Envejecimiento del Cerebro y la Pérdida Auditiva

La dificultad para reconocer palabras en escenarios ruidosos es una preocupación común entre las personas mayores, y una nueva investigación sugiere que podría tener que ver más que con la pérdida auditiva, que con cambios estructurales relacionados con la edad en el cerebro.

“Hallamos que una pequeña porción de la corteza auditiva del cerebro estaba estrechamente relacionada con el reconocimiento de las palabras, y que el cambio estructural en el volumen de esta área estaba asociado con la identificación de problemas en pacientes mayores”, dijo la autora del estudio Kelly C. Harris, profesora asistente en el departamento de otolaringología y cirugía de cabeza y cuello de la Universidad Médica de Carolina del Sur.

Harris tiene previsto presentar sus hallazgos preliminares el domingo en la Reunión de invierno de 2009 de la Association for Research in Otolaryngology en Baltimore.

El Instituto Nacional del Envejecimiento calcula que cerca de un tercio de los estadounidenses de 65 a 74 años experimentan pérdida auditiva, un número que aumenta a 50 por ciento entre las personas de 85 o mayores.

Para evaluar el papel de los cambios cerebrales asociados con la edad en la pérdida auditiva, los autores del estudio realizaron ejercicios auditivos mientras usaban imágenes por resonancia magnética (IRM) para escanear los cerebros de 18 adultos jóvenes de 19 a 39 años y 18 adultos mayores de 61 a 79 años.

Mientras se sometían a los escáneres, se evaluó la capacidad de todos los participantes para identificar ciertas palabras, y algunas palabras se filtraron para reducir su inteligibilidad. Los investigadores encontraron que en “condiciones auditivas desafiantes”, los adultos mayores tuvieron peores resultados en cuanto al reconocimiento de palabras que los adultos más jóvenes.

Incluso tras tomar en cuenta la pérdida auditiva de alta frecuencia que acompaña generalmente el envejecimiento, los investigadores encontraron que el peor rendimiento entre los adultos mayores estaba relacionado con una reducción en el tamaño de pequeñas porciones de la corteza auditiva, una sección de la materia gris del cerebro que controla la audición.

Esto podría explicar en última instancia cómo y por qué algunos problemas auditivos empeoran con la edad.

Harris sugirió que, con más investigación, los hallazgos podrían mejorar los esfuerzos de rehabilitación para ayudar a las personas mayores a lidiar con dificultades auditivas especiales.

“Los aparatos de corrección auditiva no ayudan a todas las personas mayores”, apuntó. “Pueden mejorar la audición de muchos, pero se necesitan abordar los problemas adicionales que ocurren al nivel del cerebro”.

Robert D. Frisina, profesor de otolaringología, ingeniería biomédica, neurobiología y anatomía de la Universidad de Rochester de Nueva York, calificó la nueva investigación como “un estudio pionero y muy prometedor”.

“La idea de que el cerebro juega un papel en la pérdida auditiva a medida que envejecemos no es nueva”, dijo. “Hay indicios anteriores de esto. Pero éste es el primer estudio que explora esa idea de una manera nueva al usar imaginología en humanos, y eso es emocionante, además nos ofrece este llamativo hallazgo. Y ubicar la evidencia del problema en la materia gris del cerebro, donde tienen lugar los procesos neurales, a diferencia de la materia blanca que es la zona de la comunicación, por así decirlo, también es algo nuevo e importante”.

HealthDay

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