Ultrasonido para los Coágulos

Ultrasonido para los Coágulos

No es común que un artículo de una revista médica venga acompañado por un editorial en el que diga que la conclusión sobre la que se informa podría ser “extremadamente simple y por consiguiente inútil desde el punto de vista clínico”.

Sin embargo, eso es exactamente lo que ha sucedido en la edición del 3 de febrero de la Journal of the American Medical Association.

El artículo en cuestión, de investigadores de la Universidad de Utah, pregunta si una sola prueba de ultrasonido podría ser suficiente para determinar si alguien tiene un coágulo peligroso en una vena profunda de la pierna bajo la rodilla. El artículo hizo un promedio de los resultados de siete estudios, entre los que había 4,731 casos, y concluyó que la práctica usual de repetir ultrasonidos en busca de una trombosis de vena tan profunda no es necesaria.

El riesgo promedio de trombosis de vena profunda (TVP) en todos los estudios durante los siguientes tres meses fue cercano a 1 en 200, es decir, 0.57 por ciento, un índice tan bajo que el procedimiento rutinario de varios escáneres de ultrasonido “exige más estudio”, concluyó el informe, una manera cortés de decir que es algo innecesario.

Sin embargo, un editorial acompañante escrito por dos médicos que son editores consultores de la revista detalla dudas serias acerca de esta conclusión.

La razón de la duda, señaló el Dr. Edward H. Livingston, presidente de cirugía gastrointestinal y endocrina del Centro Médico Southwestern de la Universidad de Texas en Dallas, es que la práctica usual de amontonar los resultados de varios estudios en un metaanálisis y concluir, a partir del promedio resultante, no funciona en este informe en particular.

Uno de los siete estudios, que contribuyeron a cerca del 25 por ciento de los casos totales, incluyó únicamente a pacientes ambulatorios, gente que acudió al médico quejándose de dolor en la pierna, señaló Livingston. Ese estudio, que halló una incidencia de trombosis de apenas 0.48 por ciento, recargó los resultados generales del metaanálisis demasiado lejos en una misma dirección, dijo.

El editorial anotó que otro estudio de 513 personas hospitalizadas que se sometieron a exámenes de ultrasonido para la TVP halló una incidencia de 1.95 por ciento. Esa incidencia cuatro veces superior muestra que no se pueden aplicar los mismos criterios tanto a pacientes hospitalizados como ambulatorios, señaló Livingston.

Los jefes de redacción de la revista discutieron mucho antes de decidir si publicar el artículo, dijo. “Hicimos muchos análisis, contemplamos mucha bibliografía”, aseguró Livingston. “A partir de lo que leí, si usted es un paciente ambulatorio y tiene bajas probabilidades, con algún dolor en la pierna, quizá un solo ultrasonido sea suficiente. Las probabilidades de TVP son bajas y la prueba corrobora la sospecha clínica. Pero quizá un paciente posquirúrgico o de cáncer que tiene una pierna hinchada sea tratado y vuelto a examinar porque el nivel de sospecha es elevado”.

El tratamiento implica el uso de medicamentos para prevenir los coágulos, que conllevan su propio riesgo de sangrado excesivo. El riesgo de ese tipo de sangrado podría valer la pena para alguien que esté en el hospital, pero no para una persona que por lo demás está sana, señaló Livingston.

Además de eso, la lección del artículo se puede aplicar a todos los metaanálisis que agrupan los resultados de ensayos diferentes, dijo. “Es una buena política recomendar precaución al juzgar todos los metaanálisis”, señaló Livingston.

Los promedios que resultan de aglomerar varios estudios pueden ser engañosos, agregó el Dr. Robert A. McNutt, coautor del editorial, profesor de medicina y jefe de la sección de investigación de seguridad de los pacientes del Centro Médico de la Universidad de Rush de Chicago.

“Como médico, prefiero ver la gama de valores de cada estudio en lugar de un valor promedio para todos”, señaló McNutt. “Como médico, miro la variabilidad de los pacientes, no el valor promedio del metaanálisis”.

Los estudios controlados ofrecen evidencia valiosa para la práctica médica, “pero la medicina basada en evidencias no se trata del paciente promedio sino de los matices a las que se enfrentan los médicos cuando maneja pacientes individuales”, dijo.

Los intentos de HealthDay de obtener comentarios de los autores del estudio no tuvieron éxito.

FUENTES: Edward H. Livingston, M.D., professor and chairman, gastrointestinal and endocrine surgery, University of Texas Southwestern Medical Center, Dallas; Robert A. McNutt, M.D., professor, medicine, and chief, section of patient safety research, Rush University Medical Center, Chicago; Feb. 3, 2010, Journal of the American Medical Association

HealthDay

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