Violencia Intrafamiliar: Una realidad cotidiana

Dr. Álvaro Monterrosa Castro, M.D

Capítulo Cinco

Invitados
Licenciada Pilar Morad de Martínez
Trabajadora Social
Licenciada Hortensia Naizara Rodríguez
Trabajadora Social
Doctor Milton Buelvas Mendoza
Abogado
Doctora Margarita Torres Henao
Sicóloga

– Una mujer soñó que entraba a una tienda en la plaza de mercado,
y pregunto: ¿ Qué venden Aquí?
– Todo lo que tu corazón desee -, le respondieron.
– Deseo paz, amor, felicidad y sabiduría. Para mí y para todo el mundo.
El dependiente sonrió y dijo:
– Creo que no me has comprendido. Aquí no vendemos frutos,
únicamente vendemos semillas.
Tony de Mello.

todoensalud-grisEn una reciente publicación titulada “Convivencia familiar: Un nuevo despertar “, se especificaba entre otras ideas, que todos nosotros, todos los hombres y todas las mujeres, seamos pequeños o seamos grandes, tenemos la extensa y suficiente habilidad e inteligencia para poder conducir armó-nicamente nuestras vidas. Todos los seres humanos tenemos la capacidad de aprender a reflexionar, de llegar a comprendernos y en definitiva poder mirarnos a nosotros mismos y lo más interesante, poder mirar a los demás. Estas cualidades nos permiten reconocer el mundo que nos rodea. Estas cualidades nos permiten poder participar con armonía y con protagonismo dentro de un contexto social. Todos los individuos tenemos algunas necesidades básicas como: libertad, autonomía, desarrollo intelectual, desarrollo sexual, amplitud emocional y espacio físico. En el ámbito de la normal y necesaria integración, los individuos, si es su decisión, tenemos derecho a la conformación de un grupo familiar que suele sentar y ahondar sus raíces en el noviazgo, formalizándose la unión a través de la comunión conyugal, enriqueciéndose en definitiva con el nacimiento y la crianza de los hijos, los cuales para generar un nuevo ciclo terminan retirándose de ese seno paterno, mientras en los progenitores de lleno llegan la jubilación, la vejez y la muerte. No obstante todos estos cambios que son naturales, se requiere el marco de principios y valores, de los cuales vamos a señalar: el afecto, la responsabilidad, el buen humor, la disciplina y el respeto, que son la estructura básica para la unión, la seguridad, la pertenencia y la comunicación. Cuando las relaciones se tornan insatisfechas, desarmónicas e inequitativas se generan condiciones en la que se vulneran los derechos de los niños, de los adultos y de la mujer. Se crean situaciones que propician la pérdida del bienestar físico, psicológico y emocional. En estos momentos tenemos listo el caldo de cultivo para que se presente la violencia intrafamiliar. Gracias Licenciada Pilar Morad, gracias Licenciada Hortensia Rodríguez, gracias Doctor Milton Buelvas, gracias Doctora Margarita Torres. Sean cordialmente Bienvenidos a TODO EN SALUD.

Pregunta del Dr. Monterrosa: ¿Qué es violencia intrafamiliar?

Lic. Morad: Cuando dentro de la vida familiar se manejan relaciones de poder, donde unos dominan y otros son dominados, se generan situaciones que están más relacionadas con la fuerza, con la represión y no con el dialogo. Es una situación donde unos dominan y otros obedecen. Se ejercen relaciones de violencia en múltiples formas, la más sutil es cuando hay prohibiciones, cuando en definitiva no se le permite a los miembros de una familia desarrollar su propia individualidad.

Pregunta del Dr. Monterrosa: ¿La sociedad contribuye a generar violencia intrafamiliar?

