Depresión y Suicidio, Tratamiento

MEDICINA FAMILIAR
EDUCACIÓN CONTINUADA PARA EL MEDICO GENERAL

Los adolescentes con tentativas de suicidio deben ser evaluados antes de tomar la decisión de hospitalizarlos o de darles el alta. Los que se clasifiquen en el grupo de alto riesgo deben ser hospitalizados hasta que desaparezca la “propensión” al suicidio. Las personas de alto riesgo son aquellas que han hecho intentos previos de suicidio, jóvenes de más de 12 años que tengan antecedentes de conducta agresiva o abuso de sustancias, los que han hecho una tentativa con un método letal (p.ej., una pistola o una sustancia tóxica), aquellos con trastorno depresivo mayor caracterizado por retraimiento social, desesperanza y perdida de energía, mujeres que han huido de casa, que están embarazadas o han hecho una tentativa con un método distinto de la ingesta de una sustancia tóxica y algunas personas que exhiben ideación suicida persistente. Debe hospitalizarse a los adolescentes con ideación suicida si el clínico duda de la capacidad de la familia para supervisarla o para cooperar con el tratamiento ambulatorio.

Cuando los adolescentes con ideación suicida afirman que ésta ya no está presente, debe considerarse el alta solo después de haber ideado un plan de tratamiento ambulatorio. Este plan debe incluir psicoterapia, psicofarmacología y terapia familiar si está indicada. Antes de dar el alta también debe hacerse un contrato escrito con el adolescente, destacándose el acuerdo de no llevar a cabo más tentativas y sugiriendo una alternativa si la ideación suicida aparece de nuevo. Además, se debe citar al paciente para la visita en régimen ambulatorio antes de que abandone el hospital y darle un número de teléfono de ayuda por si la ideación reaparece antes de que el tratamiento haya empezado.

Resumen

La depresión y el suicidio en los adolescentes, ya se ha convertido en uno de los grandes problemas de la sociedad. A pesar de su antigüedad como trastorno aun desconocemos mucho de ella pero al menos somos cada vez más concientes de la problemática de nuestros adolescentes.

Quizá una consecuencia importante de las depresiones que no son reconocidas por el médico no psiquiatra, es el subdiagnóstico, el cual sigue siendo el inconveniente fundamental de estos cuadro clínicos en la practica cotidiana generando con esto, un aumento del número de consultas en atención primaria y el grave impacto en el aumento del costo de los sistemas de salud, por el incremento de exámenes paraclínicos, aumento de la demanda de servicios e interrupción de actividades académicas.

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