Riesgos de Cáncer de Mama

Riesgos de Cáncer de Mama

Capítulo Segundo

Dr. Álvaro Monterrosa Castro, M.D

El riesgo de cáncer de mama en usuarias de anticonceptivos orales es uno de los temas de mayor controversia [102,164,165,166,167]. La mayoría de los casos de cáncer de mama se producen en la unidad formada por los lóbulos y los conductos excretores de la glándula mamaria [81]. Se estimó que en 1980 se presentaron 572.000 casos nuevos de cáncer de mama en el mundo. La curva de incidencia aumenta de los 30 a los 70 años con una ligera inflexión de los 45-54 años [81]. Son factores de riesgo a cáncer de mama: alto nivel socio-económico, nuliparidad, primer parto tardío, menarquia temprana, menopausia tardía, antecedente de enfermedad mamaria benigna y antecedente familiar de cáncer de mama. Las principales causas del cáncer de mama siguen siendo desconocidas, no obstante las hormonas endógenas parecen tener un importante papel en la patogénesis [81]. La dependencia hormonal del cáncer de mama está hoy fuera de duda y es punto de mira fundamental dentro de la investigación sobre su etiología. Al parecer el cáncer de seno es multifactorial. Hoy se acepta que ambos componentes de los anticonceptivos orales combinados, constituyen factor hormonal de riesgo para cáncer de mama y no solo el estrógeno como antes se pensaba [83,102,164]. En 17 de 18 estudios de casos – controles y en 5 de cohortes, analizados por expertos de la Organización Mundial de la Salud [81] no se observaron cambios importantes del riesgo de cáncer de mama, cuando se comparaban mujeres que habían usado anticonceptivos orales alguna vez con mujeres que nunca los habían recibido. Estudiando las usuarias por sub-grupos etáreos se han obtenido informes poco coherentes.

Cuando el cáncer de mama es diagnosticado en mujeres jóvenes, antes de los 35 años de edad, se ha encontrado un ligero aumento en la relación con el antecedente de uso de anticonceptivos orales combinados, especialmente por períodos prolongados [13,165], así fue evidenciado en el Estudio Nacional de casos y testigos realizado en el Reino Unido y publicado en 1989, donde estimaron que el riesgo relativo es 1.4 con 4 a 8 años de uso y de 1.7 con más de 8 años de uso. Los estudios que relacionan el riesgo de cáncer de mama con el uso de anticonceptivos orales combinados iniciados antes de los 25 años de edad, o antes del primer embarazo llegado al término, son contradictorios [81]. No obstante Balasch y Calaf [83] sugieren que para intentar reducir el riesgo de cáncer de mama asociado al empleo de anticonceptivos orales, debería desaconsejarse el uso prolongado en adolescentes, las cuales suelen posponer su primera gestación hasta después de los 30 años.

Muchos estudios de casos y controles han demostrado que en la mitad y al final de la vida reproductiva, el uso de este método no influye en el riesgo de cáncer de mama. En mujeres mayores de 35 años de edad o en aquellas que no han llevado un embarazo a término, los resultados son contradictorios. Mientras algunos no demuestran impacto alguno, otros señalan un aumento en la incidencia del carcinoma de mama [166,167]. Existen indicios de que el riesgo asociado al consumo de anticonceptivos orales de microdosis es inferior al atribuido a anticonceptivos de 50 o más ug/día de etinilestradiol. En 1996 el Colaborative Group on Hormonal Factor in Breast Cancer [166] reunió datos de 54 estudios, casi el 90% de los estudios epidemiológicos realizados en todo el mundo, agrupando 53.297 mujeres con cáncer de mama y 100.239 controles sin cáncer de mama y concluyeron que las usuarias de anticonceptivos orales actuales están en un riesgo ligeramente más alto de cáncer de mama, riesgo relativo de 1,24 (IC: 1.15 – 1.33). Cuando se discontinua el uso de la píldora, el RR se disminuye progresivamente a 1,16 después de 1- 4 años, a 1,07 después de 4-9 años y desaparece al cabo de 10 años. Este patrón es independiente a la duración del uso. El mismo comportamiento se observó entre mujeres con factores de riesgo como nuliparidad o historia familiar de cáncer de mama, entre mujeres de países desarrollados o en desarrollo y en diferentes etnias [168]. En este mismo estudio [166] determinaron que las mujeres que empezaron a utilizar anticonceptivos orales antes de los 20 años de edad, tienen riesgos más altos que aquellas que empezaron más tarde.

