Resumen General: Encuesta Colombiana de Demografía y Salud

Antecedentes

PROFAMILIA desarrolló la Encuesta Nacional de Demografía y Salud del año 2000 (ends 2000), dentro del marco de la cuarta ronda del Programa Mundial de Encuestas DHS (ahora conocido como Measure/DHS+) coordinado por Macro Internacional Inc. bajo convenio con la Agencia para el Desarrollo Internacional de los Estados Unidos (USAID), con el fin de proporcionar, a quienes diseñan y administran programas de salud y planificación familiar y otro tipo de programas de carácter social, información actualizada para el país, sus regiones y sus regiones sobre los niveles actuales de fecundidad y mortalidad infantil, conocimiento y uso de métodos de planificación familiar y fuentes de obtención de los métodos, salud materno-infantil, nutrición, SIDA, violencia doméstica, seguridad social y agudeza visual. La información obtenida en la ends 2000 puede compararse con la proveniente de otras fuentes como las Encuestas Nacionales de Demografía y Salud de 1986, 1990 y 1995, para examinar tendencias en la mayoría de las variables que se estudian.

La muestra utilizada fue una submuestra de la muestra maestra de la población colombiana desarrollada por PROFAMILIA, la cual es una muestra probabilística, multi-etápica, estratificada y por conglomerados de la población civil, no institucional y con fracciones de muestreo variables. La ends 2000 está básicamente constituida por dos encuestas: una encuesta de hogares y una encuesta individual para recolectar información sobre las mujeres de 15 a 49 años de edad y sus hijos menores de 5 años. Se efectuó además un examen de agudeza visual a niños entre 6 y 12 años escolarizados y no escolarizados y a personas mayores de 50 años.

Se completaron en total 10.907 entrevistas de hogares y 11.585 individuales a mujeres en edad fértil, se pesaron y tallaron 4.561 niños; se les practicó examen de agudeza visual a 6.340 niños y a 6.208 adultos mayores de 50 años. El trabajo de campo tuvo lugar entre el 28 de febrero y el 10 de junio del 2000. Los resultados se pueden analizar a diferentes niveles de desagregación geográfica: para la zona urbana y rural, para las cinco regiones naturales (Atlántica, Oriental, Central, Pacífica y Bogotá) y para 14 subregiones.

Características de la Población y de los Hogares

Características de la Población

El 72 por ciento de los hogares tienen jefes hombres. Con relación a 1995, sigue aumentando la jefatura femenina, la cual estaba en 24 por ciento y sigue disminuyendo el tamaño promedio de los hogares de 4.4. a 4.2 personas. Continúa disminuyendo la proporción de menores de 15 años y aumentando la población adulta y vieja.

Como consecuencia del incremento de las separaciones maritales, ahora hay menos niños menores de 15 años viviendo con sus dos padres biológicos, en tanto que aumentan los que viven con uno solo de ellos.

El nivel educativo de la población sigue en aumento: el analfabetismo disminuye, en tanto que aumentan las proporciones de personas con secundaria y universitaria. Hay un pequeño aumento en los años de escolaridad: para los hombres está en 4.7 años y para las mujeres en 4.8.

La asistencia escolar de la población de 7-11 años es de 95 por ciento y la de 12-17 años 74 por ciento. La tasa neta de asistencia a la escuela primaria (TNP) o porcentaje de niños de 7-11 años que cursan la primaria, es de 84 por ciento para ambos sexos.

La tasa neta de asistencia a la secundaria (TNS) o porcentaje de niños de 12-17 años que cursan la secundaria, es de 61 por ciento.

Las mayores tasas de repitencia se observan en el grado 1°, al comenzar la primaria (21 por ciento) y en el grado 6°, al comenzar la secundaria (8 por ciento). Las mayores tasas de deserción se observan en el grado 5°, con el que termina la educación primaria (13 por ciento), y en el grado 11, donde termina la secundaria (69 por ciento). La repitencia y la deserción son muy altas en las zonas rurales.

Características de las Viviendas y los Hogares

La disponibilidad de servicios básicos es, en general, mejor que en 1995. Los cambios más importantes se dan en el servicio de electricidad, en donde el 95 por ciento de los hogares tiene luz eléctrica, 78 por ciento de los hogares está conectado al acueducto, destacándose el aumento en las zonas rurales; sin embargo, la brecha todavía es muy grande entre la zona rural y la zona urbana en disponibilidad de agua potable. En cuanto se refiere al servicio de alcantarillado, los aumentos con relación a 1995 han sido minimos y la zona rural sigue muy rezagada.

