Familia como Factor de Protección y Riesgo en la Prevención del Consumo de Drogas

Prevención del Consumo de Drogas

La Familia y la Prevención

La familia es la célula de la sociedad y el cumplimiento de importantes funciones socioeconómicas, pero numerosos cambios en la sociedad la han modificado, ella debe cumplir la función esencial de preservar y transmitir los valores culturales, puede ser una institución que educa, forma, motiva y ayuda a sus miembros (4).

Las funciones de la familia no solo se refieren a la realización de tareas y actividades o a la provisión económica o afectiva, implica también la facultad de socializar a los hijos, desarrollar en ellos las potencialidades que le permitan interactuar con la redes sociales, los amigos, la comunidad y proporcionar los medios adecuados que les permita un desarrollo intelectualmente sano que le produzca bienestar para si mismo y para la sociedad (7).

La familia es el agente de socialización básica y su papel en el desarrollo de personas capaces de afrontar eficazmente los retos de la vida, es primordial (6).

Es el soporte para que todo ser humano se pueda involucrar en una sociedad, los niños y niñas reconozcan los aspectos positivos, para potenciarlos en un futuro. Asimismo, los aspectos negativos, deben ser estudiados y anotados, para que ellos no los vuelvan a repetir.

Por lo cual a la familia se la considera la escuela primaria frente a los desafíos sociales de los hijos. Es en ella, en donde el ser humano, aprenderá lo que son los afectos y valores. De qué manera hay que manejarlos y qué es lo correcto a realizar y lo que no. La formación en valores es irremplazable.

La familia influye en las creencias, actitudes y comportamientos

Núcleo de amor, afecto y comprensión. Al igual que escuela primordial de los valores y virtudes a seguir (8). “La familia influye en las creencias, actitudes y comportamientos de sus miembros relacionados con la salud y la enfermedad, también en los hábitos saludables tales como alimentación, ejercicio físico, así como el uso de tabaco y alcohol, definitivamente se desarrollan dentro del contexto familiar (9)”.

Desde una perspectiva biológica, el paso de la niñez y adultez son distintas, y la familia constituye el principal pilar de soporte para que el cambio de un ciclo a otro, permita una adecuada adaptación, para lo cual plantea Erickson “todos los individuos experimentan soluciones positivas y negativas de los conflictos, para un desarrollo saludable de la personalidad, es necesario que la proporción de soluciones positivas sea mayor que las soluciones negativas (10)”.

Los padres son el pilar fundamental en el hogar, siendo ésta la mayor influencia para determinar en el adolescente futuros problemas con drogas o bebidas alcohólicas a edades tempranas.

Familias afectadas por el alcohol o drogas, es muy probable que influyan en sus miembros.

En la Prevención del Consumo de Drogas y tratamiento en pacientes con adicción a las drogas, es importante incluir la familia dentro del tratamiento.

Mediante la terapia en familia se pueden detectar factores familiares como posibles factores de riesgo, la intervención dirigida a modificar los factores de riesgo e incrementar el número de factores protectores en la población vulnerable es uno de los pilares básicos en la Prevención del Consumo de Drogas primaria(11).

Es importante la colaboración de cada uno de los miembros de la familia, y el uso de estrategias adecuadas para resolver el problema.

Forma adecuada al adolescente y a la familia

Los padres, el colegio y los profesionales que trabajan directamente con los adolescentes son una herramienta fundamental, por el contacto estrecho que mantienen con este grupo de riesgo, van a poder realizar una detección importante de casos, así como empujar en forma adecuada al adolescente y a la familia hacia el tratamiento indicado.

Es importante resaltar al adolescente la pertinencia de realizar un planeamiento frente al futuro; y trabajar la autonomía, autoestima, potenciar la unidad de la familia, y los factores externos de apoyo como amigos, docentes y deportes, entre otros que son característicos en esta etapa(11).

Estableciendo estos enunciados, se puede considerar en la actualidad a la familia como principal componente en la prevención del consumo de drogas ilícitas del adolescente. Sin olvidar que existen entes responsables en la Prevención del Consumo de Drogas. Es el Estado el ente político al que corresponde planear, organizar y ejecutar acciones.

Debe tener en cuenta personas expertas y algunas experiencias observadas en la cotidianidad, pues las personas, las familias y los grupos establecen diferentes posibilidades para desviarse de la salud y el bienestar. Las variaciones en ellas dependen del equilibrio existente entre los factores protectores y los factores de riesgo.

Los factores en el ámbito de la salud y bienestar, son múltiples e interrelacionados, debido a que es la familia el grupo con idoneidad para transmitir factores protectores, en colaboración con los docentes y deberá ejercer una autoridad afectiva, compartida y responsable.

El control de los factores de riesgo, ya sea suprimiéndolos o compensándolos, disminuye la probabilidad de daño, el refuerzo de los factores protectores aumenta las posibilidades de una salud mejor y mayor bienestar (11).

La familia como núcleo primario y socializador de los miembros integrantes de ella:

Desarrolla el papel de soporte económico (muy difícil de desarrollar en la actualidad, debido a que las condiciones económicas están enmarcadas en situaciones de desempleo, trabajos con remuneración inadecuada obligando a las familias a vivir en condiciones de pobreza), social y afectivo como algunas de sus funciones para la evolución adecuada de sus integrantes, “la familia no está cumpliendo con el importante papel que le corresponde en la prevención del consumo de drogas en niños y adolescentes(12)”.

Otra condición determinante en el desarrollo de la problemática de consumo es el reconocimiento del desarrollo evolutivo del ciclo vital adolescente, en el cual según Piaget y sus teorías sobre el desarrollo cognitivo, donde establece a la adolescencia, como el periodo de vulnerabilidad en la adquisición de diversas formas de comunicación, mediante la adaptación para alcanzar un estado de equilibrio, escogencia de pares buscando en ellos el reconocimiento de grupo, conceptos de suma importancia en la búsqueda de la identidad, planteada por Erickson en la etapa V (adolescente), donde se presenta la crisis de identidad contra confusión, cuya solución positiva da lugar al valor de la fidelidad(13).

Leu S. Vygotsky, psicólogo ruso, establece una visión más amplia de la función que desempeñan las influencias sociales y culturales en el desarrollo cognitivo de los niños. Aunque Vygostsky recibió la influencia del trabajo de Piaget, sostuvo que la cultura, las instituciones sociales y las costumbres son factores dominantes en el desarrollo cognitivo del niño, en particular en las áreas del pensamiento y el lenguaje.

Ambos llegan a la conclusión de que el ambiente cultural es de enorme importancia en el desarrollo cognitivo del niño (13).

Debido a que en la actualidad las familias:

Por sus diversos cambios sociales, han tenido que cambiar los roles específico de cada integrante, cambian a cumplir una función laboral en especial para la mujer, la cual en tiempos anteriores desempeñaba la mayoría del tiempo el rol doméstico.

Como lo plantea la Enfermera Elcy Forero “el papel de la mujer era fundamental para mantener la unidad en el hogar, en el cual se consideraba como el ideario femenino donde ella debería desplegar todas sus virtudes y formar a sus hijos en los valores morales y cristianos (7).

“Ya que existen numerosos factores familiares que se han identificado como posibles factores de riesgo para el desarrollo de abuso de sustancias en el adolescente (conflictividad entre padres y adolescentes, falta de supervisión, disciplina inconsistente, negligencia), la pasividad y sobreprotección de los hijos, es otro fenómeno cada vez más frecuente, quizá producido porque muchos padres no están todo el tiempo que quisieran con ellos, por razones de trabajo, aunque es oportuno recordar que importa más la calidad de tiempo dedicado que la cantidad.

El todo vale: es una actitud preocupante ya que los niños deben educarse con normas y limites (14)”.

“La prevención familiar con los padres como mediadores ha estado presidida muy a menudo por intervenciones puntuales, desprovistas de continuidad en el tiempo y basadas en métodos escasamente sistemáticos: charlas, folletos, encuentros, etc.

Asimismo, la prevención familiar ha consistido con mucha frecuencia en actuaciones demasiado inespecíficas; por ejemplo, e cuelas de padres o programas generales de apoyo a la familia.

Factores de riesgo y de protección en la familia

Estos programas no se diseñan para la Prevención del Consumo de Drogas o no abordan con la intensidad debida los factores de riesgo y de protección en la familia que la investigación etiológica ha identificado asociados al consumo de drogas. En estas circunstancias los padres desconocen la forma de abordar riesgos específicos relacionados con las drogas o cuál debe ser su actuación para manejar las conductas incipientes de consumo en sus hijos.

Por si todo lo anterior no fuera suficiente, también es muy habitual que los programas de prevención familiar se encuentren subordinados a la prevención escolar, de modo que el papel de los padres se reduce a apoyar en casa las acciones preventivas realizadas en el aula.

Esta forma de actuar olvida que muchas acciones de prevención del consumo de drogas sólo pueden hacerse en el marco del sistema familiar y que en él los padres son insustituibles (15)”.

Hay que recordar que la globalización permite tres procesos de cambio, la transformación de la situación de la mujer, la uniformidad y generalización de la información, la moralidad y precariedad laboral. Demostrándose algo muy claro, que la familia ha ido cediendo funciones a estamentos externos; la educación de los niños, la socialización, la salud, la estabilidad, así como la autoridad(16).

