Anticonceptivos Orales de sólo Progestina

Capítulo Tercero

Dr. Álvaro Monterrosa Castro, M.D

Los anticonceptivos orales de sólo progestina son también denominados minipíldoras, por la baja concentración hormonal sintética que aportan y se encuentran disponibles en Colombia desde el año 2000. Contienen pequeñas dosis de progestina, que actúan especialmente alterando las características biofísicas del moco cervical [1]. Al ser hostil el moco cervical, se convierte en una barrera efectiva que impide el ascenso de los espermatozoides al canal cervical y a la cavidad uterina [217]. Cuando predomina la influencia de los estrógenos el moco cervical es fluido, claro, transparente, filante y acelular, lo que facilita la viabilidad, penetración y migración de los espermatozoides [218]. Por lo contrario cuando existe predominio de efecto de las progestinas, se disminuye la cantidad de moco, se aumenta la viscosidad, se hace grueso, denso, opaco y con alta densidad de células, todo lo cual contribuye a dificultar la migración espermática [1]. Administrar sólo progestina modifica el endometrio haciéndolo secretor, delgado e incluso atrófico, que son aspectos poco o nada favorables para la implantación del óvulo fecundado. La minipíldora no inhibe necesariamente la ovulación, siendo la expectativa de presentarse crecimiento y ruptura folicular, pese al uso correcto de la minipildora, del 50% de los ciclos. No obstante, el uso continuo de progestina a lo largo del ciclo menstrual se asocia a mala conformación biológica y funcional del cuerpo lúteo, afectándose adversamente la morfología del endometrio y los mecanismos intracrinos y endocrinos relacionados con el proceso de implantación. También la administración de píldoras de sólo progestina puede disminuir la motilidad de las cilias de las trompas de Falopio, así como la fuerza contráctil muscular de las trompas, con lo cual se retarda el desplazamiento del óvulo desde el ovario hasta la cavidad uterina [219,220]

La minipíldora tiene menor efectividad contraceptiva y mayor tasa de alteraciones del ciclo menstrual, incluyendo períodos de amenorrea, que los anticonceptivos orales combinados, pero pueden utilizarse en usuarias con patologías que contraindican la administración de estrógenos [1]. Tienen su principal aplicación en madres lactantes. Deben administrarse diariamente sin períodos de pausa. Están en el comercio minipíldoras de 75 ug/día de desogestrel y de 30 ug/día de levonorgestrel. También está disponible la minipíldora de 350 ug/día de noretisterona, 75 ug/día de norgestrel, 50 ug/día de etinodiol y 50 ug/día de linestrenol [217]. Las píldoras anticonceptivas de sólo progestina no son tan conocidas y su uso no es tan generalizado como lo son los anticonceptivos orales combinados, como se ha señalado son preparados libres de estrógeno e incluso tienen una menor concentración de progestina que la presente en la píldora combinada de estrógeno más progestina [219,221].

La píldora de sólo progestina que incluye levonorgestrel, es un preparado de elevado nivel de seguridad, bajos efectos secundarios, con un mal control del ciclo y por tanto una elevada tasa de sangrados irregulares, con una muy buena eficacia anticonceptiva durante la lactancia, pero una mala acción al inhibir la ovulación lo que les permite tener, por ser especialmente su efecto en el moco cervical, un índice de Pearl 1.17 ( 0.7 – 3.0 según los estudios) lo cual es muy superior e inaceptable al compararlo con el que ofrecen los anticonceptivos orales combinados [220]. Se ha señalado que la edad de la mujer, el peso corporal, la presencia de condicionantes para mala absorción intestinal, las interacciones farmacológicas, el incumplimiento y la mala administración son factores que participan dentro de la eficacia anticonceptiva de la minipildora. Desde un punto de vista general la probabilidad de embarazo con el uso correcto de la minipildora de levonorgestrel es del 0.5%, lo cual se suele aplicar para mujeres con menos de 60 kilos. Cuando la mujer supera dicho peso, la tasa puede llegar a ser del 1.3%.

