Nombres y Hechos en Medicina y Medicamentos, 2 Parte

Alfredo Jacome Roca, MD
Academia Nacional de Medicina

San Alberto Magno: Ilustre erudito, escribió una obra sobre botánica.

Herbarios y herboristas: Desde la época de Dioscòrides, y posteriormente Juliana Anicia y Apuleyo Platónico, escribieron materias médicas y herbarios.

En el siglo XVI se distinguieron varios herboristas alemanas e ingleses (Brunfels, Fuchs, Turner, Gerard, Parkinson).

Renacimiento: Se destacaron genios como Leonardo Da Vinci, que entre muchas actividades estudió la Anatomía, al igual que Vesalio, Falopio y Eustaquio. Harvey describió la circulación de la sangre. Ambrosio Paré fue un famoso cirujano, que también se destacó por su terapéutica.

Paracelso: Fue entre otras cosas, alquimista. Introdujo en terapéutica el hierro, el antimonio y las sales minerales. Buscaba la “quinta esencia” de los remedios, lo que hoy llamamos “principios activos”. Uno de sus remedios favoritos fue el láudano, basándose en opio.

Botánica microscópica: Grew describió la estructura vascular de las plantas.

Jardines botánicos: Fueron muy famosos los de París, Londres y Edimburgo, entre otros.

Farmacopeas: Aunque ya en las épocas de Dioscòrides, Galeno y de los árabes, se hicieron listados de fármacos, la primera farmacopea oficial (el Nuovo Receptario Composito) fue hecha en Florencia en 1498.Posteriormente se hicieron las británicas (la de Londres, por Turquet, médico de Jacobo I, y la de Edimburgo), que precedieron el Codex farmacéutico británico.

La peste europea: En el siglo XIV la muerte negra asoló a los países europeos y asiáticos, debido a invasión de ratas que transmitían esta enfermedad febril que cursaba con adenopatías o “bubas” en forma de manzana, por lo que se llamó la “Peste bubónica”. Hubo pandemias en otros siglos: famosa fue por ejemplo la “Peste de Justiniano” (Bizancio) y la de “Los Pobres” (Londres). Aunque las mejores conductas fueron las preventivas (aislamiento y cuarentena), el desconocimiento de la causa llevó a tomar medidas curiosas o francamente absurdas.

La Quina: La corteza de este árbol originario de América fue por siglos el mejor febrífugo y antimalàrico. Se convirtió también en excelente negocio, y en fuente de poder y de estrategia política. De la quina se extrajo el alcaloide quinina, y se desarrolló el antiarrítmico quinidina.

Hahnemann: Este médico alemán postuló la nueva teoría de la “Similia”, en la que afirmaba que un medicamento que producía los mismos síntomas de la enfermedad que pretendía tratar, cuando se usaba en dosis tóxicas, podría curarla si la dosis que se usaba era infinitesimal. Sus seguidores se denominan homeópatas.

Las vacunas: Un médico rural inglés, Edward Jenner, observó que a las mujeres que ordeñaban no les daba la viruela, pues la “pústula de las vacas” les confería protección. Una de estas lecheras afectadas por la forma benigna de la enfermedad donó el pus con que fue inoculado (y protegido) el primer niño. Otro niño fue también el recipiendario de la primera vacuna contra la rabia, suministrada por Pasteur. Actualmente es posible prevenir (y erradicar) numerosas enfermedades, gracias a la aplicación de modernas vacunas.

La digital: Otro médico inglés provinciano, William Withering, observó que la decocción de las hojas del digital, mejoraba ciertas formas de hidropesía. En un libro que se tornó clásico, describió una serie de pacientes cardiacos que mejoraron con este cardiotònico, teniendo cuidado –eso sí- de no intoxicarlos con el preparado.

Alcaloides: Los ácidos orgánicos de las plantas fueron aislados por Scheele, y el primer alcaloide descubierto fue la morfina, por Sertürner. De allí en adelante se aislaron numerosos alcaloides que eran en realidad los verdaderos principios activos de las plantas medicinales. A finales del siglo XIX ya se usaban en terapéutica más de doscientos de estos compuestos.

Medicina experimental: Un científico francés – Claude Bernard- compañero de Pasteur en la Academia de Medicina de París, fue quien sentó las bases de la investigación en modelos animales y desarrolló modernos conceptos en fisiología, particularmente la digestiva. Sus aportes al conocimiento del metabolismo hepático le llevó a decir que el hígado tenía dos secreciones, una externa (la bilis) y otra interna (la glucosa), sustancia esta última que era cedida a la sangre por este órgano anexo al aparato digestivo.

