Necesidad de Sueño podría Declinar con la Edad

El motivo de que los adultos sanos duerman menos a los 60 que a los 20 podría ser simplemente porque la gente necesita menos sueño a medida que envejece, sugiere un informe reciente.

Si resulta cierta, la observación podría significar que lo que muchos adultos mayores interpretan como insomnio podría ser un reflejo perfectamente normal de un cambio relacionado con la edad en su reloj interno.

“La gente mayor podría simplemente necesitar menos sueño que la más joven”, afirmo la autora del estudio, la Dra. Elizabeth Klerman, profesora asistente de medicina en la división de medicina del sueño del Hospital Brigham and Women’s de Boston. “Podría resultar que tienen más problemas para contraer el sueño. Pero de hecho, también podría tratarse de que obtienen lo que necesitan en menos tiempo. Todavía no sabemos el motivo”.

Klerman y su colega el Dr. Derk-Jan Dijk, de la Universidad de Surrey en el Reino Unido, reportaron los hallazgos en la edición en línea del 24 de julio de la revista Current Biology. Se espera que los hallazgos aparezcan en la edición impresa del 5 de agosto de la revista.

Para medir la relación entre el sueño y la edad, los investigadores compararon la conducta de sueño entre un grupo de 35 hombres y mujeres de 18 a 32 años de edad y la de un grupo de 18 hombres y mujeres de 60 a 72 años.

Todos los participantes estaban sanos y no tenían trastornos previos del sueño. Se pidió a todos que permanecieran en la cama 16 horas al día (doce horas de noche y cuatro de día) durante tres a siete días.

El grupo de menor edad terminó durmiendo más durante el estudio que durante su rutina normal.
Tomando eso en cuenta, se encontró que el grupo de mayor edad durmió 1.5 horas menos al día en promedio que el de menor edad, con casi 7.5 horas frente a 9 horas. Los autores notaron que el sueño entre los mayores se distribuía equitativamente entre el tiempo que pasaban durmiendo (llamado sueño MOR) y el sueño no MOR.

“Los pacientes mayores tardaron más en quedarse dormidos que los más jóvenes”, señaló. “Y también podría darse el caso de que haya un trastorno del sueño no reconocido que interfiere con una noche reparadora de sueño. Pero aún no podemos decir si se trata de una incapacidad o una capacidad para dormir”.

Pero aunque Klerman y sus colegas continúan sus esfuerzos para revelar el misterio, el Dr. Gregg Jacobs, especialista del sueño del Centro de trastornos del sueño del Centro médico memorial de la Universidad de Massachusetts, ya está describiendo el estudio como “el mejor que he visto hasta ahora sobre la fisiología del sueño de las personas mayores”.

“Este estudio aborda una necesidad real, porque la mayoría de investigaciones sobre el sueño se enfocan en estudiantes universitarios, pero la mayoría de gente que tiene problemas del sueño son adultos de mediana edad y mayores”, observó. “Y en cuanto a la gente mayor, el estudio parece indicar que nuestro impulso de dormir disminuye a medida que envejecemos”.

“En parte se debe a que la gente mayor no gasta tanta energía como los adultos más jóvenes”, apuntó Jacobs. “Y además, la gente mayor tiende a tomar siestas y a distribuir más su sueño en el curso de un periodo de 24 horas. Así que tal vez simplemente no necesiten tanto sueño de noche”.

“Entonces, la idea de que necesitamos ocho horas de sueño por noche podría ser más relevante para la gente más joven”, añadió. “Y si es así, no deberíamos estar diciendo automáticamente a la gente mayor que tome pastillas o busque atención médica si duerme menos de ocho horas. Porque dormir menos podría ser una consecuencia normal del envejecimiento”.

HealthDay

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