El riesgo relativo de cáncer de mama para uso actual es de 1,59. El RR disminuye a 1.4 a los 1-4 años de discontinuado el uso y a los 5 años la diferencia entre las mujeres que empezaron el uso temprano o más tarde ha desaparecido [168]. A la vez, a los diez o más años de suspendido los anticonceptivos orales no existen diferencias en el riesgo acumulado de cáncer de seno entre mujeres que alguna vez utilizaron anticonceptivos orales combinados y aquellas que nunca lo han utilizado [164]. En su portal electrónico, el National Cáncer Institute considera que el riesgo ligeramente elevado mientras se utiliza la píldora puede ser el resultado de la capacidad del estrógeno para promover el crecimiento de células cancerosas ya presentes en el seno, en vez de una potencial capacidad para iniciar nuevos puntos malignos. No obstante, asevera National Cáncer Institute que es más típico que el riesgo de cáncer llegue a su punto máximo, décadas después de estar expuesta, y no inmediatamente después. Generalmente es más probable que el cáncer ocurra debido a una duración prolongada y/o grado elevado de exposición a un carcinógeno. En el estudio antes citado [166] ni la concentración hormonal ni la duración del uso afectaron el resultado. En muchas circunstancias los peligros del embarazo indeseado superan con creces el pequeño aumento en el riesgo de cáncer de mama asociado al uso de los anticonceptivos orales [168]. Dueñas Díez [86] considera que el incremento en el riesgo de cáncer de mama derivado del uso de los anticonceptivos orales, observado en algunos meta-análisis es despreciable por dos razones: la primera, porque cuando este supuesto incremento se traduce en número de mujeres, éste es insignificante, y en segundo lugar, porque el margen de error de la propia técnica del meta-análisis llega a ser hasta de un 25%. Asevera además Dueñas Díez [86] que no parece justificado afirmar que el empleo de anticonceptivos orales incremente el riesgo de cáncer de mama.

Marchbanks et al publican en el año 2002 [169] los resultados del Women´s Contraceptive and Reproductive Experiences (Women´s CARE), un estudio realizado en mujeres entre 35 y 64 años para establecer riesgo de cáncer de mama con los anticonceptivos orales y se observa que el riesgo relativo obtenido fue de 1.0 (IC: 0.8 – 1.3) para usuarias actuales y de 0.9 (IC: 0.8 – 1.0) para usuarias pasadas, resultados que son similares a los obtenidos en el estudio publicado en 1986 por “The Cáncer and Steroid Hormone” (CASH), donde se demostró que no existía asociación entre el uso de anticonceptivos orales combinados y cáncer de mama [1]. En su libro de texto, Speroff [7] señala tres aspectos que es valedero reproducir: (1°) El uso anterior de anticonceptivos orales combinados se puede asociar con una disminución del riesgo de cáncer de mama metastático más adelante en la vida y posiblemente con una disminución del riesgo de cáncer de mama en la postmenopausia. (2°). Los anticonceptivos orales combinados no incrementan el riesgo de cáncer de mama en mujeres con familiares afectadas ni en mujeres con enfermedad benigna comprobada. (3°) La usuaria debe recibir con detalles toda la información disponible sobre los diversos factores de riesgo relevantes que están en relación con cáncer de mama, siempre enfatizando la necesaria modificación hacia hábitos y estilo de vida saludables. Es pieza central motivar la realización del auto examen de las mamas y fomentar las evaluaciones clínicas periódicas, acciones preventivas que deben desarrollar todas las mujeres.
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