Enfermedad Cardiaca y Accidente Cerebrovascular

Enfermedad Cardiaca y Accidente Cerebrovascular

Una nueva investigación basada en las experiencias de los supervivientes de bombas atómicas encontró una relación entre la exposición a niveles moderados de radiación y mayores niveles de enfermedad cardiaca y de accidente cerebrovascular.

Sin embargo, no está claro si la radiación causa directamente las enfermedades ni tampoco si existe una relación entre bajas dosis de radiación y problemas de salud.

Se ha demostrado que las dosis altas de radiación en el corazón, cabeza o cuello elevan el riesgo de enfermedad cardiaca o de accidente cerebrovascular más tarde en la vida. Pero el efecto de las dosis bajas — una unidad de radiación de 1 gray (Gy) o menos, necesita esclarecerse, señalan los expertos, al menos en parte debido al mayor uso de escáneres médicos que dependen de la radiación.

La exposición media de radiación de los procedimientos médicos es mucho más baja y normalmente se mide en miligray (mGy). Una radiografía del abdomen expone al receptor a 1.4 mGy (0.0014 Gy) y una tomografía computarizada (TC) del abdomen produce una dosis de radiación de 8.0 mGy (0.008 Gy), de acuerdo con la información de fondo del comunicado de prensa de BMJ. La publicación informa sobre esta nueva investigación en su edición en línea del 15 de enero.

Para el estudio, los investigadores de la Fundación para la Investigación de los Efectos de la Radiación (Radiation Effects Research Foundation) de Japón examinaron los expedientes médicos de 86,611 supervivientes del bombardeo atómico de Hiroshima y Nagasaki a los que dieron seguimiento de 1950 a 2003. Todos habían estado expuesto a dosis de radiación de 0 a 4 Gy, y el 86 por ciento a menos de 0.2 Gy.

Luego de tomar en cuenta los posibles efectos de factores como el tabaquismo, la educación y la obesidad, los investigadores determinaron que las tasas de accidente cerebrovascular y de enfermedad cardiaca aumentaron entre los que fueron expuestos a radiaciones mayores de 0.5 Gy, que habían calificado de moderada. No dejaron claro cómo las dosis menores afectaban el riesgo.

En un comentario que acompaña la investigación, Mark Little, del Imperial College de Londres, concuerda con los investigadores de que los estudios futuros deben explorar si las dosis bajas de radiación afectan los mecanismos biológicos del cuerpo de forma similar.

FUENTE: BMJ, news release, Jan. 15, 2010

HealthDay

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