Fármaco contra Osteoporosis puede ayudar a Combatir Cáncer

Un fármaco utilizado en el tratamiento de la fragilidad ósea puede ayudar a combatir el cáncer de mama si se emplea en combinación con otra sustancia usada normalmente en la quimioterapia.

Se trata del ácido zoledrónico, un medicamento que refuerza los huesos y que, combinado con la doxorubicina, puede frenar la evolución de ese tipo de tumores, según un estudio publicado en la Journal of the National Cancer Institute, de Estados Unidos.

El tratamiento basado en ambos fármacos hace que las células cancerosas se destruyan e inhibe el crecimiento de los vasos sanguíneos que suministran a los tumores el oxígeno y los nutrientes que necesitan.

Dado que los dos fármacos son relativamente baratos, el Servicio Nacional de Salud británico podría aprobar el nuevo tratamiento en menos de dos años en este país, según pronostica el diario “Daily Mail”.

Ese coctel se está probando ya en tres mil mujeres y los primeros resultados se esperan para dentro de seis meses.

Según uno de los investigadores, el profesor Robert Coleman, de la Universidad de Sheffield en Inglaterra, se trata de un enfoque terapéutico totalmente nuevo y al mismo tiempo relativamente sencillo.

“No es en particular desagradable y podría aplicarse también a otros tipos de cáncer”, señala el científico.

Los expertos británicos, que colaboraron con colegas finlandeses, examinaron el efecto de utilizar la doxorubicina, uno de los tratamientos más comúnmente empleados contra el cáncer de mama, en combinación con el ácido zoledrónico, que forma parte de la familia de los bisfosfonatos y se utiliza para combatir la osteoporosis.

Las pruebas llevadas a cabo con ratones demostraron que cuando se administra primero la doxorubicina, seguida veinticuatro horas después por el ácido zoledrónico, se bloquea el 99,99% del crecimiento tumoral.

“Los tumores dejaron de crecer y los ratones demostraron estar en buen estado de salud.
Cuando suspendimos el tratamiento, tampoco volvimos a ver crecer los tumores. La terapia parecía seguir funcionando incluso después de ponerle fin”, explica el científico británico.

Cuando se invirtió, por el contrario, el orden de administración de uno y otro fármaco, el tratamiento no funcionó tan bien.

Journal of the National Cancer Institute

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