Introducción: Lo Importante de la Reflexión en la Labor Educativa

Dr. Álvaro Monterrosa Castro, M.D

Antes de abordar los conceptos relacionados con la Docencia, la pedagogía y la didáctica, pueden ser un mismo asunto, sin linderos ni fronteras entre ellas.

Se puede no tener clara la diferencia entre educación y formación, enseñanza y aprendizaje ser considerados los extremos de un proceso y lo que se hace a diario con los alumnos, sin más vueltas de hoja y sin cuestionamiento, ser las prácticas educativas, es decir: la cátedra.

La lectura repetida y comprensiva de diferentes aspectos, lleva a que cada tópico esté en su lugar, y la adquisición progresiva de valiosos elementos conceptuales permite que se amplíe cada vez más el horizonte.

El continuo volver y volver sobre herramientas relacionadas con la actividad docente, permite observar y contextualizar la gran importancia que tiene la reflexión dentro del vasto universo que llamamos pedagogía. La reflexión viene a ser la piedra angular para que la práctica educativa progrese, se transforme. La reflexión lleva implícito el serio cuestionamiento diario y continuo de la labor docente. Reflexionando se hace el propio y original constructo pedagógico a la luz de los paradigmas educativos modernos.

Contribuye enormemente al enriquecimiento personal e intelectual el acto sano y sabio de reflexionar sobre la información que se transmite, sobre las técnicas docentes que se utilizan, sobre las herramientas aportadas, sobre los proceso evaluativos que en muchas ocasiones son poco objetivos e injustos. Reflexionando se puede sentenciar s i las verdades, son verdades científicas, son hechos, o son opiniones sólo producto de nuestra óptica. Reflexionando como docentes se puede enseñar a los alumnos a reflexionar. Se puede y se debe proponer la reflexión continua y el desarrollo del pensamiento libre como bases fundamentales del aprendizaje. Hay que dejar sentado en el alumno el armamentario suficiente para que esté en condiciones de participar dentro de la vida con un discurso coherentemente argumentado, que sea capaz de reflexionando, desglosar y degustar los contenidos temáticos y beneficiarse con la apropiación del conocimiento, siendo capaz de generar conocimiento nuevo.

Es deber del docente dejar al estudiante reflexionar, ya que el alumno es un agente activo y centro del proceso enseñanza – aprendizaje. La actitud reflexiva del docente permite la mejor formación de los alumnos, y si se despierta en ellos la facultad de reflexionar, aprovecharan al máximo sus cualidades y posibilidades. La reflexión continua permite aumentar la visión de los hechos y de los aconteceres, permite cada vez más oportunidades, permite disponer de más alternativas, permite adentrarse por nuevos caminos, siendo el mismo individuo el punto de referencia. Reflexionando se va cada vez más comparando, realizando un proceso educativo dinámico, continuo, generador de nuevas prácticas, las cuales a su vez deberán ser sometidas a nuevos análisis y reflexiones sobre los resultados alcanzados.

El proceso repetido de reflexión lleva a una educación que no es de ojos vendados, que no es unidireccional e impositiva. La reflexión al interior del hecho de enseñar y aprender, permite el crecimiento integral del maestro y del alumno, enriquecimiento que causa un mayor desarrollo del conocimiento, una génesis del proceso investigativo y una mayor generación de información, todo lo cual permite que la práctica educativa se convierta en praxis pedagógica.

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