Crean un Saco Protector para las Células Madre en Desarrollo

Un “laboratorio en miniatura de células madre” se muestra prometedor para su uso en terapia celular y otras aplicaciones biológicas, así como para el diseño de cierto tipo de dispositivos electrónicos y materiales nuevos.

El equipo del Instituto de BioNanotechnology en medicina de la Universidad Northwestern de Evanston, Illinois, utiliza un polímero y una molécula pequeña que instantáneamente se ensambla en un saco flexible pero resistente que crea un “laboratorio en miniatura” en el que se cultivan células madre humanas.

Cuando se usa en terapia celular, este saco podría proteger a las células madre del sistema inmunitario del organismo hasta que lleguen a su destino. Luego, el saco se biodegrada y libera las células madre para que hagan su trabajo, explicaron los investigadores.

En las pruebas han demostrado que las células madre humanas se desarrollarán en los sacos, que éstos pueden sobrevivir durante semanas en cultivos y que las proteínas, incluso las de gran tamaño, pueden atravesar la membrana del saco.

La investigación aparece en la edición del 28 de marzo de Science.

El equipo de la Northwestern también aseguró que este método puede producir películas delgadas de tamaños y formas preestablecidas y que podría tener aplicaciones en el diseño de dispositivos electrónicos que se ensamblen a sí mismos (como celdas solares), y en el diseño de materiales nuevos.

“Comenzamos con dos moléculas de interés, las disolvimos en agua y unimos las dos soluciones”, explicó en una declaración preparada Samuel I. Stupp, investigador líder y proveedor de ciencia e ingeniería de materiales, química y medicina.

“Esperábamos que se mezclaran, pero, para nuestra sorpresa, formaron una membrana sólida instantáneamente al entrar en contacto. Este fue un descubrimiento emocionante y luego comenzamos a investigar por qué sucedió. Comprender estos mecanismos moleculares sorprendentes fue aún más emocionante”, observó Stupp.

Una de las moléculas es un péptido anfifilo, moléculas sintéticas desarrolladas por Stupp hace siete años que son esenciales en su trabajo sobre medicina regenerativa. La otra molécula es de ácido hialunórico, un biopolímero, que se encuentra en el organismo en lugares como las articulaciones y el cartílago.

HealthDay

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