FDA revisa los Medicamentos para el Cáncer de Próstata

Cuando la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. anunció el lunes que estaba investigando la posible relación entre los medicamentos hormonales del cáncer de próstata de uso extendido y un ligero incremento en el riesgo de diabetes y enfermedad cardiaca, miles de hombres que dependen de estos medicamentos para alargar sus vidas se preguntaron qué pasos deben dar a partir de ahora.

De acuerdo con los expertos, el consejo principal para estos hombres es que por el momento sigan tomando los medicamentos, aunque con precaución.

La FDA señala que revisará una clase ampliamente usada de medicamentos para el cáncer de próstata, conocida como agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina (HLG). Entre estos medicamentos se encuentran Eligard, Lupron, Synarel, Trelstar, Vantas, Viadur, Zoladex y varios productos genéricos.

Todos estos medicamentos inhiben la producción de testosterona, una hormona que se cree estimula el crecimiento del cáncer de próstata. La terapia hormonal no es una cura para el cáncer de próstata, porque los tumores pueden llegar a ser resistentes con el tiempo, aunque puede prolongar la supervivencia de los pacientes.

“Está claro que estos medicamentos son necesarios para el tratamiento del cáncer de próstata”, apuntó un experto en cáncer de próstata, el Dr. Mark Soloway, director de urología en la Facultad de medicina Miller de la Universidad de Miami.

“La reducción de la hormona masculina es por mucho el tratamiento más efectivo”, señaló, aunque aseguró al mismo tiempo que “debería haber más criterios para recetar los agonistas de la HLG”.

Soloway considera que cualquier incremento en el riesgo de enfermedad cardiaca y diabetes se podría deber a una reducción en los niveles de testosterona. “Ahora tiene sentido usar la terapia hormonal cuando sea necesario, pero no en todos los casos de cáncer de próstata”, apuntó.

Otro experto, el Dr. Nelson Neal Stone, profesor clínico de urología y oncología radioactiva de la Escuela de Medicina Mount Sinai de la ciudad de Nueva York, estuvo de acuerdo en que, “existen pruebas que corroboran que los bajos niveles de testosterona pueden conducir al síndrome metabólico”.

Por ejemplo, apuntó, hay estudios que muestran que los hombres que tienen cáncer de próstata avanzado que toman la terapia hormonal afrontan un riesgo dos veces mayor de desarrollar síndrome metabólico, un conjunto de síntomas asociados con el desarrollo de la enfermedad cardiaca.

“Cuando hablo con los pacientes que deben tomar estos agentes, les advierto sobre el alto riesgo de aumentar de peso y les digo que necesitan vigilar de cerca su ingesta de carbohidratos y hacer más ejercicio, y así pueden reducir el riesgo de desarrollar síndrome metabólico”, señaló.

Los pacientes de cáncer de próstata tienen en general algunas opciones de tratamiento. Luego del tratamiento inicial para el cáncer de próstata, ya sea por radioterapia o cirugía, los médicos necesitan dar seguimiento a los niveles en sangre del antígeno prostático específico (APE) a lo largo del tiempo. En función de esto, se puede iniciar la terapia hormonal, apuntó Soloway, o simplemente optar por esperar y vigilar al paciente.

“Existen más pruebas que apoyan que no se debe comenzar el tratamiento hormonal hasta el momento en que hayan razones de más peso que un ligero aumento en el APE”, explicó. “Hay cientos de miles de casos”.

Soloway cree que muchos hombres estadounidenses toman la terapia hormonal innecesariamente para tratar tumores de próstata que aún no se han propagado. “Creo que la terapia hormonal se puede retrasar meses o años en algunos de estos hombres”, afirmó.

En los hombres que tienen cáncer de próstata con metástasis, se puede usar la terapia hormonal durante varios meses hasta que se reduzca el APE, y justo en ese punto se puede suspender la terapia, señaló Soloway. “Si se suspende la terapia, hasta que el APE aumente de nuevo, podrían transcurrir muchos meses o algunos años”, apuntó.

Los hombres que toman la terapia hormonal necesitan saber que, al igual que con cualquier otro medicamento, ésta conlleva algunos riesgos, señaló Soloway. Pero la enfermedad cardiaca es altamente prevenible, y cree que los agonistas de HLG podrían elevar el riesgo cardiaco debido a que los hombres aumentan de peso.

Así pues, “usted tiene que hacer lo que puede para reducir las probabilidades de tener diabetes y enfermedad cardiovascular. Esto tiene que ver con la dieta y mantener el peso controlado”, dijo Soloway.

Para Stone, la parte más difícil es sopesar el riesgo de cáncer y los riesgos de una de las enfermedades más mortíferas, la enfermedad cardiaca. “No tiene mucho sentido intentar tratar el cáncer de próstata y evitar que estos pacientes mueran a causa de esta enfermedad, si vamos a elevar su riesgo de morir por enfermedad cardiaca”, razonó.

Tan pronto los pacientes entiendan eso, Stone espera que estén más motivados para vigilar lo que comen y hacer más ejercicio.

Por lo pronto, los hombres no deben dejar de tomar su terapia hormonal, sino hacer todo lo que puedan por reducir el riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular y diabetes con cambios en el estilo de vida, apuntó.

“Siempre hay un precio que pagar cuando se toman medicamentos”, subrayó Stone. “Pero si estamos al tanto de las consecuencias de tomar estos medicamentos, entonces podremos manejarlas”.

FUENTES: Mark Soloway, M.D., professor and chair, urology, University of Miami Miller School of Medicine; Nelson Neal Stone, M.D., clinical professor, urology and radiation oncology, Mount Sinai School of Medicine, New York City

HealthDay

DÉJANOS TU COMENTARIO

DÉJANOS TU COMENTARIO

Please enter your comment!