Dieta Mediterránea y la Diabetes Tipo 2

Dieta Mediterránea y la Diabetes Tipo 2

Adherirse a una dieta llamada mediterránea, que es rica en frutas y verduras y baja en productos animales, podría proteger a las personas contra el desarrollo de la diabetes tipo 2, sugiere un estudio español.

Con frecuencia se recomienda una dieta mediterránea como manera de proteger contra las enfermedades cardiovasculares, pero no se ha establecido si ésta protege contra la diabetes. La dieta enfatiza el aceite de oliva, verduras, frutas, nueces, cereales, legumbres y pescado, y resta énfasis a la carne y los productos lácteos.

“La dieta mediterránea es un plan de alimentación sano que parece ayudar en la prevención de las enfermedades cardiacas”, afirmó Connie Diekman, directora de nutrición universitaria de la Universidad de Washington en San Luis, quien no participó en el estudio. “El consumo de una dieta mediterránea respaldará la salud y podría ayudar en la prevención de varias enfermedades”, añadió.

Para el estudio, que aparece en la edición en línea del 30 de mayo de la revista British Medical Journal, los investigadores evaluaron las dietas de 13,380 graduados universitarios españoles que no tenían antecedentes de diabetes. Los participantes completaron un cuestionario sobre alimentación de 136 ítems que medía su dieta completa (incluso su ingesta de grasa), sus métodos de cocción de alimentos y su uso de complementos dietéticos.

Durante un seguimiento promedio de 4.4 años, el equipo encontró que la gente que se adhería a una dieta mediterránea tenía un menor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. De hecho, los que seguían la dieta más de cerca redujeron su riesgo en 83 por ciento.

Además, la gente que tendía a seguir la dieta más de cerca eran aquellos que tenían factores que los colocaban en mayor riesgo de desarrollar diabetes, como ser mayores, tener antecedentes familiares de diabetes y ser ex fumadores. Se esperaba que esa gente tuviera mayores índices de diabetes, pero cuando seguían una dieta mediterránea no sucedía así, señalaron los investigadores.

Por lo general, la diabetes tipo 2 es causada por malos hábitos alimentarios, un exceso de peso y una falta de ejercicio.

Los investigadores sugirieron que un factor clave que podría ser responsable del efecto protector de la dieta mediterránea es su énfasis en el aceite de oliva para cocinar, freír, untar en el pan y mezclar en aderezos para la ensalada.

“Nuestro estudio prospectivo de cohorte sugiere que se puede obtener una protección sustancial contra la diabetes mediante la dieta mediterránea tradicional, rica en aceite de oliva, verduras, frutas, nueces, cereales, legumbres y pescado pero relativamente pobre en carne y productos lácteos”, concluyeron los investigadores.

Diekman apuntó que el estudio tiene ciertas limitaciones. “El uso de cuestionarios de frecuencia alimentaria es una limitación respecto a la ingesta real, dado que la mayoría de la gente ignora sus patrones alimentarios reales y tiende a ‘adivinar’ en lugar de proveer datos reales”, dijo.

El bajo número de casos de diabetes identificados en el estudio es otra inquietud porque las tendencias demográficas típicas sugerirían una cifra mayor, añadió.

“Finalmente, dado que el estudio es observación, es difícil determinar si otros factores pudieran haber tenido un impacto”, dijo Diekman. “Que sean los mismos sujetos los que informen sobre los factores del estudio siempre complica los resultados”.

Aún así, otra experta en nutrición afirma que los hallazgos parecen confirmar los beneficios de la dieta mediterránea para la salud general.

“Este estudio me recuerda un comentario que una vez escuché decir a alguien, que la investigación simplemente confirma lo que ya sabemos o sospechamos”, dijo Lona Sandon, profesora asistente de nutrición clínica del Centro médico de la Universidad de Texas Southwestern en Dallas y vocera de la American Dietetic Association.

“Hay muchísimos estudios epidemiológicos que han mostrado una asociación entre un patrón de dieta mediterránea y una mejor salud general”, apuntó Sandon. “Este estudio añade más impulso al argumento de elegir mejores opciones en los tipos de grasa que optamos por comer y añadir más verduras a nuestros platos”.

HealthDay

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