Bre-B en Centros de Solución: cómo digitalizar el recaudo sin perder clientes que prefieren pagar al recibir

Bre-B en Centros de Solución
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Durante años, el efectivo ha tenido un papel importante en las compras y pagos cotidianos en Colombia. Para muchos consumidores, pagar directamente al recibir un producto o acercarse a un punto de atención sigue siendo una alternativa cómoda y familiar. Al mismo tiempo, los pagos digitales han ganado espacio y hoy las empresas buscan ofrecer opciones más rápidas y prácticas sin obligar a todos sus clientes a cambiar de comportamiento de un momento a otro.

Este escenario plantea un reto especialmente interesante para los emprendedores y pequeños negocios: ¿cómo digitalizar el recaudo sin perder a los clientes que todavía prefieren pagar al recibir?

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La respuesta no necesariamente consiste en reemplazar un método por otro. La evolución de los pagos permite combinar alternativas digitales con modelos como el pago contraentrega, de manera que el cliente conserve la posibilidad de pagar cuando recibe su compra, pero pueda hacerlo sin depender exclusivamente del efectivo.

En Colombia, Bre-B representa un paso importante en esta transformación. Es el sistema de pagos inmediatos interoperable del país y permite realizar pagos y transferencias entre entidades participantes, utilizando canales digitales de las entidades financieras. Los pagos pueden realizarse mediante una llave o código QR y funcionan de manera inmediata.

¿Qué es Bre-B y por qué importa para los negocios?

Bre-B es el sistema de pagos inmediatos interoperable desarrollado bajo el liderazgo del Banco de la República. Su objetivo es facilitar pagos y transferencias inmediatas entre diferentes entidades financieras, superando parte de la fragmentación que existía entre los distintos sistemas de pago.

Una de sus características principales es precisamente la interoperabilidad. El usuario no necesita que quien recibe el dinero tenga necesariamente una cuenta en la misma entidad financiera. Además, los pagos pueden realizarse cualquier día y a cualquier hora, de acuerdo con las condiciones del sistema y de las entidades participantes.

Para un emprendimiento, esto abre una posibilidad interesante: incorporar un medio de pago digital dentro de una experiencia que tradicionalmente ha dependido del efectivo.

No se trata simplemente de ofrecer una nueva forma de pagar. También puede significar menos manejo de dinero físico, procesos de recaudo más ágiles y una experiencia diferente para el cliente.

Digitalizar el pago no significa eliminar el pago contraentrega

Uno de los errores que puede cometer un negocio al hablar de transformación digital es asumir que todos sus clientes quieren pagar de la misma manera.

La realidad es más diversa.

Hay consumidores que prefieren pagar anticipadamente desde una plataforma digital, mientras otros se sienten más cómodos pagando cuando reciben el producto. Para algunos, el pago contraentrega representa una forma de reducir la incertidumbre antes de entregar su dinero, especialmente cuando compran a un negocio con el que todavía no tienen una relación consolidada.

Por eso, digitalizar el recaudo no necesariamente significa eliminar el pago contraentrega.

Una estrategia más flexible consiste en mantener la posibilidad de pagar al recibir y, al mismo tiempo, incorporar alternativas digitales para quienes prefieren utilizarlas. De esta manera, la empresa puede adaptarse a diferentes comportamientos de compra sin convertir el método de pago en una barrera para la venta.

Bre-B puede cambiar la experiencia de pagar al recibir

El pago contraentrega tradicionalmente se ha asociado con el manejo de efectivo. Sin embargo, esta dinámica está cambiando.

Servientrega habilitó pagos con Bre-B tanto en sus Centros de Soluciones como en entregas con pago contraentrega. Esto permite que, en estos procesos, el cliente pueda pagar digitalmente sin que el concepto de “pagar al recibir” desaparezca.

La diferencia es importante.

Para el comprador, pagar al recibir puede seguir representando confianza y tranquilidad, pero ahora existe la posibilidad de hacerlo sin tener necesariamente efectivo disponible. Para el negocio, esto puede facilitar el proceso de cobro y reducir la dependencia del manejo de dinero físico.

En otras palabras, la digitalización puede mejorar el pago contraentrega en lugar de reemplazarlo.

¿Por qué algunos clientes todavía prefieren pagar al recibir?

El comportamiento de los consumidores no cambia únicamente porque aparezca una nueva tecnología.

La confianza es uno de los factores que influyen en la decisión de pago. Cuando una persona compra por primera vez a un negocio, puede preferir pagar cuando tiene el producto frente a ella.

Esto puede ser especialmente relevante para emprendimientos que venden a través de redes sociales, WhatsApp u otros canales digitales y todavía están construyendo reconocimiento de marca.

El pago contraentrega reduce una parte de esa barrera porque permite que el cliente espere hasta el momento de la entrega para realizar el pago.

Eliminar esta alternativa sin analizar el comportamiento de los compradores podría significar perder ventas potenciales.

La oportunidad está en ofrecer más opciones, no necesariamente en imponer una sola.

Menos efectivo, pero sin perder la confianza

El efectivo tiene algunas dificultades operativas evidentes. Es necesario contar con dinero físico, disponer de cambio cuando corresponde y gestionar posteriormente ese recaudo.

Para un negocio que realiza múltiples entregas, estas tareas pueden aumentar la complejidad de la operación.

Una alternativa digital puede reducir parte de estas situaciones. En el caso de Bre-B, los pagos y transferencias se realizan de forma inmediata entre entidades participantes, y el sistema permite utilizar llaves o códigos QR.

Para el cliente, esto significa que puede pagar digitalmente en el momento en que recibe el producto, sin necesidad de entregar efectivo.

Para el negocio, representa una oportunidad para evolucionar la experiencia de recaudo sin abandonar una modalidad que puede seguir siendo importante para determinados consumidores.

El reto para los emprendedores es ofrecer opciones simples

La tecnología funciona mejor cuando simplifica una experiencia.

Un emprendimiento puede tener diferentes canales de venta, pero si el proceso de pago es complicado, el cliente puede abandonar la compra.

Por eso, incorporar una alternativa como Bre-B debe estar acompañado de instrucciones claras. El comprador debe entender qué debe hacer, en qué momento realizar el pago y cómo confirmar que la transacción fue realizada correctamente.

La experiencia debe ser sencilla tanto para quien compra como para quien entrega.

Esto es especialmente importante cuando el pago ocurre durante una entrega. El proceso debe estar integrado a la operación y no convertirse en una etapa que genere confusión o demoras.

Centros de Solución: un punto de encuentro entre lo físico y lo digital

Los Centros de Solución representan otro escenario donde esta transformación resulta especialmente visible.

Aunque gran parte de los procesos comerciales se han trasladado al entorno digital, los puntos físicos siguen teniendo un papel importante para quienes necesitan enviar mercancías, documentos o realizar determinadas gestiones de manera presencial.

La incorporación de Bre-B permite que una experiencia que comienza en un espacio físico pueda incorporar un mecanismo de pago digital.

Esto refleja una tendencia más amplia: la transformación digital no necesariamente elimina los espacios físicos. En muchos casos, busca hacerlos más eficientes y conectarlos con nuevas herramientas.

El cliente puede seguir acercándose a un punto de atención, pero ya no tiene que depender exclusivamente del efectivo para realizar el pago.

Una oportunidad para mejorar la experiencia del cliente

Cuando una empresa ofrece diferentes alternativas de pago, está reconociendo que no todos sus clientes tienen las mismas preferencias.

Algunos valoran la rapidez de los pagos digitales. Otros prefieren pagar al recibir. También puede haber consumidores que quieran utilizar una determinada entidad financiera o que simplemente no tengan efectivo disponible en el momento de la entrega.

La flexibilidad puede convertirse en una ventaja competitiva.

En este sentido, Bre-B facilita una alternativa de pago inmediato e interoperable, mientras que el pago contraentrega mantiene la posibilidad de realizar el pago en el momento de recibir el producto.

La combinación de ambas posibilidades permite construir una experiencia menos rígida y más adaptada a los diferentes perfiles de compradores.

