Perdón, Paz y Salud Mental

Perdón, Paz y Salud Mental

En el día de ayer en un programa de televisión escuché la disertación y las respuestas que el doctor Humberto De la Calle hacía con respecto a las conversaciones de la paz en Cuba. Me parecieron magistrales sus réplicas; entre ellas destaco dos ideas: la primera se refería a que “la paz es de todos” y para ello “hay que cambiar internamente”. Cuánta verdad encierra estos conceptos. Téngase en cuenta que en la guerra todos pierden y en la paz todos ganan.

Hace algún tiempo me referí que para que exista la paz se requiere saber perdonar; y, describí al perdón como “el don de saber perder”. Cuando me refiero al perder no significa renunciar a los principios, valores, justicia e ideales de la vida; sin embargo, sí implica perder prejuicios, perder el pasado y no vivirlo éste en el presente. El ser humano siempre está abocado a perder. En todo este pensamiento se encierra el haber elaborado el duelo, lo que significa renunciar a lo que hemos perdido; por ejemplo, perdimos nuestros padres, perdimos nuestros hermanos, se fueron nuestros hijos, y con ellos las idealizaciones que se anidan en nuestras mentes como fortines de nuestro narcisismo; es decir, el amor por nosotros mismos. Es así como puede aparecer la posibilidad de la renuncia a nuestro egoísmo y surge un Yo social comprometido para una convivencia de bienestar común. He ahí también la aparición de la consciencia e identidad social.

Cuando hablamos de compartir estamos haciendo alusión a la distribución y participación de los bienes físicos, psíquicos y sociales, los cuales incluyen en su medida, la responsabilidad, el respeto y tolerancia a las diferencias individuales y colectivas.

El Gobierno de Colombia está dialogando sobre estos temas y cada uno de los colombianos debe responder a qué es capaz o no de renunciar. Aquí es necesario tener en cuenta que cuando hablamos de renuncia lo debemos enfocar en acabar con los resentimientos, con la envidia, la ambición desaforada, la voracidad, la retaliación o la venganza, la agresión o violencia, y en cambio si el prohijar por la reparación y bien individual y colectivo.

Existe una gran franja de ciudadanos unos mal informados o desinformados o ignorantes del tema de la Paz que utilizan argumentos construidos con sofismas cuyas bases se soportan en las fuerzas del odio y la destrucción.

Por lo expresado anteriormente son las fuerzas del “amor al prójimo como así mismo”, las que pueden llevar a desintoxicarnos de ese odio ancestral que nos deja en la soledad descrita por los cronistas de Indias cuando la conquista y colonia y luego en los Siglos IX y XX en donde han aparecido siempre los desórdenes psico emocionales en dos bandos (conquistadores y conquistados o llamémoslos como quiera), todo lo cual se ha prolongado hasta el Siglo XXI, con la disociación de posiciones socio-político-económicas-culturales. Todo esto nos lleva a pensar o meditar cómo el hombre se escapa de esa realidad nefasta, agresiva y de muerte con guerras, huelgas violentas, golpes de Estado, conductas antisociales, cultivos y negocios ilícitos, buscando una realidad diferente, y, aún en o, con la realidad mágica la cual fue genialmente planteada por García Márquez en “Cien años de soledad”•. El mismo genio describió la génesis del realismo mágico, aparecido después de ver a Mina (su abuela) “quitarse la dentadura para lavarla en un vaso de agua convencido de que era natural”.

Por otra parte como lo dijo Gabo en su discurso de aceptación al premio Nobel: “Es comprensible que insistan (los europeos) en medirnos con la misma vara con que se miden así mismos, sin recordar que los estragos de la vida no son iguales para todos, y que la búsqueda de la identidad propia es tan ardua y sangrienta para nosotros como lo fue para ellos. La interpretación de nuestra realidad con esquemas ajenos solo contribuye a hacernos cada vez más desconocidos, cada vez menos libres, cada vez más solitarios. Tal vez, la Europa venerable sería más comprensiva si tratara de vernos en su propio pasado”.

Después de estos párrafos pienso que todos los colombianos y aún todos los pueblos extranjeros deberían estudiar más profundamente y en sí mismos, en toda su significación, los escritos del genio Gabriel García Márquez, los cuales nos muestra no solo los caminos adversos y la realidad mágica sino las “utopías de la vida… para una segunda oportunidad sobre la tierra”: la paz, la cual no puede quedarse en palabras sino en hechos que son derechos y deberes.

