El Raloxifeno y el Tamoxifeno protegen contra el Cáncer de Mama

Los últimos resultados de un importante estudio a largo plazo hallan que tanto el tamoxifeno como el raloxifeno ayudan a prevenir el cáncer de mama en mujeres posmenopáusicas, aunque están empezando a surgir algunas diferencias entre ambos medicamentos.

El raloxifeno (Evista), que originalmente se usaba para tratar la osteoporosis, fue menos eficaz en la prevención del cáncer de mama pero más efectivo contra el cáncer de mama no invasivo que el tamoxifeno. Sin embargo, el raloxifeno tuvo menos efectos secundarios y una menor probabilidad de causar cáncer uterino que su el medicamento relacionado más antiguo. Ambos medicamentos actúan al interferir con la capacidad del estrógeno para estimular el desarrollo de tumores.

“Los resultados de esta actualización son una buena noticia para mujeres posmenopáusicas. Reconfirma que ambos medicamentos son opciones muy razonables a considerar para reducir el riesgo de cáncer de mama en mujeres posmenopáusicas”, dijo el Dr. D. Lawrence Wickerham, director asociado del grupo de cáncer de mama del Proyecto Nacional de Cirugía Adyuvante del Seno y del Intestino (NSABP, por sus siglas en inglés), un grupo cooperativo de ensayos clínicos. “Vemos que están apareciendo algunas diferencias, pero ambos son efectivos”.

El tamoxifeno también permanece en el cuerpo más tiempo, por lo que protege a las mujeres incluso después que dejan de tomarlo, halló el estudio.

“Ambos medicamentos aún ofrecen una protección significativa contra el cáncer de mama. La principal diferencia que se observó con el seguimiento a largo plazo es que el beneficio de la protección que ofrece el raloxifeno parece disminuir [después de que las mujeres dejan el medicamento], mientras que el efecto del tamoxifeno persiste”, señaló la Dra. Mary Daly, directora de genética clínica del Centro de Oncología Fox Chase de Filadelfia.

Esto también significa que los efectos tóxicos del tamoxifeno se mantienen por más tiempo tras dejar de tomar el medicamento, apuntó.

Los hallazgos se presentaron el lunes en la reunión anual de la American Association for Cancer Research en Washington, D.C. y se publicaron de manera simultánea en la edición en línea de Cancer Prevention Research.

El tamoxifeno fue el primer medicamento que se aprobó para el tratamiento del cáncer, posteriormente se descubrió que también tenía un efecto preventivo en mujeres de alto riesgo. Fue el primer medicamento que se aprobó para reducir el riesgo del cáncer de mama, pero debido a sus considerables efectos secundarios, entre los que se encuentran el riesgo de cáncer de útero, nunca desempeñó con éxito este papel.

“Desde hace más de una década, el tamoxifeno es una opción de prevención, pero muchas no lo usan debido a su toxicidad”, dijo Wickerham, director de genética del cáncer del Hospital General Allegheny en Pittsburgh.

El raloxifeno se aprobó para prevenir el cáncer de mama en mujeres de alto riesgo en base a los resultados iniciales de este mismo ensayo, llamado Estudio del tamoxifeno y raloxifeno (STAR). El ensayo STAR comparó el tamoxifeno con el raloxifeno en casi 20,000 mujeres posmenopáusicas sanas que estaban en mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama.

Después de cuatro años de seguimiento, tanto el tamoxifeno como el raloxifeno estaban empatados en cuanto a la prevención del cáncer de mama, ya que ambos reducían el riesgo en 50 por ciento.

Ahora, luego de casi siete años de seguimiento, el raloxifeno se ha puesto por delante en cuanto a su capacidad para prevenir el cáncer de mama no invasivo, aunque parece un poco menos efectivo contra el cáncer de mama invasivo que el tamoxifeno, halló el estudio.

“El cáncer de mama no invasivo por lo general permanece en los conductos [de los senos]”, explicó Daly. “El planteamiento es que ésta es la forma más temprana de cáncer de mama y que si se extirpa el conducto con todo y cáncer, la mujer podría quedar prácticamente curada”.

El cáncer invasivo es cuando la enfermedad se propaga más allá de los conductos y pone en peligro la vida, apuntó.

Wickerham concluyó que el raloxifeno podría ser una “opción razonable para un número sustancial de mujeres que están en mayor riesgo de cáncer de mama. Muchas mujeres ya toman raloxifeno para ayudar a mantener la densidad ósea y reducir el riesgo de fracturas vertebrales. Desde mi perspectiva, estas mujeres deberían ser candidatas para considerar el raloxifeno… porque ahora reciben dos beneficios en uno”.

Las mujeres en riesgo de coágulos deberían tener cuidado de tomar cualquiera de los dos fármacos, señaló Daly. Si una mujer está en alto riesgo de cáncer de útero, por ejemplo si tiene un fuerte historial familiar, es obesa o tiene diabetes, debería considerar primero el raloxifeno.

“Creo que estoy evitando el desarrollo de esta enfermedad”, señaló Marty Smith, de 55 años, de Grand Rapids, Michigan, que ha tomado tanto tamoxifeno como raloxifeno y que participó en el ensayo STAR.

Smith tiene un fuerte historial familiar de cáncer de mama y, aunque no toma ninguno de estos medicamentos ahora mismo, piensa hablar con su médico para volver a tomar raloxifeno a raíz de estos resultados.

FUENTES: D. Lawrence Wickerham, M.D., associate chairman, breast cancer group, National Surgical Adjuvant Breast and Bowel Project (NSABP), and chief, cancer genetics and prevention, Allegheny General Hospital, Pittsburgh; Mary Daly, M.D., Ph.D., chairwoman, department of clinical genetics, Fox Chase Cancer Center, Philadelphia; Marty Smith, Grand Rapids, Mich.; April 19, 2010, presentation, American Association for Cancer Research annual meeting, Washington, D.C.; June 2010, Cancer Prevention Research

HealthDay

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