Conclusión

Basada en conceptos constructivistas, a partir de las que pedagogías activas en las cuales encontramos al individuo en el contacto directo y de manipulación de los elementos del contexto, no solo de tipo social, familiar, económico, si no con el compromiso para el cumplimiento de derechos y deberes por parte del estado.

La familia es considerada un factor de riesgo y/o de protección, debido a las características actuales, en las cuales está el establecimiento, reforzamiento, mantenimiento de valores mediante la comunicación y la utilización de sus canales, a través de los cuales el adolescente puede expresar con lazos de confiabilidad que le permitan comentar en la familia situaciones relacionadas con los cambios que se originan en este periodo.

Teniendo en cuenta el aspecto de riesgo encontramos que esta influencia se marca especialmente en familias con disfuncionalidad en la comunicación, y por tal motivo el individuo decide ser escuchado por personas de su misma edad.

Otro factor es la observación de conductas adictivas en algún miembro de la familia, ya que esto permite la asimilación de conductas hacia el uso, consumo y abuso de drogas.

Conceptos como la globalización, los cambios estructurales de las familias, y los cambios en algunos roles de sus miembros han permitido la vulnerabilidad de los integrantes hacia problemáticas como el consumo de drogas.

Conflicto de intereses

La autora declara que no tiene ningún conflicto de intereses de tipo económico o de otro tipo que pudiera haber condicionado su trabajo.

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Referencias Bibliográficas

  1. De Zubiría J. Tratado de pedagogía conceptual. Bogotá: Vega impresos; 1999, p. 43-81.
  2. Casanueva Sáenz P. La educación y el aprendizaje significativo. Chile: Universidad de Concepción; 2001 Disponible en: www.monografias.com Consultado el 26 de febrero de 2011.
  3. Shaffer D. Psicología del Desarrollo Infancia y Adolescencia. Quinta edición. México: Thompson Editores, S.A. 2000. p. 49.
  4. ONU. ¿Qué es la familia? Pacotraver. 2007. Disponible en: https://pacotraver. wordpress.com/2007/02/21/que-es-una-familia Consultado el 26 de febrero de 2011.
  5. Quintana J. Pedagogía Familiar. España: Narcea; 1993. p. 22.
  6. Gómez Frágüela JA. Universidad Santiago de Compostela. Facultad dePsicología. Madrid: CEAPA. 1998.
  7. Forero Beltrán E. Cambios en la estructura y funcionalidad de la familia: crecimiento económico, pobreza y marginalidad social. Enfermería Comunitaria (Rev. Digital).2010. Disponible en https://www.index- Consultado el 26 de febrero de 2011.
  8. García Martínez A, Sánchez A. Drogas, Sociedad y Educación. España: Editorial Universidad de Murcia. 2005.
  9. Sánchez Suarez RE, Suelli Aparecida FG. Discurso de los padres sobre el uso de drogas licitas e ilícitas percibido por los estudiantes universitarios. Revista Latinoamericana: Enfemagen. 2004. Marzo-Abril. 12 (número especial): 406-411. Disponible en: https://www.scielo.br/pdf/ rlae/v 12nspe/v12nspea.16. Pdf Consultado el 26 de febrero de 2011.
  10. Erikson E. Identidad juventud y crisis, Buenos aires, Argentina. 1996. Disponible en www.scielo.cl/scielo.php. Consultado el 12 de noviembre del 2010.
  11. Castellano Barca G. El adolescente y su entorno: sociedad, familia y amigos. Cantabria, Torrelavega: Ergon. 2005. p. 41-6.
  12. Martínez F. Las drogas. Educación y prevención. Madrid. 2001. Disponible en www.scielo.org.ar/scielo.php, Consultado el 12 de noviembre del 2010.

Fuentes Bibliográficas

  1. Henson KT, Eller BF. Psicología Educativa para la enseñanza eficaz. La teoría de Erickson del desarrollo psicosocial. México: Thompson. 2000, p. 80-3.
  2. Payá B, Castellanos G. Consumo de sustancias: factores de riesgo y factores protectores. Programa de psiquiatría, infantojuvenil. Cantabria, España: Elzevir. 1991. p. 5-8.
  3. Moncada S. Factores de riesgo y de protección en el consumo de drogas. En: Prevención de las drogodependencias. Análisis y propuestas de actuación. Madrid. Ministerio del Interior. Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas. 1997. p. 85-101.
  4. Manrique Solana R. Familias, cambios y estrategias. Dentro del concepto: Del deseo a la familia: la construcción de lo familiar. Alcaldía Mayor de Bogotá: Universidad Nacional de Colombia. Primera edición. 2007. p. 290-1.

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