Diagnóstico de a EPOC en la Práctica Clínica, Discusión

En este trabajo se demostró que a pesar de existir pautas o guías para el manejo de una enfermedad frecuente y de que algunos de los puntos más importantes de ella se conocen (ya sea através de las guías o por otras intervenciones educativas), el conocimiento de los médicos no se refleja de manera precisa en su práctica clínica, como lo demuestra la comparación de las respuestas a la encuesta con los registros de las historias clínicas de los pacientes.

Las razones que llevan a que los desarrollos científicos y las recomendaciones y guías de diagnóstico o manejo no se pongan en práctica son numerosas y han sido objeto de estudio en los últimos años. Entre un hallazgo, una recomendación o un postulado científico y la práctica, median entre otros, la difusión, el conocimiento, la aceptación y la aplicabilidad muy frecuente. La difusión de las recomendaciones de diferentes asociaciones ha sido amplia y las respuestas de los médicos encuestados demuestran que hay un conocimiento apropiado de estos conceptos básicos de la enfermedad, de manera que ninguno de estos factores puede explicar la divergencia encontrada. Como los estudios diagnósticos no representan riesgo y están cubiertos por la mayoría de sistemas de aseguramiento, es poco probable que la existencia de contraindicaciones sea la razón para no seguir las recomendaciones. Factores diferentes, no explorados en este trabajo podrían explicar los hallazgos, como la falta de confianza del médico en las recomendaciones, o errores en la selección de la población en estudio, que por tratarse de una muestra de conveniencia en un estudio observacional, no puede dar respuesta completa a estas preguntas, pues sigue considerándose experimento clínico con asignación aleatoria y cegamiento el estándar para la evaluación de este tipo de intervenciones educativas. Sin embargo, con experimentos clínicos no será posible encontrar la respuesta a problemas como los de la identificación de las razones para la toma de decisiones clínicas que derivan ya sea de cambios fisiopatológicos, sicosociales y preferencias11.

A pesar de estas potenciales limitaciones, los hallazgos semejan los de otros trabajos que han evaluado las diferencias existentes entre las recomendaciones y la práctica diaria de los clínicos. Un ejemplo de ello es la escasa aplicación de recomendaciones con un alto nivel de evidencia en su favor, como la anticoagulación en fibrilación auricular12, el uso de inhibidores de la ECA en falla cardíaca13, el uso de betabloqueadores en las enfermedades cardiovasculares14 y el escaso seguimiento de las recomendaciones para el manejo de asma15. En conjunto, toda esta información debe llamar la atención acerca de que el esfuerzo actual de desarrollo de recomendaciones, guías y protocolos, lo mismo que el movimiento actual de medicina basada en la evidencia, enfrentan una limitación mayor, que estas herramientas no han resuelto: encontrar las razones que llevan a que el profesional no aplique este conocimiento11, para lo cual la respuesta no parece ser el desarrollo de nuevas guías, sino la investigación en profundidad acerca de la percepción que de ellas tiene el médico. El desarrollo de más guías es costoso y parte de los recursos disponibles deberían dedicarse a comprender mejor cuál es la mejor estrategia para causar un impacto en la práctica diaria de todos los médicos.

Conclusión

A pesar de un conocimiento apropiado acerca de diferentes aspectos teóricos de la EPOC, hay divergencia entre este conocimiento y la práctica clínica de este grupo de neumólogos. Es necesario avanzar en la comprensión de los pasos que llevan del conocimiento teórico a la práctica y diseñar estrategias de educación continuada y protocolos que faciliten la aplicación de las recomendaciones internacionales.

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Agradecimientos 

A los médicos participantes en las encuestas realizadas.

Responsabilidad del Estudio

ER ideó el estudio, recolectó la información del manejo de los pacientes, la encuesta a médicos no neumólogos y participó en el análisis de los datos. GOR recolectó información de la encuesta a médicos neumólogos.

CEM definió el diseño de la segunda etapa, recolectó información de la encuesta a médicos neumólogos y participó en el análisis de los datos. Todos los autores participaron en la redacción del informe final y se consideran igualmente responsables por su contenido.

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