El recaudo también hace parte de la operación logística

Cuando se habla de logística, normalmente se piensa en almacenamiento, transporte, distribución y entrega. Sin embargo, en los modelos de pago contraentrega, el recaudo también forma parte de la operación.

El producto debe llegar al destino, el cliente debe realizar el pago y posteriormente el dinero debe seguir el proceso correspondiente hasta llegar al negocio.

Por eso, cualquier mejora en el momento del cobro puede tener efectos sobre la eficiencia general de la operación.

Reducir el manejo de efectivo puede simplificar determinadas tareas, pero también es necesario que la empresa tenga procesos claros para registrar, conciliar y controlar los pagos recibidos.

La digitalización aporta valor cuando no se limita al momento de pagar, sino cuando ayuda a que todo el proceso sea más fácil de gestionar.

Seguridad: una condición para que el cambio funcione

La adopción de pagos digitales también requiere educación.

Los clientes deben conocer cómo funcionan las herramientas, utilizar los canales oficiales de sus entidades financieras y verificar cuidadosamente la información antes de confirmar una transacción.

El Banco de la República establece un marco regulatorio para la interoperabilidad de los sistemas de pagos inmediatos y ha desarrollado contenidos específicos sobre el funcionamiento y la seguridad de Bre-B.

Para los emprendimientos, esto significa que incorporar un nuevo medio de pago también implica explicar correctamente el proceso al cliente.

La confianza no se construye solamente ofreciendo tecnología. También depende de que la persona entienda qué está haciendo y tenga claridad sobre el proceso.

¿Qué cambia para un negocio que ofrece pago contraentrega?

La principal transformación está en que el concepto de “pagar al recibir” ya no tiene que estar necesariamente asociado al efectivo.

Esto puede ser relevante para negocios que venden productos por internet, redes sociales o WhatsApp y quieren conservar el pago contraentrega como una opción para facilitar la decisión de compra.

Un cliente puede recibir el producto y realizar el pago digitalmente mediante una alternativa disponible como Bre-B, en lugar de necesitar dinero en efectivo.

Para el negocio, esto puede contribuir a modernizar la experiencia de cobro y reducir algunas de las dificultades relacionadas con el manejo físico del dinero.

La incorporación de esta alternativa no significa que todos los compradores vayan a abandonar el efectivo inmediatamente. La transición puede ser gradual y dependerá de las preferencias de cada público.

El futuro del recaudo será más flexible

La evolución de los pagos en Colombia apunta hacia un ecosistema donde conviven diferentes alternativas y donde la interoperabilidad facilita las transferencias inmediatas. El Banco de la República señala que durante 2025 las transferencias electrónicas fueron el instrumento de pago electrónico más utilizado, impulsadas, entre otros factores, por el crecimiento de las transferencias inmediatas realizadas a través de Bre-B.

Para los emprendedores, esto plantea una oportunidad concreta: modernizar sus procesos sin desconectarse de la realidad de sus clientes.

No todos los consumidores están en el mismo punto de adopción digital, y una buena estrategia comercial debe reconocerlo.

El objetivo no debería ser obligar al cliente a utilizar un único método de pago, sino ofrecer alternativas que hagan más sencilla la compra.

Digitalizar sin perder al cliente

La transformación digital del recaudo no consiste en decirle al consumidor que debe abandonar el efectivo. Consiste en darle más posibilidades para realizar una compra de manera cómoda y segura.

Bre-B aporta una infraestructura de pagos inmediatos e interoperables que amplía las opciones disponibles para realizar transferencias y pagos digitales.

Al integrarse con experiencias como el pago contraentrega, esta tecnología permite pensar en una logística donde el cliente puede mantener la confianza de pagar al recibir, pero hacerlo mediante un mecanismo digital.

Para los emprendedores, la oportunidad está en encontrar ese equilibrio: digitalizar la operación sin hacer que la tecnología se convierta en una barrera para vender.

La mejor experiencia de pago será aquella que se adapte al cliente y, al mismo tiempo, permita al negocio gestionar el recaudo de una manera cada vez más eficiente.

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