El Ayurveda

Alfredo Jacome Roca, MD
Academia Nacional de Medicina

Veamos ahora la medicina en la India. La cultura de este país es milenaria pues la Harappa, civilización del Valle del Indo, surgió para el 3000 A.C. y desapareció 1500 años mas tarde. Para esa época menos antigua, los indios sufrían frecuentes invasiones de nómadas arios, los que trajeron consigo sus antiquísimos libros (Vedas) de la sabiduría y rituales de sacrificio. Estos Vedas eran cuatro, el más reciente de ellos fue el Atharvaveda y de allí evolucionó el Ayurveda, con sus libros o “compendios” (en sánscrito, Samhita) como el del médico Charaka (Fig.4-1) y el de su colega Sushruta (el libro quirúrgico); una de las más antiguas escrituras indias, el Rigveda, menciona mas de 1000 plantas medicinales. En la historia de la India aparecen algunos personajes muy importantes como Gautama Buda (siglo V. A.C.) y Alejandro Magno, que pasó por allí un siglo después. En el libro precursor del Ayurveda se habla en sus himnos de la magia blanca (que busca la paz, la prosperidad y la curación de la enfermedad) y de la magia negra (que hace estragos por medio de la hechicería).

Charaka SamhitaEl Charaka Samhita es el libro ayurvèdico fundamental y triplica en volumen lo que queda del libro del médico griego más importante, el Corpus Hippocraticum. Tiene ciento veinte capítulos y ocho secciones que tratan de aforismos, diagnóstico, fisiología, ética médica, anatomía y embriología, pronóstico, terapéutica (libro VI, con treinta capítulos), farmacia(libro VII, con doce capítulos) y terapia de purificación. El objetivo de la religión vèdica es el de mantener un equilibrio entre el macrocosmos y el microcosmos. Para entender el cuerpo hay que comprender los cinco grandes elementos (algo parecido a lo que se decía en la China, o la los cuatro “humores” de los griegos),a saber la tierra o lo sólido, el agua o lo líquido, el aire o lo gaseoso, el fuego o lo que puede cambiar las sustancias y el éter, ámbito que es la fuente de toda materia y el espacio donde esta existe.

Para que un tratamiento sea exitoso, además de un buen médico, una enfermera adecuada y un enfermo colaborador, se necesitan remedios que sean fácilmente accesibles, apropiados, útiles en diversas formas y de gran calidad. Las formas activas y a la vez los productos de desecho de los cinco grandes elementos se llaman “doshas”.Para ayudar a equilibrar estos “doshas” se utilizan según el contexto una larga y variada terapéutica en la cual se recomienda la moderación (que siempre es buena). Entre las técnicas usadas (y es una larga lista) están las de purificación, cirugía, fármacos, cauterización, dieta, hierbas, minerales, masaje, dígitopuntura, manipulación de los marmas, ejercicios (entre ellos el yoga), música clásica india, aromaterapia, esencias florales y de gemas, remedios “potenciados” o infinitesimales como los de la homeopatía, terapia por el color, meditación, visualización, canto salmodiado y adoración ritual. La acupuntura cabe en el tratamiento ayurvèdico, aunque no está incluido en el esquema clásico.

La terapia de la enfermedad es una especie de progreso espiritual y la vista del sanador (médico-gurù) es una peregrinación. El elemento fuego habrá de purificarlo de sus pecados, dietéticos y de otras clases. La mayoría de los pacientes tiene muchas toxinas acumuladas a lo largo de una vida de imprudencias y estas no pueden eliminarse de forma inmediata. En vez de quedarse preocupado solamente por un órgano, centro de energía o “chacra”, es mejor ver el cuadro general. Hay tres terapias en relación con la localización de su acción: la “científica”, en la que se incluye la dieta, actividades y remedios adecuados según la estación y el clima; la conquista de la mente y la terapia divina. Múltiples tratamientos se utilizan, entre ellos el calor y el frío, los enemas, las purgas y las sangrías, los aceites, los vomitivos, la terapia del sudor y la medicación nasal. Dentro de las sustancias medicinales juegan papel muy importante las plantas, aunque también los minerales y los productos animales. La preparación de una medicina ayurvèdica es labor de un experto cocinero de domine el arte de mezclar las diversas sustancias, para crear un producto que sepa bien y que tenga un efecto coherente.

La farmacología ayurvèdica difiere de la occidental moderna, que trata de extraer y purificar los principios activos de las plantas, pero se parece a la medicina china en cuanto sus técnicas perfeccionan la acción de la sustancia principal de un compuesto, pero no trata de aislar las fracciones químicas. Dicen ellos que la reserpina tiene efectos secundarios pero la Rauwolfia serpentina no, pues es un ser vivo. Con las plantas se hacen polvos, jugos, pastas, se practica la decocción, se hacen infusiones calientes o frías, mermeladas, vinos, píldoras, grasas medicinales y aceites.

Muchas plantas de la India, utilizadas en la medicina occidental alopática, como el sen o el plàntago para el estreñimiento, la Rauwolfia y muchas otras, no se usan en la medicina ayurvèdica. La lista de las plantas ayurvèdicas es extensa, y puede consultarse en alguno de los muchos libros sobre el tema. El Ayurveda se ocupa de las características de las hierbas y de los efectos que producen al ser ingeridas, mas que de sus características taxonómicas. Los efectos de las plantas pueden ser proporcionar fuerza al cuerpo y a la mente, desmenuzar o solidificar las heces, incrementar la fuerza de los tejidos sólidos, encender el fuego digestivo, raspar la masa del cuerpo, destruir la saciedad aumentando el apetito o realzar el color del organismo. Muchas de estas plantas llevan nombres indios, pero hay otros como el aceite de ricino, la pimienta negra, el sándalo o el jengibre, mas conocidos en las culturas occidentales.

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