Lic. Morad: Si, de alguna manera en la cultura se establecen una serie de parámetros, unos significados de ser hombres y ser mujeres. Al hombre se le educa para el poder, para mandar, para el espacio publico, y también se les exonera de poder expresar el dolor, el llanto e incluso el ser afectuoso. A la mujer se nos educa para ser abnegada, sacrificada, y para tolerarlo todo. Cuando se está al interior de la familia esto genera grandes choques, porque el hombre tiende a dominar, pero en un instante determinado la mujer puede tender a realizarlo también. El mundo actual se ha transformado y realmente en este momento ella esta tratando de luchar por sus derechos, ello genera una serie de dificultades al interior de los sistemas familiares.

Pregunta del Dr. Monterrosa: ¿Será qué el machismo contribuye y es un factor generador de violencia intrafamiliar?

Lic. Rodríguez: Si, el machismo es un severo factor de violencia intrafamiliar, porque de alguna manera las creencias y todos los valores que se circunscriben en los espacios de la asociación familiar, están contribuyendo a generar hombres más violentos y también mujeres más violentas. En los últimos indicadores que tenemos de violencia intrafamiliar y en los testimonios de expedientes judiciales, encontramos toda esa carga de valoración que nos viene del machismo y de una estructura social patriarcal que de alguna manera esta incentivando la violencia de la familia, que ahora lo vemos como un problema de salud pública y de desequilibrio emocional tanto en la pareja, como en la relación de padres e hijos.

Pregunta del Dr. Monterrosa: ¿Existen estudios en la ciudad de Cartagena que puedan señalar cuál es la magnitud de violencia en los hogares?

Lic. Rodríguez: Creo que existen estudios parciales, por lo tanto las cifras estadísticas también son parciales. En la Universidad de Cartagena estamos iniciando un equipo de investigación y un proyecto sobre análisis social y cultural de la violencia intrafamiliar en la ciudad de Cartagena. Es un estudio en perspectiva, trabajando con los expedientes judiciales, expedientes de las comisarías de familia, de los juzgados de familia y de la unidad contra la violencia intrafamiliar de los centros de conciliación. No existe al momento una cuantificación al respecto.

Pregunta del Dr. Monterrosa: Ya que se presentan toda una serie de alteraciones de tipo social que conllevan a la violencia intrafamiliar, ¿Cuáles son las estrategias y puntos de vista para la prevención?

Lic. Morad: Pienso que es cambiar definitivamente y por siempre esos elementos de la cultura que de alguna manera predisponen a la violencia. ¿Cómo podemos prevenirla? Cuando desde el sistema educativo y desde la vida familiar, estemos dando las mismas posibilidades tanto a varones como a mujeres. La vida se mueve resolviendo conflictos, pero el problema aquí es la solución o la alternativa que nosotros brindamos al manejar un conflicto de manera inadecuada a través de la fuerza, a través de la dominación. Se puede prevenir cuando se entienda que varones, mujeres y niños, dentro de un contexto familiar, piensan y sientan diferente, y cuando esa misma célula familiar sea capaz de permitir unos espacios de negociación y de conciliación para esas diferencias. Todo eso se evitaría y se disminuiría si el sistema educativo, si la familia y si el mismo estado empezara a pensar en educar a nuestros niños de una manera diferente. No aumentando o estimulando la conducta que señala que el hombre lo puede todo y la mujer tiene que aceptar todo y seguir recibiendo abnegadamente el golpe.

Pregunta del Dr. Monterrosa: ¿Podemos sostener entonces que el dialogo y el intercambio permanente de opiniones al interior de la pareja, son estrategias importantes para disminuir la violencia intrafamiliar ?

Lic. Morad: Claro que sí. Cuando desarrollamos y aplicamos la capacidad de hablar, dialogar y de intercambiar nuestras posiciones, nuestros desacuerdos, nuestros problemas, estamos en posibilidad de expresar de una manera muy distinta a la violencia, nuestras opiniones. El problema es que en la violencia hay relaciones de dominación y realmente el dialogo no está presente. En una relación donde uno domina y el otro tiene que obedecer, no puede existir una correcta toma de decisiones y manejo de los conflictos.

