Materiales y Métodos: Resección del Quiste Tirogloso con Preservación del Hueso Hioides

Se hizo una búsqueda de pacientes en la base de datos del Departamento de Cirugía de la Fundación Cardioinfantil de Bogotá y se analizaron de manera retrospectiva las historias clínicas de los pacientes sometidos a resección del quiste del conducto tirogloso mediante la técnica quirúrgica modificada, entre marzo de 2003 y marzo de 2011.

Se revisaron las historias clínicas de 51 pacientes, de los cuales, 43 cumplieron los siguientes criterios de inclusión: 1) pacientes sometidos a resección del quiste del conducto tirogloso por la técnica modificada, 2) operados por un cirujano de cabeza y cuello de la Fundación Cardioinfantil, y 3) con confirmación histopatológica posoperatoria del diagnóstico de quiste del conducto tirogloso.

Se excluyeron los pacientes con resección previa del quiste del conducto tirogloso, aquellos con diagnóstico histopatológico diferente, y en quienes fue imposible el control ambulatorio.

Todos los pacientes se controlaron en una cita ambulatoria a la semana y al mes de la cirugía, o mediante una entrevista telefónica hecha en septiembre de 2012 en la que se indagó sobre una nueva consulta hospitalaria por masa o secreción cervical, y sobre nuevas intervenciones quirúrgicas en el cuello.

Se evaluaron los siguientes datos: características demográficas, tiempo de evolución de la masa cervical, fecha del diagnóstico clínico o imaginológico, tamaño del quiste, tiempo quirúrgico, nueva intervención, complicaciones perioperatorias (como infección del sitio operatorio, sangrado, granuloma y fístula), histopatología y recidiva.

Para la descripción de las frecuencias, se utilizó la mediana.

Técnica quirúrgica

Todos los pacientes objeto del estudio se sometieron al procedimiento quirúrgico modificado bajo anestesia general. Se practicó una cervicotomía transversa de dos a tres cm sobre la piel, equidistante entre el cuerpo del hioides y la escotadura tiroidea. Se tallaron los colgajos miocutáneos, el superior hasta el área suprahioidea y el inferior hasta el istmo tiroideo. Se dividieron los músculos pretiroideos por la línea media, desinsertando los músculos infrahioideos hasta exponer completamente el cuerpo del hueso hioides y el cartílago tiroides, exponiendo el quiste y el remanente del conducto tirogloso (figura 2).

Quiste y conducto tiroglosoSe procedió a la sección y ligadura del conducto tirogloso en el istmo tiroideo, elevando y disecando el conducto con el quiste hasta el cuerpo del hioides; con tracción superior del conducto y bajo visión directa, se completó la resección en la base de la lengua (figura 3).

Quiste resecado y lecho quirúrgico

Se reinsertaron los músculos pretiroideos y, finalmente, se aproximaron los músculos pretiroideos a la línea media y se cerró por planos.

CLIC AQUÍ Y DÉJANOS TU COMENTARIO

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *