Capítulo 3: NEUROHORMONAS Fisiología del Hipotálamo, Pineal y Neurohipófisis

Determinismo e Indeterminismo

Dr. Alfredo Jácome Roca.

Generalidades

Existe una estrecha relación entre los sistemas nervioso y endocrino y buena parte de esta organización neuroendocrina está constituida por el hipotálamo y la hipófisis. Si bien a este último órgano se le ha llamado “la glándula maestra”, al primero se le ha denominado “el poder detrás del trono”, que a su vez se relaciona por medio de neurotransmisores y vías con estructuras nerviosas superiores. Esto hace que pequeñas señales originadas en tejido neurológico sean amplificadas enormemente cuando –primero la pituitaria, luego los órganos endocrinos periféricos y finalmente diversos tejidos del organismo- reciben el influjo de las diferentes hormonas que se van originando en cada uno de estos niveles de los diferentes ejes endocrinos.

Anatomía

El cerebro o encéfalo tiene una gran masa superior denominada prosencèfalo, compuesto principalmente por el telencèfalo –prácticamente constituido por los dos hemisferios cerebrales y los dos ventrículos laterales- y por el diencèfalo; este último es la parte cerebral alrededor del tercer ventrículo e incluye el tálamo (dos grandes masas de sustancia gris a cada lado del tercer ventrículo), los cuerpos geniculados medio y lateral, la glándula pineal y el hipotálamo. Otras partes cerebrales hacia abajo y atrás son el mesencèfalo (pedúnculos cerebrales y tectum), con neuronas monoaminèrgicas que se conectan con el hipotálamo y con el sistema lìmbico talàmico. También está el romboencèfalo, compuesto por el cerebelo, la protuberancia anular y el bulbo raquídeo, cuya continuación es la medula espinal. El hipotálamo está restringido a la parte anterior del piso y la parte inferior de las paredes laterales del tercer ventrículo. Hacia delante está delimitado por el quiasma óptico, hacia atrás por los cuerpos mamilares, a los lados por los surcos formados con los lóbulos temporales y hacia arriba se separa del tálamo por el surco hipotalàmico. La base redondeada y lisa del hipotálamo se denomina tuber cinereum, una capa de sustancia gris. El llamado infundíbulo o tallo neural está constituido por la eminencia media (o parte central del tuber, donde se producen las hormonas hipofisiotropas) y por un desprendimiento del tuber llamado pedículo infundibular; este último forma con la parte tuberal adenohipofisiaria el tallo pituitario (que como vemos, es parcialmente tejido nervioso y en parte además, tejido epitelial. La eminencia media y la neurohipòfisis constituyen -junto con la pineal, el órgano subcomisural (con su fibra de Reissner) y la medula suprarrenal- las glándulas neuroendocrinas. Circulación Portal hipotálamo-hipofisiaria. La sangre de la zona túbero-infundibular proviene de la arteria hipofisiaria superior, que se origina en la carótida interna. De dicha arteria superior se forma el plexo capilar primario que rodea la eminencia media –al que se vierten las hormonas hipofisiotropas, sin pasar por la circulación general- cuyas células endoteliales son fenestradas, con diámetro suficiente como para que estos capilares se llamen sinusoides. Las terminaciones axónicas de las neuronas secretoras se sitúan muy próximas a la membrana basal de estos capilares, que luego se unen para formar venas portas largas –el sistema porta propiamente dicho- que atraviesan el tallo neural formando luego el plexo capilar secundario, que está en íntima relación con las células de la adenohipófisis. La sangre venosa sale de la hipófisis por diversas venas que van a desembocar en los senos cavernosos. Aunque la irrigación de la neurohipòfisis proviene directamente de la arteria hipofisiaria inferior, la sangre de ambos lóbulos es drenada –a través de venas eferentes- al seno cavernoso; la de la adeno-hipófisis va a estas venas eferentes a través de las venas portas cortas. La inervación pituitaria viene del plexo carotìdeo, cumpliendo una función vasomotora. El control neural de la hipófisis está dado por varios tipos de neuronas. Unas –que son peptidèrgicas- pertenecientes a los tractos supraòptico-hipofisiario y paraventrìculo-hipofisiario, con núcleos hipotalàmicos magnocelulares que producen sus hormonas (vasopresina y ocitocina) y con axones cuyas terminaciones nerviosas las depositan en el lóbulo neural. Otras -también peptidèrgicas- con núcleos mediales y tractos tùbero-pituitarios; de estas, unas terminan en la eminencia media y allí se depositan las hormonas hipofisiotropas -en relación anatómica con los vasos porta- y otras lo hacen en la parte baja del tallo. Entre las neuronas monoaminèrgicas, unas terminan cerca del núcleo de otras de tipo peptidèrgico y otras -también monoaminèrgicas- al finalizar cerca de los terminales de las peptidèrgicas dan una transmisión axo-axònica. Hay las que sirven de unión funcional entre las neuronas peptidèrgicas hipotalàmicas y el resto del cerebro. El control de la neurohipòfisis es de tipo colinèrgico, mientras que el de la adenohipòfisis es adrenèrgico. Las neuronas monoaminèrgicas segregan dopamina, nor-epinefrina y serotonina. El control del hipotálamo por centros nerviosos superiores está dado en algunos casos por fibras dopaminèrgicas que se encuentran en el núcleo arcuado (región ventromedial del hipotálamo), en otros casos por vías nor-adrenèrgicas que se originan en el núcleo tùbero-hipofisisiario y en el mesencèfalo. Los tres tipos de fibras monoaminèrgicas que van al sistema lìmbico se originan dentro de la última estructura mencionada, que contribuye además con una vía serotoninèrgica al núcleo supraquiasmàtico del hipotálamo; rutas neurales más convencionales logran el efecto del sistema lìmbico sobre el hipotálamo. La pineal (o epífisis) es parte del sistema neuroendocrino, aunque es relativamente independiente de los ejes hormonales que se inician en el hipotálamo. La pineal es un cuerpo pequeño en forma de cono de pino (de ahì su nombre), adherido al techo del tercer ventrículo, cerca del área de la comisura posterior. Está compuesta por tejido conectivo vascularizado, neuroglia y células de tamaño variable (pinealocitos), de núcleo pálido, citoplasma argiròfilo granular y escasos procesos citoplasmáticos. Se cree que los pineocitos son un tipo de neuroglia modificada, ya que no toman los colorantes clásicos para visualizarlas. La pineal recibe fibras de la estría medular talàmica, la habènula y la comisura posterior. En la evolución, la pineal fue un órgano visual en el hombre y en los anfibios. En el capítulo sobre el sistema neuro (inmuno) endocrino difuso mencionaremos las células APUD -de origen neuro-ectodérmico- al que pertenecen tanto las glándulas neuroendocrinas aquí mencionadas como otras células diseminadas en el organismo, particularmente en el aparato digestivo

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