Pregunta del Dr. Monterrosa: ¿Cuáles son los problemas que más frecuentemente aquejan a la unidad familiar?

Dra. Torres: Nuestras familias están atravesando por múltiples situaciones asociadas con aspectos personales, sociales, culturales, económicos, políticos, legales y éticos, que se reflejan en disfunciones de la unidad familiar. Y uno de los más graves problemas es la violencia intrafamiliar que se presenta en todos los subsistemas del sistema “familia”. Puede darse entre la pareja, de padres a hijos, entre hermanos e incluso de hijos a padres. Esta violencia se presenta de varias maneras, ya sea física, psicológica, verbal e incluso sexual. Esta violencia está marcando significativamente a cada miembro con la consecuente repercusión negativa en el desarrollo personal, familiar y social del ser humano, expresándose por tanto problemas de autoestima, de manejo inadecuado de relaciones interpersonales, miedos, reacciones agresivas, daño físico, etc.

Pregunta, Jesús Torres, desde el barrio Manga: ¿Cuál es el origen de esa violencia que se ve al interior de la familia?

Dra. Torres: Como seres humanos, somos distintos. Yo creo que ahí es donde empiezan tal vez los problemas. Con todo lo que hemos evolucionado, las personas todavía no han aprendido a aceptar las diferencias, no han aprendido a tolerarse, a comprenderse. Es posible y normal de esperar que dentro de la familia las personas tengan distintas opiniones, diferentes pensamientos, sentimientos y acciones. Es natural que de una u otra manera, no estén de acuerdo con los otros miembros de la familia, se amerita entonces un correcto manejo de esa situación que es normal. Pero si no hay un buen manejo, entran a presentarse algunos actos , conductas, actitudes de enfrenta-miento, que pueden comenzar con el uso de palabras violentas con tal de imponer unas determinadas posiciones, eso ya es violencia intrafamiliar. Ese es el primer peldaño de la violencia intrafamiliar. No es el nivel previo, enfatizo que ya es violencia intrafamiliar. No reconocer al otro como diferente, no dialogar la diferencia sino imponer una decisión es una forma muy usual de manejar el poder, factor determinante en los casos de violencia intrafamiliar.

Pregunta del Dr. Monterrosa: ¿La cultura y la forma de las actuales relaciones sociales de pareja, incentivan a los niños para que también sean violentos ?

Lic. Morad: Definitivamente la familia es un espacio fundamental de socialización. El aprendizaje que sedimentan los niños es lo que ellos viven día tras día, donde los padres son el modelo más significativo, y a partir de ese modelo ellos posteriormente van a consolidar su vida de adultos. Realmente si los niños han vivido dentro de un espacio de violencia, de permanente conflicto, esas mismas tensiones que ellos han vivido al interior la van a reproducir en el contexto social donde vivirán una vida de adultos. Si los niños crecen con el modelo de pareja, donde el varón golpea a la mujer, seguramente van a replicar en su vida adulta esa misma historia. Por eso vemos que el problema y la situación de la violencia intrafamiliar es tan complejo. Romper ese círculo es muy difícil. En los momentos actuales los niños traen todo un aprendizaje que si realmente no logramos en una u otra forma modificar con la ayuda del sistema educativo, van a repetir en sus propias historias personales, las tragedias personales de sus progenitores.

Pregunta del Dr. Monterrosa: Entonces y en definitiva también es importante el papel que juega la escuela. ¿Qué acciones deben realizarse al interior de los planteles escolares para prevenir la violencia intrafamiliar?

Lic. Morad: La participación de la escuela como sistema educativo es fundamental para prevenir la violencia intrafamiliar. En ella se debe propender siempre para que al niño se le eduque comprendiendo que tanto varones como mujeres, tienen las mismas oportunidades.

