Pretenden monopolizar Cura de la Leucemia

Cura de la Leucemia

Al presentar a la Corte Suprema de Justicia de la ciudad de Chennai un recurso contra la Ley de Patentes vigente en India desde 2005, la firma farmacéutica Novartis desató una intensa protesta de la sociedad civil.

Novartis sostuvo ante el tribunal que la ley viola el derecho comercial internacional y restringe sus posibilidades en el enorme mercado indio.

En abril de 2005, India, que integra la Organización Mundial del Comercio (OMC) y es signataria de sus normas sobre propiedad intelectual, enmendó sus leyes y fijó en 20 años el periodo de monopolio de fabricación de medicamentos a las firmas farmacéuticas que posean la patente.

Desde entonces, importantes medicamentos genéricos fabricados en el país fueron retirados del mercado, a menos que, según la ley, sus productores demostraran que quienes poseían la patente respectiva no habían registrado, en realidad, innovación alguna.

Los genéricos son medicamentos identificados por el nombre de su principio activo, aun sin anuencia de los dueños de las patentes correspondientes, y mucho más baratos que sus equivalentes con marca registrada.

India es el principal productor mundial de copias a bajo costo de medicamentos patentados.

En lo que fue el primer examen de la ley india, organizaciones de lucha contra el cáncer impugnaron con éxito, ante la oficina de patentes de la meridional ciudad de Chennai, el registro por parte de Novartis del fármaco contra la leucemia Gleevec (imatinib mesilato, también conocido como Glivec).

Las autoridades de la oficina coincidieron con los activistas en que la patente solicitada por la compañía no era lo suficientemente innovadora como para justificar el monopolio de la producción.

Como consecuencia, la firma presentó una demanda ante la Corte Suprema de Madrás, antiguo nombre de esta ciudad, la cuarta de India.

La audiencia judicial fue suspendida hasta el 15 de febrero, pues Novartis desea incluir en su alegato un informe sobre patentes encomendado por el parlamento indio a un equipo dirigido por R.A. Mashelkar, ex presidente del Consejo de Investigación Científica e Industrial.

El estudio de Mashelkar recomienda que las patentes de productos de uso médico incluyan “uno o más” pasos innovadores y respondan al “interés nacional”. Según el experto, para patentar un medicamento no sería necesario demostrar que se crearon nuevas moléculas.

De acuerdo con ese principio, Novartis tendría derecho a patentar el Gleevec.

Organizaciones legales y cívicas están indignadas por el informe, por considerar que Mashelkar y su equipo “se vendieron” a los intereses de las corporaciones, y critican a Novartis por ejercer en 2004 derechos exclusivos para la comercialización de Gleevec.

Por esa razón subió el precio del tratamiento mensual de 175 a 2.000 dólares, afectando a los 25 millones de habitantes de India que viven con leucemia.

“Novartis recibió hace poco un premio de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) por su ‘responsabilidad social corporativa’.

Pero millones de personas en el mundo pobre se mueren o se ven privados del tratamiento a causa de la apuesta de la compañía por el monopolio comercial de un medicamento”, dijo a IPS la médica Thelma Narayan, representante adjunta de Jan Swasthya Abhiyan, filial india del Movimiento Mundial por la Salud de los Pueblos (PHM).

“Estas corporaciones multinacionales necesitan quedar expuestas”, declaró Narayan desde Bangalore.

“Si el informe de Mashelkar hubiera definido las invenciones adecuadamente, podríamos haber salvado la situación”, declaró a IPS B.K. Keyala, ex encargado de patentes de India e integrante de la Comisión Popular presidida por el ex primer ministro Inder Kumar Gujral.

Keyala dice haber organizado cuatro comisiones de concientización sobre patentes con la participación de individuos influyentes, pero que “nadie se preocupó lo suficiente”.

Al menos siete organizaciones cívicas, legales y sanitarias, junto con el PHF y Médicos Sin Fronteras, hicieron campaña activamente en el último año contra la demanda de Novartis por la patente del Gleevec.

A estas gestiones se incorporó el Colectivo de Abogados, organización que representa a la Asociación de Asistencia a los Pacientes con Cáncer que se enfrenta con Novartis en el tribunal.

El juicio de Novartis, aseguran, impactará indirectamente en el precio de los fármacos genéricos en todo el mundo en desarrollo, no solamente para la leucemia sino también para el tratamiento de otros tipos de cáncer, el VIH/sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida) y otras enfermedades.

Anand Grover, del Colectivo de Abogados, responsabiliza al gobierno de India, al que consideró influido por iniciativas de comercio occidentales, especialmente la de Estados Unidos.

“Las políticas del gobierno solamente apuntan a que India se convierta en una potencia económica, sin abordar las necesidades de sus pobres”, agregó.

Keyala también coincidió en que las agendas corporativas, especialmente las de las gigantes farmacéuticas, influyeron en el gobierno, pero cree que organizaciones cívicas podrían haber seguido diferentes estrategias para lograr un efecto mejor.

“Deben hacer campaña para incluir el VIH (virus de inmunodeficiencia humana, causante del sida) como una emergencia nacional, y entonces sacar los medicamentos genéricos del círculo de las patentes”, dijo Keyala.

Según Grover, hay varios fármacos igualmente esenciales.

Según la ley india, que se enmarca en las normas de la OMC, en caso de emergencias de salud pública el país puede permitir la fabricación de genéricos de medicamentos patentados.

Naveen Thomas, de la Red India de Acción Contra las Drogas, con sede en Bangalore, sostuvo que la negativa a Novartis en la Oficina de Patentes ya fue una gran victoria.

“Todavía podemos luchar con ellos. Nada está perdido”, aseguró el doctor Prakash Rao, del estatal Foro de Acción contra las Drogas en Bangalore.

Pero la comunidad médica de India se mostró visiblemente silenciosa ante el descontento cívico que despierta la apelación judicial del trámite de la patente por parte de Novartis.

El médico Ananth Phadke, del Centro de Investigaciones sobre la Salud y Temas Afines en la sudoccidental ciudad de Pune, consideró que sus colegas no están suficientemente sensibilizados, y, además, son “cortejados” por las compañías farmacéuticas.

Las compañías farmacéuticas pretenden, además, una enmienda de la Ley de Drogas y Cosméticos que prohíba la divulgación de datos sobre las pruebas clínicas realizadas por la Oficina del Controlador de Fármacos. Eso abre otro desafío legal para los activistas.

“Mientras dure la exclusividad, los productores de genéricos tendrían que presentar sus propios datos para demostrar seguridad y eficacia, lo que los obligaría a repetir las pruebas clínicas. Esto causará una demora significativa que muchos fabricantes de genéricos no pueden costear”, señaló un boletín de la Organización Mundial de la Salud (OMS) difundido en marzo de 2006.

La Campaña de Medicinas y Tratamientos Costeables, encabezada por el Colectivo de Abogados, con sede en Nueva Delhi, transmitió su preocupación al primer ministro indio, Manmohan Singh. (Por Keya Acharya/IPS)

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