La Radiación para el Cáncer de Próstata

Radiación para Cáncer de Próstata

Los hombres que se exponen a la radioterapia de haz externo para el cáncer de próstata localizado podrían tener un riesgo ligeramente mayor de desarrollar otros cánceres, informan los investigadores.

Los hallazgos podrían tener implicaciones para los hombres que tratan de decidir qué tratamiento es mejor para su cáncer de próstata, señalan los investigadores.

“Observamos un mayor riesgo para el cáncer de pulmón, vejiga y rectal entre los pacientes tratados con radioterapia de haz externo para el cáncer de próstata”, señaló el investigador principal, el Dr. Naeem Bhojani, del Departamento de urología de la Universidad de Montreal, durante una teleconferencia el lunes en la reunión anual de la American Urological Association en Orlando, Florida.

“Sin embargo, en términos absolutos, el riesgo asociado con el desarrollo de malignidades secundarias en pacientes expuestos a la radioterapia de haz externo es bastante pequeño”, aclaró Bhojani.

Entre los tratamientos para el cáncer de próstata se encuentran la extirpación quirúrgica de la próstata, conocida como prostatectomía radical; semillas radioactivas que se implantan para llevar radiación específicamente a la glándula de la próstata; y la radioterapia de haz externo, que es un procedimiento no quirúrgico que lleva radiación a la próstata desde fuera del cuerpo.

Bhojani dijo que la radioterapia de haz externo es probablemente una mejor opción de tratamiento para pacientes mayores que para pacientes jóvenes con mayores expectativas de vida y que, por tanto, podrían estar en riesgo de desarrollar otros cánceres.

Para el estudio, realizado por investigadores de Canadá, Italia y los Estados Unidos, el grupo de Bhojani recopiló datos sobre 10,333 hombres que estaban siendo tratados para el cáncer de próstata localizado. Entre estos hombres, a 6,196 se les había extirpado quirúrgicamente la próstata y 4,137 se habían sometido a radioterapia de haz externo.

Los investigadores analizaron el desarrollo posterior de cáncer de vejiga, pulmón o rectal, para ver si el tratamiento tenía más probabilidades de aumentar el riesgo de estas malignidades.

Hallaron que los hombres que se habían sometido a la radioterapia de haz externo tenían una tasa tres veces mayor de cáncer de vejiga, 1.8 veces más alta de cáncer de pulmón y 1.7 veces mayor de cáncer colorrectal, en comparación con los hombres que se habían hecho una prostatectomía radical.

Un experto en cáncer dijo que no se pudo explicar por qué la radioterapia de haz externo aumentaba el riesgo de estos cánceres, sobre todo el de pulmón.

“No estoy seguro cómo la radioterapia de haz externo en la pelvis para combatir el cáncer de próstata pueda incrementar el riesgo de cáncer de pulmón”, apuntó el Dr. Bruce Roth, profesor de medicina y cirugía urológica de la Universidad de Vanderbilt.

La radioterapia tiene más probabilidades de aumentar el riesgo de cáncer de vejiga y cáncer colorrectal, porque están cerca de la próstata, anotó.

Roth señaló que era importante mostrarles a los pacientes de cáncer de próstata diversas opciones de tratamiento. “Les daría varias opciones y permitiría que decidieran según el perfil de efectos secundarios. Hay muchos pacientes que no son buenos candidatos para la cirugía, en ese caso se podría recurrir a la radioterapia de haz externo”, dijo.

En otro estudio presentado el lunes, los investigadores hallaron que los supervivientes de cánceres infantiles tratados con el medicamento de quimioterapia ciclofosfamida eran hasta cinco veces más propensos a desarrollar cáncer de vejiga más tarde en la vida en comparación con la población en general.

Los niños de hasta 4 años de edad tratados con el medicamento para el retinoblastoma, la leucemia o el linfoma no-Hodgkin tuvieron un riesgo particular para desarrollar el cáncer de vejiga, hallaron los investigadores.

La ciclofosfamida es un medicamento inmunosupresor que se utiliza para tratar varios tipos de cáncer, y es bien sabido que puede causar daños en la vejiga que a su vez podrían conducir al cáncer de vejiga.

En pacientes a los que se dio seguimiento durante hasta 50 años, los investigadores hallaron que las probabilidades de desarrollar cáncer de vejiga aumentaron con el tiempo. El porcentaje de pacientes diagnosticado con cáncer de vejiga a los 20, 30, 40 y 50 años de edad fue de 0.02, 0.08, 0.37 y 0.71 por ciento, respectivamente, informaron los investigadores.

HealthDay