Se debe trabajar sobre un lenguaje amplio, no-sexista, donde no se excluya a la mujer. Donde se utilice un lenguaje en que ambos, niños y niñas, puedan desarrollar todo su potencial. Es básicamente desde la educación desde donde se debe hacer el cambio. Con unos docentes que estén verdaderamente estructurados, el papel formativo y social del sistema educativo es el potencial fundamental para cambiar las expresiones culturales de la violencia.

Pregunta del Dr. Monterrosa: La escuela puede contribuir a que tengamos unos niños que sean más flexibles y tolerantes. ¿Cómo hace el maestro para dejar sedimentado en el pequeño esta información?

Lic. Rodríguez: Es indispensable y básico que la escuela abra inmensos espacios para el dialogo en todos los campos de la educación, e incluso como una vivencia diaria del proceso enseñanza – aprendizaje. Diálogos en el acontecer cotidiano y práctico de la realidad, no como un concepto puramente teórico. En dicho dialogo deben participar abiertamente los niños y niñas. Debe participar activamente como esencia elemental la familia. Los mismos maestros deben sedimentar el nuevo concepto en los alumnos y que ellos e incluso llegasen a incentivar en los padres, el hecho de contribuir a abrir espacios. Los maestros en acciones extra curriculares deben estimular a las parejas para tomarse tiempo y promover la conversación entre la pareja, entre los hijos y entre la pareja y los hijos. Se debe procurar romper el hecho que siempre los padres llegan tarde a casa y nunca tienen tiempo para conversar en familia. En esa conversación es importante el respeto, el dialogo y el reconocimiento de las diferencias. Son los mismos valores que se deben fundamentar desde la escuela, el respeto a las diferencias, la promoción del dialogo con compresión, el reconocimiento de la identidad a través de una igualdad de un sentido más equitativo para niños y niñas y la toma de decisiones concertadas a través del dialogo, el respeto y fomentar el amor entre los niños y niñas.

Pregunta de una televidente: Tengo un hijo. ¿Qué puede hacer una madre de familia ante el maltrato físico y moral del esposo?

Lic. Rodríguez: Lo primero que debe hacer es conversar con la pareja. Cuando el maltrato es contundente, posiblemente repetitivo y persiste pese al intento de búsqueda de una solución, que en definitiva afecta al cuerpo, su emocionalidad, la víctima no puede ni debe quedarse en el silencio. Es indispensable denunciar, porque el maltrato atenta contra el derecho humano de integridad y de dignidad de la persona.

Pregunta de Rosalba desde las Palmeras: ¿Dónde se puede colocar una denuncia ante un hecho de maltrato intrafamiliar?

Lic. Rodríguez: El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, permanentemente esta recibiendo los casos de violencia intrafamiliar. Son también espacios para realizar estas denuncias las Defensorías del pueblo y las Comisarías de familia, de las cuales existen cuatro en la ciudad de Cartagena.

Pregunta, Carmen Jiménez : ¿Qué se puede hacer con los niños que son agresivos, con sus padres y con sus hermanos?

Lic. Rodríguez: Con los niños hay que abrir grandes espacios de dialogo. Si los castigos están fundamentados en golpearlos, ellos aprenden este esquema. Los padres de familia deben ser fomen-tadores del diálogo abierto donde participen los hijos y la pareja, sobre los diferentes problemas que afectan el grupo familiar.

Pregunta del Dr. Monterrosa: En muchas familias el padre se comporta con un patrón de corte autoritario. ¿Cómo el varón puede evitar que este comportamiento termine generando violencia intrafamiliar?

Lic. Morad: Cuando las normas son impuestas y no se negocian, y no se dialoga con los hijos, los hijos desobedecen y al final los padres agreden a los hijos a través de los castigos y sanciones. Aquí lo importante es tener capacidad de reflexionar sobre las normas que se aplican, y entender que si hay una normativa dentro de la familia, que existen horarios de salida y de llegada, la importancia en el estudio, se debe primero garantizar que los hijos entiendan que eso es un valor dentro de la familia, que tiene su parte inmensamente favorable y benéfica, que no lo deben hacer porque simplemente se les impone. Con la violencia lo que opera es el miedo, nunca bajo la violencia hay espacio para la reflexión y el entendimiento.

