes de que está tecnología llegue a los EE. UU”.

Los hallazgos provienen de dos estudios europeos que se espera que sean presentados el martes y el miércoles en la reunión anual científica de la American Heart Association, que este año se realiza en Nueva Orleáns.

Las endoprótesis se utilizan en pacientes que se someten a procedimientos de angioplastia para reabrir arterias estrechas. Las endoprótesis de solo metal fueron las primeras en ser presentadas, pero los pacientes con frecuencia debían someterse a procedimientos repetidos.

Las endoprótesis liberadoras de fármacos, recubiertas con medicamentos de liberación lenta para prevenir que el vaso se volviera a cerrar, vinieron después. Sin embargo, también tuvieron limitaciones, como trombosis tardía de la endoprótesis o coágulos relacionados con la misma.

“Las endoprótesis liberadoras de fármacos están haciendo exactamente aquello para lo que fueron diseñadas, es decir, inhibir el desarrollo excesivo de tejidos luego de una lesión por angioplastia con balón o plaqueta de endoprótesis de solo metal, y lo están haciendo bien”, señaló Dehmer. “El problema es que, al mismo tiempo, también están inhibiendo la respuesta normal de curación o el crecimiento celular que recubre las endoprótesis liberadoras metálicas y las incorpora a las paredes de los vasos”.

La nueva endoprótesis se conoce como capturadora de células progenitoras endoteliales (en inglés EPC). Como su nombre lo indica, las células progenitoras endoteliales son las que tienen la capacidad de diferenciarse en células endoteliales, aquellas que recubren las paredes arteriales.

El primer estudio, realizado por investigadores del Hospital Müller de Múnich, presentó información sobre 1,640 pacientes “del mundo real”, cuya edad media era cercana a los 63. La cuarta parte de los pacientes eran diabéticos, las dos terceras partes tenían hipertensión, la cuarta parte eran fumadores actuales y más de la tercera parte había tenido un ataque cardiaco anteriormente.

Cerca del 74 por ciento de los pacientes recibió estatinas (como Cresos, Lipitor o Zocor) antes de la implantación de la endoprótesis. Esta familia de medicamentos que reducen el colesterol también estimula la cantidad de células progenitoras endoteliales en la sangre.

Al año, apenas el uno por ciento de los participantes que recibieron la nueva endoprótesis había experimentado un coágulo relacionado, el 5.4 por ciento necesitaba revascularización de la misma arteria y el 5.1 por ciento se sometió a un procedimiento basado en catéter para restablecer el flujo sanguíneo.

Poco más del nueve por ciento sufrió un evento cardiaco adverso, como un ataque cardiaco, una cirugía de derivación no anticipada o la muerte. Poco más del dos por ciento de los pacientes murió por causas cardiacas, de las cuales el 1.8 por ciento eran ataques cardiacos.

En el otro estudio participaron 236 pacientes del Centro médico académico de la Universidad de Ámsterdam, Países Bajos. Los pacientes recibieron tratamiento con la endoprótesis EPC. Aquí la edad promedio era de 65.

Tres pacientes (el 1.2 por ciento) sufrieron trombosis de la endoprótesis y el 10.2 por ciento necesitó un procedimiento repetido de revascularización en el mismo vaso.

Cerca del catorce por ciento sufrió un evento cardiaco adverso mayor (el 2.5 por ciento de todos los pacientes sufrió un ataque cardiaco) y el tres por ciento murió, en el 0.8 por ciento de los casos por causas cardiacas.

Según los autores del estudio, estas cifras fueron tan buenas o mejores que las de las endoprótesis liberadoras de fármacos.

Un experto quedó impresionado con los hallazgos.

“El trabajo preliminar indicaba que está línea de investigación podría rendir frutos, pero la magnitud del beneficio de las endoprótesis capturadoras EPC de este estudio sorprende un poco”, comentó el Dr. Kirk Garratt, director clínico de investigación cardiovascular de intervención del Hospital Lenox Hill de la ciudad de Nueva York. “Los índices objetivo de revascularización de lesión (en inglés TLR) fueron cercanos al cinco por ciento, incluso para los diabéticos, que es por lo menos tan bajo como se ve en endoprótesis liberadoras. El trabajo continuo con grupos de pacientes de riesgo más alto también es muy estimulante. Parece que las endoprótesis capturadoras de EPC podrían ser una alternativa excelente a las endoprótesis liberadoras de fármacos y solo requerirían un curso corto de medicamentos antiplaquetarios duales.

Además, Garratt también estuvo muy impresionado con el perfil de seguridad del dispositivo. “De los distintos métodos biológicos estudiados para mejorar los resultados con las endoprótesis coronarias, este parece ser de los más benignos”, dijo. “No es necesario usar manipulaciones genéticas o celular potentes que podrían tener consecuencias inesperadas. En ese sentido, debería ser un método más seguro”.

HealthDay

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