La Hipertensión Sensible al Sodio está asociada a los Genes Inflamatorios

Hipertensión Sensible al Sodio está asociada a los Genes Inflamatorios

Cada vez existen más evidencias de que la inflamación, una parte de la respuesta inmune implicada en enfermedades como el cáncer, el Alzheimer o la diabetes, puede también estar relacionada con el incremento de la presión arterial.

“Existe una teoría que dice que la hipertensión es un estado inflamatorio”, afirma Haidong Zhu, genetista molecular de la Escuela de Medicina de Georgia, en Estados Unidos.

Ella es de los investigadores que piensan en la conexión entre estrés, inflamación y la capacidad de los riñones para absorber el sodio. Cuando el estrés activa el sistema nervioso simpático, el organismo incrementa la producción de interleucina 6, un factor proinflamatorio, que lleva a segregación de otros factores asociados, como la proteína C reactiva.

“El estrés también provoca que el organismo mantenga el nivel de sodio para ayudar a sostener la presión sanguínea que facilite la superación de la situación adversa”, explica Gregory Harshfiel, director del Instituto de Prevención de la Escuela de Medicina de Georgia; es un hecho que se denomina natriuresis inducida por el estrés.

Zhu quiere comprobar si el control del sodio se podría hacer bajo condiciones de estrés en personas que tienen mutaciones en cuatro sectores de genes que activan la respuesta inflamatoria: interleucina 6, receptor de la interleucina 6, transductor de la señal de la citocina y proteína C reactiva.

Terapias precoces Si el equipo de Haidong Zhu, de la Escuela de Medicina de Georgia, en Estados Unidos, está en lo cierto, los pacientes con las alteraciones genéticas causantes de su hipertensión podrían beneficiarse de terapias individualizadas que se aplicaran de forma precoz para bajar su tensión arterial; incluirían dietas bajas en sal, actividad física programada y tal vez tratamiento antiinflamatorio.

Para la investigadora, “las enfermedades cardiovasculares, incluida la hipertensión, son patologías complejas en las que intervienen multitud de genes y a las que afectan variados elementos medioambientales.

“El estrés es uno de los hechos implicados que no hay que olvidar”.