La Inteligencia es de los Primogénitos

La Inteligencia es de los Primogénitos

Los primogénitos tienen un coeficiente intelectual 2.3 puntos más alto, en promedio, que sus hermanos más jóvenes, de acuerdo con un estudio.

Este hallazgo se mantuvo aún en los casos en que el primogénito murió y un hermano menor ocupó su lugar, lo que descarta la idea de que la genética es la que marca la diferencia del CI entre hermanos, de acuerdo con investigadores noruegos autores del informe, que aparece en la edición del 22 de junio de la publicación Science.

“Este estudio realmente pone fin a un debate de más de 70 años”, dijo Frank J. Sulloway, profesor invitado del Instituto para la investigación social y de la personalidad de la Universidad de California en Berkeley y autor de un comentario que acompaña la publicación.

“La teoría de las diferencias biológicas está muerta del todo”.

Aunque una diferencia de 2.3 puntos en el coeficiente intelectual no parece grande, puede significar una probabilidad de casi 30 por ciento mayor de que un niño logre entrar en una universidad de la Liga Ivy (8 de las universidades más prestigiosas del noreste de EE.UU.), apuntó Sulloway.

Sin embargo, el investigador principal del estudio, el Dr. Petter Kristensen, del Instituto nacional de salud ocupacional de Oslo, anotó que la diferencia en el CI no predice lo que pasará con los niños en el futuro.

“Esa diferencia en el CI tiene un impacto sobre el potencial educativo de la población, al dar a los primogénitos una ventaja sobre lo que nacen más tarde”, apuntó. “Sin embargo, a nivel individual, este efecto es tan pequeño que tiene poco poder pronóstico”.

En el estudio, Kristensen y el coinvestigador Tor Bjerkedal, del Instituto de epidemiología y de los Servicios médicos de las Fuerzas Armadas Noruegas, recopilaron datos de más de 241,000 reclutas noruegos varones de 18 y 19 años. Los datos incluían el orden de nacimiento, el estado vital de los hermanos mayores y las puntuaciones de CI.

Kristensen y Bjerkedal hallaron que la asociación entre el CI y el orden de nacimiento no era genética sino que estaba más bien relacionaba con el orden de nacimiento social de los niños.

“Ofrecemos evidencia que sugiere de manera contundente que este efecto no es un artefacto, y que no está relacionado con factores gestacionales, o sea, efectos adversos del embarazo”, apuntó Kristensen.

“Respalda indirectamente la teoría de que el apoyo social y la atención dentro de la familia explican la diferencia. Los primogénitos no tienen que compartir esta atención al principio. Mientras más niños, menos atención se le dará a cada uno si los recursos de los padres son limitados”, agregó.

Sulloway anotó que hay varias teorías que podrían explicar la diferencia de CI entre los primogénitos y sus otros hermanos más pequeños.

Entre éstas, hay una que señala que se invierte más dinero en el niño primogénito, y a medida que aumenta el tamaño de la familia, menos dinero estará disponible para los otros niños, lo que les deja con menos oportunidades. “Pero esto no me convence intuitivamente como explicación”, dijo.

Otra teoría sostiene que los primogénitos reciben más atención de los padres, pero Sulloway también descarta esta teoría.

Otra explicación es que los niños primogénitos enseñan a sus hermanos menores, y el acto de enseñar aumenta el CI. “El problema con esta teoría es que la enseñanza tiene que aumentar el coeficiente intelectual del primogénito en mayor medida que el CI de los hermanos menores, a fin de producir una diferencia por orden de nacimiento”, dijo.

Una teoría de la que Sulloway es partidario es la que se conoce como “distribución de nichos”. Ésta sugiere que una vez que un rol está ocupado en la familia, los demás tienen que encontrar espacios que les ayuden a competir por la atención familiar.

Sulloway anotó que se espera que los primogénitos sean más disciplinados, trabajadores e inteligentes que sus hermanos menores. “Esta explicación radica en que los primogénitos ocupan el papel de un padre suplente en la familia”, señaló. “Es una gran forma de apuntarseun tanto con los padres”.

Debido a que el hermano mayor ya ocupa ese nicho en la familia, los hermanos menores tienen que encontrar sus propios roles que desempeñar, dijo Sulloway. “Así que los hermanos menores buscan otras áreas en la que destacar”, apuntó.

“Es posible que esos 2.3 puntos extra en el CI sean el reflejo de una inversión en tiempo para conseguirlo, y que los que nacen más tarde dedican ese tiempo a ese algo más para obtener esos 2.3 puntos adicionales en dicha actividad”, agregó.

En vista de cada niño busca su propio nicho, la diferencia en el CI no debe causar preocupación en los padres, dijo Sulloway.

HealthDay

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