Chocolate Negro podría proteger del Accidente Cerebrovascular

Parece que algún componente del chocolate negro protege el corazón. Ahora, los investigadores afirman haber identificado el mecanismo molecular mediante el cual un compuesto que se encuentra en el cacao puede proteger contra el daño causado por un accidente cerebrovascular (ACV).

El compuesto, un flavanol llamado epicatequina, activa dos vías protectoras incorporadas en el cerebro, según un informe que fue publicado en línea la semana pasada en la revista Journal of Cerebral Blood Flow & Metabolism. El equipo de investigación fue liderado por Sylvain Dore, profesor asociado de anestesiología, medicina de la atención crítica, farmacología y ciencias moleculares de la Facultad de medicina de la Universidad Johns Hopkins de Baltimore.

Estudios con animales plantean la posibilidad de que la epicatequina pueda algún día ser utilizada para tratar los ACV en humanos, dado que su factor protector puede observarse más de tres horas tras un accidente cerebrovascular. Los tratamientos existentes para el ACV por lo general tienen una ventana de actividad más limitada.

Aunque el efecto cardioprotector del chocolate negro observado en varios estudios con humanos parece abrir la posibilidad de que comer mucho chocolate sea saludable, “prefiero enfocarme en el cacao”, apuntó Dore. “El cacao no es como el chocolate, que está lleno de grasas saturadas y calorías. El cacao puede formar parte de una dieta saludable, en combinación con frutas y verduras”.

Lo que llevó a los investigadores a observar la epicatequina fue un estudio entre los indios Kuna, que viven en unas islas cerca de la costa de Panamá y que beben cacao. Los estudios genéticos no podían explicar una incidencia inusualmente baja de ACV y otras enfermedades cardiovasculares en esa población, y eventualmente se atribuyó al consumo de una bebida de cacao muy amarga.

Estudios de varios científicos, entre ellos el Dr. Norman K. Hollenberg de la facultad de medicina de la Harvard, identificaron a la epicatequina como el ingrediente protector del chocolate negro y el cacao.

Esta última investigación evaluó el mecanismo de protección en ratones a los que se indujeron ACV. “Administramos distintas dosis de epicatequina a ratones 90 minutos antes de un ACV y encontramos un infarto [el daño del accidente cerebrovascular] reducido en tamaño”, explicó Dore. “Cuando administramos epicatequina tras un ACV, tuvo un efecto protector de hasta 3.5 horas, pero no después de seis horas”.

Estudios detallados mostraron que el flavanol activaba dos vías bien conocidas que protegen las neuronas cerebrales del daño, las vías Nrf2 y la hemooxigenasa, señaló Dore. La epicatequina no tuvo ningún efecto protector en ratones modificados para carecer de dichas vías.

Dore advirtió que la posibilidad de usar epicatequina para el daño provocado por ACV en humanos está en un futuro lejano. “Tenemos que ser muy cuidadosos”, aseguró. “Hay muchos pasos antes de hacer ensayos humanos, riesgos y efectos secundarios potenciales. Necesitamos más trabajo, y más financiación”.

El plan a largo plazo de Dore requiere estudios de los metabolitos y derivados de la epicatequina, en la enfermedad cardiaca además del ACV. “En este momento, sólo usamos el compuesto puro”, apuntó.

El Dr. Martin Lajous, candidato doctoral de la facultad de salud pública de la Harvard que participó en un estudio que mostró una incidencia reducida de ACV en personas que comían chocolate negro de forma regular, estuvo de acuerdo con en que comer mucho chocolate no es una medida dietética saludable.

Lajous subrayó que no todos los chocolates son iguales. “Por eso hicimos el estudio en Francia, donde comen chocolate negro que es rico en flavanoles”, comentó. “El chocolate contiene muchas calorías. Hablaría de pequeñas cantidades de chocolate negro, en lugar del chocolate en general”.

Y aún el mecanismo protector mediante el cual el chocolate podría prevenir los ACV no está claro, añadió Lajous. Apuntó que el efecto principal parece ser una reducción de la presión arterial. “Hay una hipótesis de que los flavanoles causan una relajación del músculo vascular liso, como el revestimiento endotelial de los vasos sanguíneos”, planteó Lajous.

FUENTES: Sylvain Dore, Ph.D., associate professor, anesthesiology, critical care medicine, pharmacology and molecular sciences, Johns Hopkins University School of Medicine, Baltimore; Martin Lajous, M.D., doctoral candidate, Harvard School of Public Health, Boston; May 5, 2010, Journal of Cerebral Blood Flow & Metabolism, online

HealthDay

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