Tendencias para el siglo XXI – UNESCO

De acuerdo con evolución social durante el siglo XXI, éste ofrece al ser humano un cúmulo de situaciones bioéticas aún no previstas, cuya solución dependerá del buen criterio de los futuros gobernantes según su competencia y argumentación de las problemáticas en torno a la vida.

Lo que significa que se tendrá que repensar sobre la tendencia a un mundo más humano, teniendo en cuenta la naturaleza de la persona, sus derechos y deberes, sobre todo los compromisos comunitarios desde su perspectiva ecológica o eco-comunitaria. Si desde la bioética se presentan estos planteamientos, muchos más surgen desde la biopolítica, ante la diversidad de seres, etnias, culturas, lenguas, religiones e ideologías.

Edgar Morin plantea en su libro “Antes y después de la Diáspora”: “La compleja tarea teórico-científica de reconocer conjuntamente la unidad y la diversidad del hombre, corresponde en el plano de la normativa ético-política, una doble misión: realizar en el mismo movimiento la unidad y la diversidad de la humanidad”, situación que se logra en la persona que se relaciona, participa y convive socialmente en una comunidad. (21). (Ver también: Editorial, De Interés y otros Conflictos)

La diversidad de factores antropológicos, psicológicos, biológicos, ambientales, sociales y políticos, hace que se viva con incertidumbre ante el futuro, lo que trae como consecuencia la deformación o globalización de lo que significa calidad de vida. Ante este ambiguo panorama, la UNESCO establece las diez tendencias para el siglo XXI (22):

1. El auge de la tercera revolución industrial.
2. Agravación de la pobreza y la exclusión.
3. Nuevas amenazas para la paz, la seguridad y los derechos humanos.
4. Mutaciones demográficas (desplazados, refugiados – inmigrantes).
5. El medio ambiente del planeta en peligro.
6. Avances de la sociedad de la información.
7. ¿Reforzar la gobernabilidad?
8. ¿Hacia la igualdad entre los sexos?
9. Nuevos encuentros entre las culturas.
10. Desafíos éticos de la Tecnociencia.

Este marco referencial revela el establecimiento de un sistema ecosocial multivariable y complejo de difícil manejo, lo que genera interrogantes sobre cuánto puede mantenerse la sociedad a ese ritmo y cuáles podrían ser las consecuencias a corto, mediano y largo plazo.

Biopolítica y estatuto epistemológico

En el estado actual de las cosas, y según lo establece el profesor Ludwig Schmidt (18), la biopolítica busca establecer un estatuto epistemológico basado en las siguientes premisas:

1. El valor inalienable de la vida, de la dignidad del ser humano en las diversas culturas.

2. El respeto a la autonomía y pluralidad de pareceres de los pueblos y de los pobladores de la nación, dentro de un marco ético mínimo basado en los derechos fundamentales del ser humano, como base para construir las éticas máximas (teológicas y teosóficas).

3. La búsqueda de mecanismos liberadores de las nuevas tendencias de esclavitud en el mundo.

4. El mejor uso del saber interdisciplinario y nivel tecnológico vigente. El diálogo racional y permanente.

5. Protección de las personas vulnerables ante todo abuso.

6. La Biopolítica deberá encontrar caminos para poder enfrentar la inseguridad, la impunidad y el abuso ocasionado por:

a. La inseguridad, el mal uso del poder, guerras y conflictos armados, terrorismo, persecución política o religiosa, desplazamientos humanos, emigración forzada, agresión a la variedad cultural y en particular a los pueblos indígenas, racismo, xenofobia.
b. Las paradojas políticas entre pueblos vecinos con los que hacen tratados comerciales y tecnológicos, entre otros, y en medio de las comunicaciones se plantea levantar un muro entre sus fronteras comunes. Obviamente se refiere a México y Estados Unidos so pretexto de controlar los movimientos migratorios.
c. La discriminación, la marginación, explotación y maltrato del niño y la mujer, abandono de las
personas mayores.
d. Egoísmos económicos y los poderes científicos y tecnológicos abusivos.
e. El poder económico del manejo de los capitales y divisas.
f. El paternalismo estatal y el vivir exclusivamente para alimentar su propia burocracia, que se representa por una oligarquía militar y partidista.
g. Los continuos atentados contra lo personal y lo privado.
h. Los atentados contra el ejercicio de los medios de comunicación.

Los anteriores enunciados constituyen los desafíos fundamentales, de cara a la estructuración, dominio y aplicación rigurosa de una verdadera carta universal de convivencia y de justicia social que deberá conducir a la humanidad a someterse a la ley y a la paz, lo que debe redundar en un mejoramiento de la calidad de vida, incremento de la participación ciudadana y la convivencia pacífica, por sobre todos los medios posibles. Así mismo se deberán establecer controles y supervisión sobre la contaminación ambiental dentro del marco de la bioética, la biopolítica y la vigencia de los derechos humanos.

Por lo tanto la biopolítica como mecanismo regulador social de la vida, procura que toda persona en determinado territorio, bajo un Estado de Derecho sea capaz de alcanzar su bien-ser, su bien-estar y su bien-hacer respetando su dignidad y los derechos fundamentales.

Referente a la gran movilidad social con miras a una pretendida mejora de su calidad de vida, la protección de sus vidas por guerras, terrorismo, regímenes políticos o epidemias, se debe ejercer un control de los movimiento migratorios, pues ello genera desbalances tanto en los países que emigran como en los que inmigran, de acuerdo a la capacitación o no del personal.

De igual manera la inmigración constituye una riqueza si se produce el mestizaje y el pluralismo en una verdadera integración a la tierra que los acoge, casos de Estados Unidos, Australia, Argentina. Los inmigrantes deben respetar los principios de la nueva sociedad a la cual llegan y les brinda hospitalidad, de lo contrario constituyen una amenaza para la estabilidad social y la democracia. Esos procesos tienen que ser controlados y ser solidarios con otros países, para evitar desmejorar los sistemas de seguridad social y laboral.