Pregunta del Dr. Monterrosa: Todos ejercemos violencia intra-familiar cuando participamos en ella con el silencio. Hay que romper el silencio en torno a la violencia intrafamiliar. La violencia intrafamiliar hay que denunciarla. ¿Con qué frecuencia en la Ciudad de Cartagena, llegan a los estrados judiciales las denuncias sobre violencia intrafamiliar?

Dr. Buelvas: La frecuencia ha ido en notable aumento en los últimos tres años en Cartagena. Es cada vez mayor el numero de denuncias instauradas. La gran ocurrencia de hechos y la frecuente concurrencia de personas a los organismos e instituciones, que se dedican a proteger a los maltratados, y que se dedican a tomar las medidas contra los agresores, ha hecho que la violencia intrafamiliar esté convertida en un problema de justicia y de salud publica. No existen cifras precisas para cuantificar la problemática en la ciudad de Cartagena.

Pregunta del Dr. Monterrosa: ¿Qué mecanismos ofrecen las leyes para protección de aquellas mujeres que sufren violencia al interior de su hogar?

Dr. Buelvas: Se tiene una protección inmediata que la brinda el comisario de familia, instancia a la cual ella debe concurrir y pedir la protección. La protección se le brinda enseguida, ya sea quitando a la persona del medio en que se encuentra el agresor, independientemente de todas las acciones penales o las acciones del derecho de familia que se puedan adelantar posteriormente. Tiene la obligación el Comisario de familia o el Juez Promiscuo Municipal de tomar todas las medidas inmediatas y necesarias para separar al agresor del medio familiar donde esta ocasionando el daño.

Pregunta del Dr. Monterrosa: ¿A Qué tipo de violencia está expuesta usualmente la mujer?

Lic. Rodríguez: La mujer puede estar expuesta a múltiples expresiones de la violencia intrafamiliar. Hay que tener presente también que la violencia es un ciclo. El tipo de violencia puede ser: maltrato físico expresado por los golpes o maltrato verbal manifestado por insultos. Esos insultos y palabras de desprecio pueden expresarse incluso delante de los niños para incentivar en ellos el rechazo a la madre, lo cual puede también golpear la vida emocional del grupo familiar. La otra expression de violencia intrafamiliar es la violencia sexual, prácticamente una violación carnal sistemática, a diario, donde el coito con brusquedad, sin afecto, marcadamente mal intencionado, viene a ser el golpe fuerte y contundente sobre la mesa, para recordar quien es el que siempre tiene la razón, quien es el que siempre manda, quien el que siempre ordena y atropella a todos los que no están de acuerdo con él.

Pregunta de un Televidente: ¿Pueden presentarse problemas sicológicos en las mujeres que son sometidas a maltrato de su compañero?

Doctora Torres: Claro que sí, los problemas de violencia generan temor, inseguridad, pasividad, frustración, problemas de autoestima, depresión y ansiedad, entre otros aspectos. Todo ello influye negativamente en la personalidad de la mujer víctima de maltrato, quien con frecuencia se considera merecedora del mismo y es incapaz de romper la cadena. De ese modo se va perpetuando toda esa situación, con las inevitables consecuencias en el mismo sistema familiar, maltratando a los hijos por ejemplos, o en otros sistemas sociales, afectando su desempeño laboral, por ejemplo.

Pregunta, Estaban Cortes, desde el barrio Castillogrande: ¿Ese maltrato que ocurre en la violencia intrafamiliar se puede considerar como un intento de homicidio?