Además, téngase muy en cuenta que unos hechos psicológicos son el atender, el entender, el comprender y el identificarse para llegar a una identidad; compréndase cómo cada acción se interrelaciona con otra; en el caso colombiano debemos encontrar las interrelaciones de una acción con otra; por ejemplo, la armonía con la cual podemos identificarnos sin pretender ser ángeles y menos lograr un Estado perfecto pero sí reparador de sus errores; para ello se requiere trabajar, pensar, analizar y cambiar, y así tener una salud o bienestar mental renunciando a la violencia y ocupándose por el bienestar de todos con la reconstrucción a partir de las pérdidas y el perdón.

Bogotá D.C., Mayo del 2014

1 COMENTARIO

  1. Perdón. Perdonar es el camino de la sanación…es el dejar marchar la dureza que se tenía hacia una persona ; soltando todas esas cosas que se abriga contra una persona y soltándola de ese vínculo…perdonar es un proceso que dura toda la vida y se recibe la gracia en cada momento.
    Consecuencias de perdonar

    Cuando se perdona, se reconoce el valor intrínseco de la otra persona. El perdonar no borra el mal hecho, no quita la responsabilidad al ofensor por el daño hecho ni niega el derecho a hacer justicia a la persona que ha sido herida. Tampoco le quita la responsabilidad al ofensor por el daño hecho.

    Pedir perdón

    Pedir perdón es lo mismo que disculparse. Al pedir disculpas, una persona está diciendo que siente o le sabe mal el daño que ha causado, incluso aunque no lo haya hecho a adrede. Cuando una persona se disculpa, también puede añadir que intentará enmendarse en el futuro. Asimismo, la disculpa también puede ir acompañada de una promesa de reparar o sustituir lo que se ha roto, o la persona se puede retractar de algo que ha dicho.

    Efectos

    Cuando se pide perdón a alguien -y se hace sinceramente- significa que se ha detenido a pensar en cómo puede haberse sentido esa persona por algo que le han dicho o hecho. Cuando se detienen a pensar en los sentimientos de otra persona, empieza a saberle mal su comportamiento. Y, si se ha hecho algo que se sabía estaba mal, es posible que hasta se avergüence de ello. Incluso aunque lo que ha ocurrido haya sido un accidente o se haya hecho sin querer, probablemente se seguirá sabiendo mal haber herido los sentimientos de otra persona. Después de disculparse, es posible que se sienta un poco mejor (lo que probablemente también le ocurrirá a quien reciba las disculpas). Cuando una persona pide disculpas con tacto, lo más probable es que se sienta mejor por haber intentando arreglar las cosas.

    Formas de disculparse

    Hay muchas formas diferentes de pedir perdón. He aquí algunos ejemplos:

    “Me sabe muy mal haberte dicho algo tan feo.”
    “Siento haberte perdido el libro.”
    “Perdí los estribos, pero no debería haberte insultado. Lo siento.”
    “Siento haber herido tus sentimientos.”
    “Siento haberte chillado.”
    “Me sabe fatal haberte pegado cuando perdí el control. Me he pasado. No volverá a ocurrir.”
    Cuando se pida disculpa a alguien, es posible que esa persona también se disculpe. Y es posible que luego vuelvan a ser tan amigos como antes.
    Amor. Es una palabra tan corta, pero con un significado muy profundo, hay quienes consideran que el amor, después del don de la vida, es el don divino mas preciado. Todos los seres humanos hemos sido provistos con la sublime capacidad de amar.
    Amor humano

    En el ser humano, el amor es un sentimiento real. En los casos más comunes es el resultado de una emoción basada en la atracción y la admiración de un sujeto hacia otro, que puede ser o no ser correspondido. Ello intensifica las relaciones interpersonales entre un sujeto y otro que, partiendo de su propia insuficiencia, desea el encuentro y unión con aquel que ha juzgado su complemento para su existencia.
    Tipos de amor

    Por otro lado, en las relaciones del hombre con su medio, el amor puede significar una o más de una de las manifestaciones siguientes del amor, todas ellas relacionadas en mayor o menor grado. Por ejemplo:

    Amor filial: entre padres e hijos (por extensión entre ancestros y descendientes).
    Amor fraternal: En su sentido estricto, es el afecto entre hermanos, aunque puede extenderse a otros parientes exceptuados los padres y los descendientes. Nace de un sentimiento profundo de gratitud y reconocimiento a la familia, y se manifiesta por emociones que apuntan a la convivencia, la colaboración y la identificación de cada sujeto dentro de una estructura de parentesco. Desde el punto de vista del psicoanálisis, el fraternal es, al igual que el amor filial, sublimado, ya que está fundado en la interdicción del incesto.
    Amor fraternal hacia los amigos: Cercano al amor fraternal, es un sentimiento que nace de la necesidad de los seres humanos de socializar. El amor al prójimo nace a su vez del uso de la facultad de la mente de empatizar y tolerar, y constituye la abstracción de la amistad. Para Erich Fromm, dicho amor al prójimo equivale al amor fraternal y al amor predicado en la Biblia mediante la frase «amarás al prójimo como a ti mismo.
    Amor romántico: nace en la expectativa de que un ser humano cercano colme a uno de satisfacción y felicidad existencial. Este sentimiento idealiza en cierto grado a la persona objeto de dicha expectativa, definida en la psiquis.
    Amor sexual (deseo).
    Amor al prójimo: nace del uso de la facultad de la mente de empatizar y tolerar.
    Amor a los animales: nace en la necesidad de sentirse protector de los animales.
    Amor hacia algo abstracto o inanimado: una idea, una meta, a la patria (patriotismo) o al lugar de nacimiento, al honor y a la independencia (integridad).
    Amor a los principios: depende de la aplicación de una norma o regla que es “amada”. Por ejemplo, el amor al principio de ayudar al débil, a la norma de si/no hacer con otros lo que si/no queremos que ellos nos hagan, etcétera.
    Amor hacia un dios o una deidad (devoción): Suele nacer en la educación recibida desde la infancia. Considera a Dios como la fuente de todo amor y se basa en la Fe. En la mayoría de los casos, se considera que tras la muerte Dios premiaría de alguna forma a las personas que la correspondiente religión considera
    virtuosas.
    Amor autopersonal.
    Amor platónico: Con propiedad, es un concepto filosófico que consiste en la elevación de la manifestación de una idea hasta su contemplación, que varía desde la apariencia de la belleza hasta el conocimiento puro y desinteresado de su esencia. Para Platón, el verdadero amor es el que nace de la sabiduría, es decir, del conocimiento. Vulgarmente, se conoce como una forma de amor en que no hay un elemento sexual o éste se da de forma mental, imaginativa o idealística y no de forma física.
    Amor Universal: el que todas las personas pueden llegar a sentir por el medio natural y que los grandes místicos experimentan como Nirvana.
    Es Sufrido. Esto implica que de alguna forma compartimos el dolor (como propio) de quien amamos y estamos dispuestos a sufrir por ello.
    Es Benigno. Esto quiere decir que es bueno, noble, de sana intención y propósito.
    No tiene Envidia. No desea lo que no es suyo, ni se molesta por el bien de la persona amada.
    No es Jactansioso. Es decir que no se alaba a si mismo, no es presuntuoso por la calidad de su sentimiento.
    No se envanece. Quiere decir que no es vanidoso ni egoístamente orgulloso.
    No hace nada Indebido. No actúa en lo que esté fuera de la justicia, así como en nada que lastime o lesione a la persona amada.
    No busca lo Suyo. Se preocupa por la persona amada y no busca su propia satisfacción.
    No se Irrita. Es decir no siente ira con quien ama.
    No guarda Rencor. Es decir que perdona y olvida, aunque haya sido muy lastimado, no tiene nada en contra de la persona amada.
    No se goza de la Injusticia mas se goza de la Verdad. Jamás se alegra cuando falta la aplicación de la justicia, no usa artimañas y tampoco le miente a la persona amada, pues se regocija en la verdad.
    Todo lo Sufre. Es decir que acepta el precio de su amor sin reclamar nada. .
    Todo lo cree. Quien ama, no duda de la persona amada pues la entrega es total, le manifiesta una confianza plena.
    Todo lo Espera. Es paciente, espera todo de su amor, sin pensar que algo pudiera hacerle cambiar de sentir.
    Todo lo Soporta. Acepta todo lo que venga de la persona amada, le ama tal y como es y le da todo su apoyo.
    El Amor nunca deja de Ser. El verdadero amor, nunca cambia, y nunca desaparece.
    El amor cuando es genuino, cumple con TODAS estas características, así que es muy válido que meditemos en cada una de ellas y así sabremos si realmente estamos amando o es solo una emoción pasajera. Después pensemos en la persona amada (nuestra pareja), donde de faltar algún requisito, es síntoma que el amor aun no esta maduro, lo que nos ayudará a valorar la relación e incluso a definirla, en el caso de un noviazgo da la pauta para tomar una decisión muy importante y trascendental. Por ultimo hagamos este mismo ejercicio para valorar nuestro amor y cariño por nuestros parientes, padres, hermanos y demás familiares así como para con nuestros amigos, de seguro que vamos a descubrir aspectos muy interesantes de nuestra relación con ellos y sabremos los puntos que debemos fortalecer.
    Si no hay amor en nuestras vidas, de nada vale vivir, este sentimiento hace que cada ser se manifieste con lo que abunda en su corazón; si amor tienes amor das, por tanto debemos ejercitar ese fruto en nuestra vida para que el futuro nos depare mucho [email protected]

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