La anestesia: Varios médicos intentaron introducir medicamentos anestésicos que facilitaran las intervenciones quirúrgicas, pero fue Morton el que se llevó el principal crédito, al lograr anestesiar exitosamente con éter a un paciente en Boston.

Lister: Este cirujano británico logró, al igual que Semmelweis que recomendaba agua clorada para lavarse las manos antes de atender partos, reducir la mortalidad en el quirófano mediante el uso de soluciones fenicadas para desinfectar instrumentos y espolvorearlas en el cuarto de operaciones. Lister se basó en postulados de Pasteur sobre la putrefacción, causada por organismos vivos presentes en el aire.

La aspirina: Hoffmann, un químico al servicio de la casa Bayer, movido por el amor filial y no por intereses científicos o comerciales, logró desarrollar un preparado a base de ácido salicìlico – la aspirina- que mejoró la artritis de su padre sin causarle gastritis. Millones de tabletas de aspirina se ingieren diariamente en el mundo.

Banting y la insulina: Un ortopedista y un estudiante de medicina canadienses lograron aislar la insulina en el laboratorio prestado por un fisiólogo escocés; esta insistencia investigativa de dos personas que no eran expertas en la materia dio lugar a una de las drogas que más ha ayudado a los diabéticos, que hoy día se cuentan por millones.

Las vitaminas: Por años se pensó que muchas enfermedades se debían a carencias en la alimentación. El paulatino descubrimiento de los factores nutricionales diò lugar a la comercialización de las vitaminas, elementos esenciales para el crecimiento y desarrollo de los seres vivos.

Las sulfas: La investigación en colorantes permitió la aparición de sustancias con capacidad antibacteriana, que por varios lustros fueron el espinazo de la lucha contra las infecciones. Poco antes Ehrlich había introducido el Salvarsán para el tratamiento de la Sífilis, sobre un concepto que tenía sobre “Las Balas Mágicas”

Fleming y la penicilina: Este cirujano y microbiólogo inglés descubrió por “serendipity” la sustancia producida por el hongo Penicillum. Chain y Florey desempolvaron el hallazgo que permaneció olvidado por varios años.

Las hormonas: La opoterapia fue muy popular a comienzos del siglo XX, particularmente para mejorar una serie de deficiencias sexuales secundarias. El descubrimiento de pèptidos como la insulina, o esteroides como la cortisona, agrandó el campo de la endocrinología, que luego se vería enriquecido por el estudio de otros pèptidos, algunos de los cuales han logrado sintetizarse por métodos de ADN recombinante.

Los premios Nobel: La investigación científica en el siglo XX ha logrado especial notoriedad, gracias a los premios que legó el sueco Alfred Nóbel, inventor de la dinamita. Casi todos los grandes aportes de esa centuria han sido galardonados con el Premio que se entrega en Estocolmo. El gran avance de la industria farmacéutica se debió a descubrimientos de personajes como Banting, Kendall, Black, Watson y Crick y muchos otros científicos que recibieron la presea de Estocolmo y que sería muy largo enumerar en esta Cronología, por lo que referimos al lector a los correspondientes capítulos y tablas, con los listados de los diferentes Premios Nóbel.

El Sida: Cuando se creía que las infecciones y pandemias se controlarían eficazmente por medio de las vacunas y los antibióticos, apareció el virus de la inmunodeficiencia humana, que amenaza con destruir una parte de la humanidad. Febrilmente se investiga en drogas que controlen o prevengan esta nueva peste.

La industria farmacéutica: Pioneros europeos y americanos principalmente, lograron involucrar los medicamentos iniciales en un sistema de producción y comercialización masiva, que se vio enriquecido con la investigación y desarrollo. La industria farmacéutica es uno de los sectores más importantes de la economía, y sus descubrimientos han contribuido a la mayor expectativa de vida de la humanidad.

La FDA y otras agencias reguladoras: Los principios éticos y la protección del consumidor, en este caso de los enfermos, hicieron necesaria la aparición que la ley que creó la Administración de Alimentos y Drogas de los Estados Unidos, que otorga los registros sanitarios en ese país. Contrapartes en cada uno de las naciones han surgido, para garantizar la eficacia y seguridad de los medicamentos.

Medicamentos de síntesis o semisíntesis: Son los medicamentos habituales, moléculas obtenidas o modificadas en laboratorios de investigación.

Medicamentos biotecnológicos: Son los obtenidos por técnicas de ingeniería genética o nanotecnología.

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