Dr. Buelvas: En definitiva sí. Cuando las lesiones que produce el agresor, o en el reclamo que hace la víctima, se evidencian lesiones severas se pueden llegar a configurar delitos graves, y realizarse los cargos como intentos de homicidio. En muchas ocasiones han ocurrido homicidios. Es bueno insistir que la medida inmediata es separar del medio familiar al agresor, independientemente de las medidas judiciales que se deban tomar posteriormente. Lo que en primer instancia busca la protección legal, es suspender la agresión que está ocurriendo en el medio familiar, porque esa agresión podría generar una cadena de agresiones y de víctimas. Posteriormente los jueces serán a quienes les corresponda el estudio respectivo y entrar a considerar si la conducta puede ser en un momento determinado: lesiones personales o intentos de homicidio. Hay casos en que se han producido homicidios por golpiza o por agresiones de algún miembro de la familia hacia su pareja, sus hijos o hacia sus ascendientes.

Pregunta del Dr. Monterrosa: ¿La violencia intrafamiliar se vive desde la relación de pareja?

Dra. Torres: Desafortunadamente muchas parejas no tienen las mejores herramientas de comunicación, o no poseen las mejores habilidades para solucionar conflictos, cuando se presentan algunas situaciones. Cuando la pareja no sabe que hacer para manejar una situación específica, en muchas ocasiones la solución más fácil es la violencia, un golpe, un pellizco, un chantaje, una manipulación, y de esa manera se consigue más rápido lo que uno de los dos desea, gana el que se hace sentir, y el otro debe adoptar una posición de acatamiento. Esos roles se repiten y repiten hasta tornarse en una realidad y cada vez más uno será siempre el agresor y el otro siempre la víctima.

Pregunta del Dr. Monterrosa: Dentro del proceso formativo de los hijos, y pensando en la relación de pareja, ¿El varón debiese ser formado como un ser tierno y afectivo?

Lic. Morad: Claro que sí. Yo creo que tanto varones como mujeres, todos los seres humanos necesitamos, deseamos expresar la afectividad. A los hombres de esta cultura no se les puede seguir cercenando la afectividad. Es importante criar a los hijos afectuosos, que puedan expresar toda la alegría que tienen en un abrazo, que reconozcan la importancia de tocarse, poder expresarse por el tacto y los besos. Las expresiones de ternura y efectividad son significativos en la vida de los niños, de niñas y de los adultos varones y mujeres.

Pregunta del Dr. Monterrosa: Entonces ¿La ternura es una herramienta de prevención contra el maltrato intrafamiliar?

Lic. Morad: Las expresiones del afecto, en todas sus múltiples formas disponibles y por crear, son muy importantes. También son importantes las normas claras, también lo es lógicamente una relación donde las personas tengan voz y presencia dentro de la familia.

Pregunta la televidente, Carolina Martínez: ¿A que tipo de entidad puede uno acudir cuando se sabe que una mujer sufre maltrato por su esposo, pero ella no se atreve a buscar ayuda?

Lic. Rodríguez: Lo primero que hay que hacer es reconocer que no podemos resolver el problema guardando silencio, ya se había señalado. Los silencios nos han traído muchos problemas. Hay que empezar aceptando y ayudando a aceptar que necesitamos ayuda profesional en cuantos a los derechos y leyes, asistencia sociológica y psicológica, protección medica y/o psiquiátrica. La Ley 294 del año 96 establece unos mecanismos de protección para las mujeres maltratadas y violentadas. No obstante en la Ley 575 del año 2000 en el artículo cuarto, parágrafo primero sentencia que se va a dar un tratamiento a todas aquellas parejas que lo consideren pertinentes, pero siempre y cuando se lo costeen y sabemos que los estratos 1, 2 y 3 no estarían en capacidad de costearse el tratamiento terapéutico que se amerita. Ayude a su amiga a hacer conciencia, a que tenga presente que la violencia intrafamiliar puede estar afectando psicológicamente al niño, a la mujer misma, entonces lo importante es saber que necesitamos ayuda profesional. Lo que no podemos es seguir guardando silencio. Ello de ninguna manera, porque esto lo que hace es ahondar más, profundizar el sufrimiento que se han cargado tradicionalmente y perpetuar el sacrificio que se les ha asignado a las mujeres culturalmente.

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