Relación entre la Leche y el Cáncer de Riñón

Si le preocupa beber leche debido a la relación reportada con un tipo de cáncer de riñón, puede relajarse. Un estudio reciente sugiere que dicha asociación no existe.

“Los datos de este estudio no proveen evidencia concreta de una necesidad de alterar el consumo de leche en ninguna forma”, aseguró en un comunicado de prensa de la American Association for Cancer Research el autor principal del estudio Nicholas Timpson, profesor de epidemiología genética de la Universidad de Bristol, en Inglaterra. “Si acaso, el fracaso de los hallazgos genéticos en replicar la asociación entre la leche y el cáncer de las células renales sugiere que los temores de que el consumo de leche pueda elevar el riesgo de cáncer probablemente no tengan fundamento”.

Timpson y colegas estudiaron a los pacientes de hospitales de cuatro países europeos entre 1999 y 2003, buscando ver si una variación genética asociada con la tolerancia a la lactosa podía ser un marcador de una relación entre el consumo de leche y el carcinoma de células renales, un tipo de cáncer que afecta a los pequeños tubos del riñón.

“Encontramos pruebas de la relación muy cuestionada entre el consumo de leche y el cáncer, pero cuando usamos genotipos para verificar esta relación, no hubo evidencia confirmatoria”, aseguró Timpson. “Esto sugiere que el hallazgo básico podría estar sujeto a los tipos de sesgos e imprecisiones que con frecuencia dañan a la investigación epidemiológica”. Añadió que se necesitaría investigación “a una escala mucho mayor para verificar estos hallazgos iniciales”.

El estudio aparece en la edición de mayo de la revista Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention.

Johanna Lampe, científica de la nutrición de la división de ciencias de la salud pública del Centro de Investigación Oncológica Fred Hutchinson en Seattle, escribió en un comentario acompañante que el estudio es “un recordatorio de tener precaución cuando se interpretan los datos y se sugiere una asociación entre la ingesta de alimentos específicos y el riesgo de un cáncer en particular”.

“La dieta humana es compleja, y por lo general tiene que ver con la adherencia a ciertos patrones dietéticos, que también tienen que ver con otras conductas del estilo de vida”, escribió Lampe.

FUENTE: American Association for Cancer Research, news release, May 6, 2010

HealthDay

DÉJANOS TU COMENTARIO

DÉJANOS TU COMENTARIO

Please enter your comment!