Las mujeres que tienen niveles más bajos de progestina en sangre tienen más probabilidad de ovular, y cuanto mayor sea la grasa corporal de la mujer, más progestina se requiere para lograr el mismo nivel de eficacia anticonceptiva. Por tanto, cuando todas las mujeres reciben la misma dosis de progestina diaria y continua, la eficacia será menor en las mujeres que tienen mayor peso [222]. No obstante no hay estudios que confirmen esta observación. Un índice de Pearl de 2.1 se ha estimado para mujeres de 25 a 29 años de edad, mientras que un índice de Pearl de 0.3 se ha señalado para mujeres mayores de 40 años. La eficacia se suele reducir a consecuencia de la diarrea y/o vómitos, por lo tanto, deben hacerse las recomendaciones necesarias al instante de la prescripción. Es importante señalar que si las tabletas no se toman a la misma hora o si hay olvidos de tabletas, se ha señalado que la probabilidad de falla puede llegar a ser del 5%. Debido a que el efecto suele desaparecer hacia las 20 horas de administrado, vida media breve de las progestina en plasma, se hace necesaria e imprescindible la toma diaria y de forma puntual en cuanto a la hora seleccionada. El efecto sobre moco cervical disminuye notoriamente a las 22 horas después de administrada una dosis [1]. El atraso en horas de la toma, así como el olvido de una sola dosis, suelen reducir significativamente la efectividad, por lo cual se recomienda en estas circunstancias emplear adicionalmente un método de barrera.

Por el índice de Peral alcanzado y la necesidad de la toma horaria puntal, desde siempre los anticonceptivos de sólo progestina que contienen levonorgestrel, se han propuestos únicamente como anticoncepción oral hormonal durante la lactancia. La lactancia por sí, puede llegar a ofrecer condiciones endocrinológicas que elevan la seguridad contraceptiva de la minipildora, llevándola a niveles aceptados [218]. Al finalizarse la lactancia, si se desea continuar anticoncepción hormonal, debe cambiarse a orales combinados, combinados inyectables o a los parches. Si se desea utilizar hormonales libres de estrógenos se dispone de los inyectables de depósito, los implantes subcutáneos biodegradables y no biodegradables y los sistemas intrauterinos liberadores de progestina. Se ha señalado que un anticonceptivo oral de sólo progestina que contiene desogestrel puede ser utilizado fuera de la lactancia con buena efectividad. Todos los otros métodos no hormonales deben igualmente ofrecerse, sin olvidar puntualizar los diferentes criterios de elegibilidad, los cuales fueron actualizados en el año 2004 por un comité de expertos de la Organización Mundial de la Salud [17].

Las píldoras de sólo progestina son seguras e inocuas durante la lactancia materna, no reducen la producción de leche y sólo una cantidad reducida de progestina está presente en ella, sin que genere algún efecto negativo en el crecimiento o en el desarrollo del lactante. No se han observado modificaciones en la adquisición del peso, circunferencia del brazo, ni en el desarrollo de las capacidades auditivas, motoras y de lenguaje. Se recomienda iniciar los anticonceptivos orales de sólo progestina a la sexta semana de posparto, aunque no se han registrado efectos adversos en los lactantes que han sido expuestos a progestinas a una edad más temprana. La razón para esperar la sexta semana de posparto en mujeres lactantes, es el efecto anticonceptivo natural de la lactancia materna exclusiva o casi exclusiva, asociada a amenorrea. Dicha estrategia de planificación familiar denominada MELA (Método de Lactancia y amenorrea), que puede ofrecer protección temporal, en las primeras semanas, de estar presentes lactancia exclusiva más amenorrea [222]. La anticoncepción oral de sólo progestinas tiene un importante espacio dentro de la anticoncepción en el posparto [217].

Se ha observado que de los embarazos que se producen mientras se utilizan anticonceptivos orales de sólo progestinas, cerca del 10% son extrauterinos, situación que se ha relacionado con la disminución de la motilidad de las cilias de las trompas de Falopio. Se ha señalado que la minipíldora es más eficaz para prevenir embarazos intrauterinos que extrauterinos. Por lo contrario algunos autores señalan que la incidencia de embarazo ectópico es similar a la de otros métodos, siendo del 0.095 por cada 100 mujeres/año que utilizan correctamente la píldora de sólo progestina [219].
[spacer size=”10″] [button link=”https://encolombia.com/libreria-digital/lmedicina/anti-oral/efectosenlosextremos/” color=”#1667e3″ size=”1″ style=”1″ dark=”0″ square=”0″ target=”self”] Volver [/button] [button link=”https://encolombia.com/libreria-digital/lmedicina/anti-oral/” color=”#1667e3″ size=”1″ style=”1″ dark=”0″ square=”0″ target=”self”] Índice [/button] [button link=”https://encolombia.com/libreria-digital/lmedicina/anti-oral/anticonceptivosoralesdeprogestina1/” color=”#1667e3″ size=”1″ style=”1″ dark=”0″ square=”0″ target=”self”]Siguiente[/button]

DÉJANOS TU COMENTARIO

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!