Medicamento Nuevo para la Hepatitis C

Medicamento Nuevo para la Hepatitis C

Una investigación reciente señala que agregar el antiviral telaprevir a una segunda ronda de tratamiento para la hepatitis cura cerca de la mitad de las personas que no resultan beneficiadas en la primera ronda.

“Éste es el primer estudio de gran tamaño en pacientes que no habían respondido al tratamiento estándar”, apuntó el Dr. John G. McHutchison, director asociado del Instituto de Investigación Clínica Duke y autor de un informe en la edición del 8 de abril de la revista New England Journal of Medicine.

El estudio es uno de los pasos finales de una serie de ensayos diseñados para obtener la aprobación en el uso del medicamento de la práctica clínica. La aprobación del medicamento dará ánimos a las personas cuya infección por hepatitis C no ha sido curada por tratamientos existentes, señaló McHutchison.

“No ha habido alternativa para las personas que han sido tratadas y no han respondido”, agregó. “Entonces, que potencialmente haya un tratamiento disponible en el futuro que pueda curar a la mitad de ellos, se muestra bastante promisorio”.

Cerca de cuatro millones de estadounidenses están infectados con hepatitis C, un virus que es la causa principal de cirrosis y cáncer de hígado, y la causa más común de trasplante de hígado. Generalmente se contagia por sangre infectada, con más frecuencia por el uso de una aguja contaminada.

Un tratamiento estándar para la hepatitis C es un curso de 48 semanas de dos medicamentos, peginterferón alfa y ribavirina, que cura entre 40 y 50 por ciento de los pacientes pero viene acompañada por efectos secundarios, como sarpullido intenso, que hace que muchos suspendan el tratamiento. Estudios anteriores han mostrado una mejora sustancial en los índices de curación cuando se agrega telaprevir a la terapia estándar.

Hasta ahora, el único recurso para los que no se beneficiaron con la primera ronda de tratamiento era otra ronda con la misma terapia. En el ensayo sobre el que se acaba de informar, financiado por Vertex Pharmaceuticals, fabricante del telaprevir, participaron 453 personas que no habían respondido a una primera ronda de tratamiento. Todos tenían la forma más común y más difícil de tratar del virus, el genotipo 1.

Poco menos de la mitad, el 52 por ciento, de los que agregaron telaprevir a su régimen de dos medicamentos en la segunda ronda carecían del virus a los seis meses, en comparación con 14 por ciento de los que se sometieron a una segunda ronda del tratamiento con dos medicamentos.

Sin embargo, la terapia no estuvo libre de problemas, anotó McHutchison. “Hubo más efectos secundarios, erupciones cutáneas y anemia”, dijo. “Además, el índice de suspensiones también fue superior”.

Aún así, el alto índice de curación habla por sí mismo, agregó McHutchison. Los datos de varios ensayos probablemente se envíen a la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos en algunos meses, dijo.

Telaprevir es un inhibidor de la proteasa que actúa obstruyendo la reproducción del virus de la hepatitis C. No es el único inhibidor de la proteasa contra la hepatitis C que se está examinando, aseguró McHutchison. Otro medicamento similar, boceprevir parece pisarle los talones a telaprevir en la carrera por la aprobación de regulación. Está siendo desarrollado por Merck, que lo adquirió cuando compró Schering-Plough.

Cuando sean aprobados, ambos inhibidores de la proteasa probablemente serán usados como tratamiento de primera línea de la hepatitis C, señaló McHutchison.

“Se trata de tener más opciones para el paciente”, explicó.

Varios otros inhibidores de la proteasa se encuentran ahora en varias etapas de prueba, agregó el Dr. Ira Jacobson, profesor de medicina del Colegio Médico Weill Cornell de la ciudad de Nueva York y miembro del equipo de investigación que hizo el estudio sobre telaprevir. Jacobson también ha participado en el desarrollo de boceprevir.

Cuando se apruebe un primer inhibidor de la proteasa comenzará una nueva era en el tratamiento de la hepatitis C, aseguró Jacobson. “La esperanza en la comunidad médica es que las agencias reguladoras consideren apropiado aprobarlo para todas las poblaciones”, agregó.

FUENTES: John G. McHutchison, M.D., associate director, Duke Clinical Research Institute, Duke University Medical Center, Durham, N.C.; Ira Jacobson, M.D., professor of medicine, Weill Cornell Medical College, New York City; April 8, 2010, New England Journal of Medicine

HealthDay

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