El Virus (VIH) y la Enfermedad Causada por esta Infección, Micosis y SIDA

El grupo de microbiología del Instituto Nacional de Salud analizó en el lapso de 6 años (hasta 1996) 1761 líquidos cefalorraquídeos remitidos de varios centros hospitalarios y encontró 240 casos de criptococosis, 151 de ellos asociados a VIH.

Encuestas realizadas por el mismo grupo entre 1997 y 2003 identificaron 648 casos de criptococosis, 492 asociados a VIH (75.9%). Este laboratorio también halló 210 casos de histoplasmosis, 105 (50%) asociados con VIH.

Estas cifras son bien elocuentes sobre el oportunismo de estas dos micosis, comportamiento que también comparten el mucos y la cándida pero que otros hongos como el Paracoccidiodes brasiliensis, tan frecuente en nuestro medio, o el Coccidioides immitis, excepcional entre nosotros, todavía deben esperar para que su relación con el VIH pueda ser cuantificada.

Coinfección SIDA – T. Cruzi

El número de infectados por T.cruzi en las Américas desde México hasta el sur de Argentina y Chile se estima en 18 millones.

La asociación SIDA-T cruzi sólo registra 89 casos hasta 1997 así: Brasil 55, Argentina 26, Chile 6, Uruguay 1, USA 1, 1er caso de reactivación de Enfermedad de Chagas en este país (Brener, Andrade y Barral-Netto).

“De los 80 casos de esta coinfección registrados hasta el 2002 sólo el 10% tiene sufi ciente documentación” (Marcelo Simao Ferreira y Aércio Sebastiao Bor ges). Aunque la expectativa superaba y todavía hoy supera estas cifras, se aconseja incluir la reactivación inexplicada de la Enfermedad de Chagas entre los criterios diagnósticos de SIDA en individuos VIH positivos.

La experiencia local de la asociación VIH- T.cruzion lesión neuropatológica apenas se inicia con la comprobación y comunicación por el Instituto Nacional de Salud –Grupo de Parasitología-del primer caso, una mujer de 28 años procedente de Cartagena del Chairá, admitida a la Clínica San Rafael de Bogotá el 30 de julio de 2003.

VIH-Leishmaniasis

La leishmaniasis afecta áreas tropicales en 88 países y 2 millones de casos nuevos se registran anualmente. La asociación VIH-leishmaniasis visceral ya se ha informado en 25 países principalmente situados en márgenes del Mar Mediterráneo, África

Ecuatorial, Asia y Sur América. En Brasil hasta 2002 la coinfección VIH-leishmania totaliza 80 pacientes, casi todos de la forma mucocutánea (Rabelo et al 1998, Borges et al 1999). En Colombia no tenemos aun estimativos sobre esta asociación; el Instituto Nacional de Salud ha comprobado 4 casos. Entre estos subrayamos por su máximo interés el soldado de 29 años procedente de San José del Guaviare con una forma difusa de leishmaniasis cutánea con pruebas de ELISA y Western Blott positivas. C. Pérez, Y. Solías y G. Rodríguez analizan e ilustran ampliamente esta asociación en su publicación en Biomédica 2006; 26: 485-97.

Tumores asociados

Aunque ya se vienen informando diferentes tipos histológicos de neoplasias intra y extra craneanas aso ciadas a la infección por VIH, solamente el linfoma primario del neuroeje comienza a ganar una signifi – cancia esta dística; 6 casos entre 400 autopsias de SIDA- (Los Angeles County General Hospital – Roy H.Rhodes); otras series informan hasta 3% (fi g 5 a, b y c y fi g 6 a y b).

SIDA- Precauciones para la autopsia

El VIH puede recobrarse de sangre, vísceras y hue sos en autopsias, por lo menos hasta 24 horas postmortem y por ello el patólogo debe sin excepción:

1. Usar blusa y peto de caucho, doble guante de goma, tapaboca y anteojos de protección.

2. Evitar al máximo herirse durante la disección

3. Esterilizar el instrumental utilizado con hipoclorito de Na entre el 2 y 5% o con hidróxido de Na solución 1N. Disponer el lavado de la sala con agua y jabón y la aplicación del mismo esterilizante.

4. Estar vacunado contra el virus de la hepatitis B

5. Vigilar que el personal auxiliar reciba atención proporcional a su exposición.

Quien remite la biopsia debe especificar que pro cede de paciente con SIDA; el patólogo debe manejarla con guantes y tapaboca y nunca procesarla por congelación.

Comparando linfoma primario con toxoplasmosis

Figura 5. Comparando a) linfoma primario con b) toxoplasmosis se nota tanta semejanza que resulta comprensible la difi cultad o hasta imposibilidad que la interpretación de las imágenes ofrece (cortesía de JH.García) como ejemplo veáse c) y escoja su diagnóstico.

Paciente con sida y linfoma primario con toxoplasmosis

Figura 6. a) En este paciente con SIDA pudo comprobarse la asociación de linfoma primario con toxoplasmosis (cortesía de JH García. b) Linfoma primario cerebral – 250x aprox. Primer caso de este tumor comprobado en un paciente con SIDA en 1983 en la Fundación Santa fe por uno de nosotros, GT-.

loading...

DÉJANOS TU COMENTARIO

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!