La supervivencia de la humanidad está supeditada a la sensibilidad ante la vida y la dignidad humana, sus derechos inherentes y de la necesidad de saber comprender las diferencias, de ser tolerantes y de anteponer la razón y el diálogo frente a la agresión, como norma de vida.

Importancia de la educación

Factor fundamental en la estabilidad social y progreso de los pueblos es la educación. Los países que hacen grandes inversiones en la educación, como los del sudeste asiático, están encaminados hacia el desarrollo y calidad de vida.

La educación en Colombia deja mucho que desear en cuanto a cobertura y calidad. Como instrumento de socialización y de formación de valores se encuentra en crisis profunda. La violencia, la corrupción, la ausencia de compromiso social y de solidaridad, son expresiones de esa crisis estructural. La educación debe centrar sus esfuerzos en la formación de un ciudadano con valores que le permitan una convivencia pacífica. Hay que trabajar sobre las raíces de los problemas y no sobre las consecuencias, formar un nuevo ciudadano, un nuevo ethos civilista que le permita desarrollar la convivencia pacífica, la tolerancia, la solidaridad, la democracia, el respeto a la ley y a los derechos humanos, la preservación ambiental y el trabajo por el desarrollo comunitario. (23)

Solo así se podría llegar a una sociedad con justicia, es decir, asumiendo esos valores como prácticas cotidianas desde el hogar, la escuela y los claustros universitarios. La Bioética como disciplina académica y como criterio luminoso en la toma de decisiones, se impone en la lucha contra la discriminación, cualquiera sea su origen y los desequilibrios sociales. Esto implica un trabajo a largo plazo, con el propósito de un futuro mejor para las nuevas generaciones. De lo contrario significaría seguir viviendo en una sociedad difícil, insegura y de alto riesgo.

La Bioética es ética para la vida, justicia y tolerancia para la superación de la violencia, diálogo permanente para resolver los conflictos. Debe ser una luz en la conciencia de todo colombiano para que actúe con responsabilidad y principios éticos y para que respete la vida dondequiera que surja.

Bibliografía

1. Osorio García Sergio N. De la provocación bioética a la provocación biopolítica. Los desafíos humanos. Revista Latinoamericana de Bioética. U.M.N.G.,Volumen 7, Edición 12, pp. 082-083, 2007.
2. Poter van Rensselaer – Conferencia Bioética puente, Bioética global y bioética profunda. Cuadernos del Programa regional de Bioética. Santiago de Chile, 7-21-35. (1998).
3. Aristóteles. El Arte poética, Bogotá, Éxito, 1990.
4. Hooft Pedro F. Bioética y Derechos Humanos. Temas y Casos, Ed. Depalma, Buenos Aires, 2000.
5. Escobar E. J., Maldonado C., Rodríguez del P.P. y otros. Bioética y Derechos Humanos. Colección Bios y Ethos, Ediciones El Bosque, Bogotá, 1998.
6. Foucault M. Naissance de la Biopolitique. Cours au College de France. 1978-1979 (París, Gallimard – Sevil). (2004) 7. Curt Pierre. Iniciación a la Bioética en: la salud y los derechos humanos – O.M.S. – 1999.
8. III Congreso Internacional de Ética de la Investigación Científi ca. Bioética y Política – Agosto de 2006, U.M.N.G., Bogotá.
9. Gracia, D. Fundamentación y enseñanza de la Bioética – Ética y Vida I, Editorial El Buho Ltda. Bogotá. 1998.
10. Hoyos Guillermo, Curso de Especialización en Bioética. Conferencia Magistral. Universidad Javeriana. Agosto de 2006.
11. Toulmin. How Medicine Savel the life of Ethics. Perspectives in Biology and Medicine, 25: 736-750. 1998. 12. Potter, V. R. Opening lecture. Ponencias I. Congreso Mundial de Bioética (Gijón – Junio 2000). Sociedad Internacional de Bioética (Sibi). Pág. 15–18.
13. Rangel S. Alfredo. Guerra civil de baja intensidad. Pág. Editorial “El Tiempo”. 15 de agosto. 2005.
14. Pizarro L. Eduardo. Una democracia asediada. Balance y perspectiva del confl icto armado en Colombia. Norma, 2004.
15. Declaración Bioética de Gijón (España). Junio 2000.
16. ClausewItz, Kart von. De la Guerra. Aspecto Político de la Guerra. 2003. Primera Edición 1832. Editorial Astrid Bs. As.
17. Potter, V. R. Bioética Puente, Bioética global y Bioética profunda. Cuadernos del programa regional de Bioética. No. 7. Caracas. CANEBI. Diciembre 1998.
18. Schmidt H. Ludwig. La dignidad como fundamento de la biopolítica. U.M.N.G Volumen 7. Edición 12, pp. 126–155. 2007.
19. Küng Hans. Conferencia Magistral sobre “Proyecto de una Ética Mundial”. Universidad Jorge Tadeo Lozano. Bogotá, Marzo 21/2007.
20. Küng Hans. Ética mundial en América Latina. P. 70. Editorial Trotta. 2008.
21. Morín, Edgar Avant et aprés la diáspora. E. Morín y M. Piattelli. Palmarini. La unidad del hombre. Invariants biològiques et Universeaux Culturels . Coloquio CIEBAF en 1972 . París Senil pp. 816-821.
22. UNESCO. Los futuros posibles: diez tendencias para el siglo XXI. El Nuevo Correo, 2002.
23. Mayor F. El derecho humano a la paz. UNESCO. 1997

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