Parche de Testosterona para las Mujeres podría no Funcionar

Un nuevo parche de testosterona diseñado para incrementar el deseo sexual femenino podría no ser efectivo. Además, quedan dudas sobre su seguridad a largo plazo, según la revista Drugs and Therapeutics Bulletin.

Recientemente en el R. U., se aprobó Intrinsa, un medicamento para el tratamiento de las mujeres que han pasado de la menopausia y, debido a que se les han extirpado los ovarios y el útero, reciben terapia de reemplazo de estrógeno. Existe algo de evidencia de que los niveles de testosterona circulante podrían estar relacionados con una reducción en el deseo sexual después de la menopausia.

El parche, que se coloca en la parte inferior del abdomen, proporciona una dosis diaria de testosterona, se lleva constantemente y se reemplaza dos veces a la semana.

La revista anotó, al hallar que el parche podría no funcionar, que en los ensayos clínicos claves sobre los parches de testosterona participaron grupos de mujeres muy seleccionados. Por ejemplo, los estudios no incluyeron las diversas afecciones mentales o físicas que podrían afectar el deseo sexual. La revista informó que, en algunos ensayos, el diagnóstico de trastorno de deseo sexual hipoactivo (TDSH) se basó en cuestionarios cortos no validados que llenaron los participantes.

Hubo otros problemas con los estudios.

· Hubo una respuesta considerable al placebo. Una cantidad significativa de mujeres no tratadas con el parche informaron sobre una mejora en la libido, lo que sugiere que los niveles bajos de testosterona podrían no haber sido el problema.
· Las mejoras en el deseo sexual fueron bajas.
· Muchas mujeres ya estaban teniendo relaciones sexuales dos o tres veces al mes antes de entrar a los ensayos, lo que hace surgir preguntas sobre si en realidad tenían deseo sexual bajo desde un principio.
· Los ensayos sobre Intrinsa duraron un máximo de seis meses, lo que significa que no demostraron la seguridad a largo plazo del parche.
· Los índices de efectos secundarios en los dos ensayos claves fueron cercanos al 75 por ciento. Entre ellos se encontraron reacciones cutáneas en el sitio de aplicación del parche, acné, aumento del pelo, pérdida del cabello, dolor en los senos, aumento de peso, insomnio, oscurecimiento de la voz y migraña.

“La evidencia publicada hasta ahora se basa en grupos muy seleccionados de mujeres y solo muestra mejoras ligeras en los parámetros sexuales, además de marcada respuesta al placebo”, según la revista. “Además, se desconoce la seguridad a largo plazo del tratamiento. Los efectos secundarios no deseados son comunes y no siempre reversibles. Por todas estas razones, no podemos recomendar Intrinsa para el uso de las mujeres que tiene disfunción sexual”.

HealthDay

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