Con relación a posesión de bienes de consumo durable se observa un aumento de los hogares con nevera, televisión y teléfono, especialmente en las zonas rurales, en tanto que la proporción de hogares con radio no ha variado.

Características de las Mujeres en Edad Fértil

Con relación a 1995, se observa una disminución de la proporción de mujeres casadas (30 a 25 por ciento) y un aumento relativo de las solteras, unidas, separadas y viudas. La proporción de mujeres en unión libre supera a la de casadas entre las menores de 35 años.

El promedio de años de educación de las mujeres en edad fértil es igual al de 1995: 7.6 años; el analfabetismo disminuye de 4 a 3 por ciento, las proporciones de mujeres con educación secundaria aumentan un poco y las de educación superior pasan de 11 a 15 por ciento. Las mayores ganancias en educación se observan para las mujeres de 20-24 años, de las regiones Atlántica y Central.

Más de la mitad (52 por ciento) de las mujeres de la zona urbana y 38 por ciento de las de la zona rural están trabajando. El 40 por ciento de las mujeres no trabajó durante los 12 meses anteriores a la encuesta y 11 por ciento trabajó algunos meses, pero ya no lo hace.

Las que trabajan fuera del hogar aumentan de 60 a 69 por ciento y las que trabajan por su cuenta o para la familia de 5 a 8 por ciento; en cambio disminuyen quienes trabajan en el hogar de 29 a 23 por ciento.

Más de la mitad de quienes trabajan lo hace en ventas o servicios (55 por ciento), alrededor de una cuarta parte en administración o cargos profesionales (23 por ciento) y 14 por ciento como obreras, sean o no calificadas.

Una quinta parte (21 por ciento) de las mujeres que trabajan aporta todo su salario para los gastos del hogar, 39 por ciento gasta la mitad o más, 18 por ciento aporta menos de la mitad y 23 por ciento da un poco menos o casi nada. Quienes deben aportar todo su salario a los gastos del hogar son, principalmente, mujeres mayores de 35 años, sin unión actual y con menos de educación secundaria.

Fecundidad

Niveles y Tendencias

La Tasa Total de Fecundidad es de 2.6 hijos por mujer, la Tasa Bruta de Natalidad de 23 nacimientos por mil habitantes y la Tasa General de Fecundidad de 91 nacimientos por mil mujeres en edad fértil. Para las cabeceras municipales la tasa total es de 2.3 y para la zona rural de 3.8 hijos por mujer. El tamaño completo de la familia, o promedio de hijos nacidos vivos a las mujeres de 45-49 años, es de 3.7 para todas las mujeres y de 4.1 para las mujeres en unión.

Después de una década de fecundidad relativamente constante, de nuevo se observa un descenso importante de la Tasa Total de Fecundidad. La TTF actual de 2.6 hijos por mujer contrasta con la estimada para 1984-86dc 3.2 y para 1993-95 de 3. En la zona urbana, la tasa baja desde 1985 de 2.7 a 2.3 y en la rural de 4.5 a 3.8 hijos por mujer. La Región Atlántica presenta la mayor disminución (un hijo), al pasar de 3.7 a 2.7 hijos.

Diferenciales

En las regiones, la diferencia entre el mayor y el menor nivel de fecundidad se ha reducido a menos de un hijo: la Oriental, con la tasa más alta, tiene 2.8 hijos, en tanto que Bogotá, con la más baja, tiene 2.4 hijos.

La fecundidad en Cali, Medellín y en el Valle del Cauca está por debajo del nivel de reemplazo (menos de 2.1 hijos por mujer): las dos ciudades con tasas de 1.8 hijos y el Valle del Cauca con 2.0 hijos por mujer. Bogotá tiene una Tasa Total de Fecundidad de 2.4, el Litoral Pacifico 3.4.

Por nivel educativo todavía hay un diferencial de 2.5 hijos entre las mujeres sin educación y las de educación superior y de 1.2 hijos entre quienes tienen primaria y quienes tienen estudios secundarios.

