La terapia hormonal no afecta la tasa de malignización de calcificaciones indeterminadas en la mamografía

Menopausia al Día

Incidence of malignancy in hormone therapy users with indeterminate calcifications on mammogram. Am J
Obstet Gynecol 2006; 194: 82-85.

Lochner Dm, Brubaker Kl

Evidencia Nivel: II-3

Para mujeres con calcificaciones de naturaleza indeterminada en la mamografía de tamizaje, al final, no hay un aumento de cáncer de mama entre las que usan terapia hormonal (TH), de acuerdo a este estudio basado en la revisión retrospectiva de la historia de las mamografías. Este estudio piloto buscó determinar si las usuarias de TH tenían una incidencia más alta de calcificaciones mamográficas indeterminadas que las no usuarias y una incidencia mayor de malignidades probadas con biopsia.

Se hizo una revisión retrospectiva de las mamografías con calcificaciones indeterminadas para determinar la tasa global de malignidad en usuarias de TH frente a no usuarias. Un grupo control de mamografías se examinó para descubrir si el uso de TH es típico de aquellas mujeres que van a mamografía y comparar las tasas de malignidad. Esta fue una revisión respectiva de historia de mamografías de pacientes quienes fueron asintomáticas y tenían mamografías en Kaiser permanente en Santa Clara, entre enero de 1997 y junio del 2001. Las edades medias de esos estudios fueron 62.9 años en los casos (n 457) y 65.5 en los controles (n 902). Hubo 231 usuarias de hormonas entre los casos y 448 entre los controles.

Una tasa de malignidad del 24.7% se descubrió para aquellas con calcificaciones; 49.6% de aquellas con calcificaciones fueron usuarias de TH y 50.4% no lo fueron (RR, 0.96%; IC 95%, 0.9-1.32). Esto es consistente con el 20% al 30% de tasa de malignidades de la población general anotado en la literatura, establecen los autores. Las usuarias de TH no tienen una incidencia mayor de calcificaciones indeterminadas o de malignidades que aquellas que no usan hormonas. Adicionalmente, no hubo diferencia entre el uso de TH en las mujeres con calcificaciones comparadas con aquellas mujeres con mamografías normales. A pesar de lo pequeño de la muestra, hubo, sin embargo, una diferencia significativa de tasas de malignidad entre usuarias de estrógenos comparadas con estrógenos-progestinas (5.8% frente a 17.6%; RR, 2.28), en concordancia con los hallazgos del estudio Women’s Health Initiative.

Comentario. Este reporte del The Kaiser Permanent Medical Center in Northern California es único en que es el primero que busca relación entre la TH posmenopáusica y las calcificaciones indeterminadas en las mamografías (ni claramente benignas ni claramente malignas), con la subsecuente incidencia de malignidad.
Este estudio tiene limitaciones importantes; sin embargo, provee algunas informaciones interesantes. Las limitaciones son la naturaleza retrospectiva del diseño del estudio, el relativamente pequeño número de la muestra (reconocido por los autores, en el diseño de su trabajo, como un estudio piloto), y el problema de variabilidad secundario a la lectura de las mamografías por múltiples radiólogos.

Teniendo en mente estas limitaciones, los clínicos pueden apreciar el hecho de que este estudio no encontró relación adversa entre la TH y las calcificaciones indeterminadas. Pero más importante, las usuarias de TH y las no usuarias con calcificaciones indeterminadas tenían la misma incidencia de malignidad subsecuente. Las usuarias de estrógenos-progestinas tenían una posibilidad más alta de malignidad comparadas con las usuarias de estrógenos solos; sin embargo, esta conclusión está basada solo en trece casos y el amplio intervalo de confidencia refleja el pequeño número.

Desde mi punto de vista, la más importante pregunta sin responder acerca de la TH y el cáncer de mama es si la TH causa nuevos cánceres de mama o si la TH influye en tumores preexistentes.

Los resultados que este estudio piloto sugieren que la TH no estimula el crecimiento de nuevos tumores.

La observación de que los estrógenos-progestinas están asociados con una mayor tasa de malignidad en este estudio y en el WHI puede reflejar un impacto mayor de los estrógenos-progestinas en tumores preexistentes, llevando a una detección temprana. Esto está apoyado por otro estudio, de la Kaiser Permanent in Southern California, el cual encontró un menor riesgo de muerte por cáncer de mama en pacientes que habían tenido diagnóstico de cáncer de mama mientras tomaban estrógenos-progestinas, aunque no presentaron reducción en las de estrógenos solos.

Debemos darle la mayor de nuestras felicitaciones a los autores por este informe. El primer autor realizó este trabajo (una revisión de cientos de historias de pacientes) durante su tercer y cuarto año de residencia en obstetricia y ginecología. Ella y su mentor (quien es coautor del informe) deben ser congratulados por tener esta nueva idea, formulando un plan de investigación, y completando el proyecto en medio del rigor del entrenamiento en una especialidad muy demandante.

Referencias
Chen W, et al. Br J Cancer 2005; 93: 392.
Leon Speroff, MD
Professor of Obstetrics and Gynecology
Oregon Health & Science University
Portland, OR

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