Intervalos entre Nacimientos

El intervalo promedio entre nacimientos es de 37 meses, mayor que el estimado observado en 1995 que fue de 34 meses. El intervalo en la zona urbana es de 40 meses, frente a 33 meses de la zona rural. Bogotá presenta el intervalo mayor con 41 meses y la Región Atlántica el menor con 34 meses. Existe una diferencia de un ano en el intervalo ínter genésico entre las mujeres con educación universitaria y aquéllas sin educación (46 y 34 meses, respectivamente).

Edad de las Mujeres al Primer Nacimiento

La mediana de la edad al primer nacimiento, para las mujeres de 25-49 años, es de 22 años, igual a la obtenida en 1995. En Medellín el primer nacimiento ocurre, en promedio, a los 24 años, mientras que en el Litoral Pacifico y en Guajira-Cesar-Magdalena ocurre a los 20 años.

Fecundidad de las Adolescentes

Desde 1985 se ha venido observando un incremento de la fecundidad de las mujeres de 15-19 años, en las zonas urbana y rural y en todas las regiones del país. Es especialmente notable el incremento en la región Oriental y en Bogotá.

Según la ends 2000, el 15 por ciento de las adolescentes han sido madres y 4 por ciento están embarazadas de su primer hijo, para un total de 19 por ciento que han estado embarazadas. Las respectivas estimaciones para 1990 eran 10, 3 y 13, respectivamente.

La fecundidad adolescente es mayor en la zona rural y disminuye con el nivel educativo. La menor fecundidad adolescente se encuentra en la Región Oriental y en Bogotá y, la mayor en el Litoral Pacifico.

Planificación Familiar

Conocimiento de Métodos

En Colombia, la totalidad de las mujeres en edad fértil, sin importar su estado civil conoce por lo menos un método anticonceptivo, lo que indica que todas ellas están conscientes de que la fecundidad puede regularse y existe un conocimiento universal, por lo menos básico o elemental, con relación a la planificación familiar

Uso de Métodos

En Colombia, el uso actual de los métodos anticonceptivos se está generalizando cada vez más: el 77 por ciento de las mujeres en unión están actualmente usando un método de planificación familiar. El nivel de uso asciende al 84 por ciento entre las mujeres que no están en unión pero que son sexualmente activas. Estos resultados colocan al país, Junto con Brasil, a la cabeza en América Latina en el uso de métodos anticonceptivos.

Entre las mujeres en unión, la esterilización femenina se consolida como el método de mayor uso (27 por ciento), seguida del DIU y la píldora (12 por ciento cada uno). Es importante anotar que el condón y la inyección presentaron incrementos importantes. El uso de métodos tradicionales o naturales permanece constante.

Entre las mujeres no unidas pero que son activas sexualmente, el método más usado es el condón, seguido de la píldora, el retiro, la esterilización femenina, el DIU y el ritmo.

En el año 2000, existe en Colombia una diferencia de solamente tres puntos porcentuales entre la zona rural y la zona urbana en el uso de métodos de planificación familiar (75 y 78 por ciento respectivamente)

Por regiones, el mayor uso de métodos anticonceptivos se encuentra en la Oriental (83 por ciento), seguida de Bogotá (81 por ciento). La Región Atlántica sigue con la tasa de uso más baja (71 por ciento) aunque en los últimos 10 años, el uso se ha incrementado en más de 17 puntos porcentuales.

La planificación familiar ha dejado de ser una característica de las mujeres de los estratos socio-económicos altos, las mujeres sin ninguna educación tienen una tasa de uso del 73 por ciento, que se incrementa ligeramente entre aquéllas con educación primaria y secundaria a 77 y 78 por ciento respectivamente, para luego descender entre las de educación universitaria al 75 por ciento.

La gran mayoría de las mujeres casadas o unidas que usan un método de planificación familiar, lo hacen con el objeto de limitar los nacimientos (59 por ciento); es decir, porque no quieren tener más hijos. El uso de la anticoncepción para espaciar los nacimientos llega solamente al 18 por ciento y es mayor entre las mujeres más jóvenes. El uso para limitar es mayor a medida que disminuye el nivel de educación mientras que el uso para limitar es casi nulo entre las mujeres sin educación.

El 70 por ciento de las mujeres casadas o unidas que no practicaban la anticoncepción en el momento de la entrevista manifestaron su intención de usar un método en el futuro.

En Colombia, pese a la reforma del Sistema de Seguridad Social en Salud, y contrario a lo que sucede en la mayoría ‘ de los otros países en vía de desarrollo, el sector privado ofrece cerca del 70 por ciento de los métodos modernos.

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