Resección de Quiste Pilonidal por Radiofrecuencia

Una Mejor Opción para la Resección Amplia y Cicatrización con Herida Abierta

PRAVIN J. GUPTA, MS*

Palabras clave: quiste pilonidal, radiofrecuencia, cicatrización de heridas.

Resumen

Antecedentes: A pesar de la variedad de técnicas quirúrgicas descritas para el tratamiento del quiste pilonidal, ninguna ha merecido reconocimiento como modalidad óptima.

En el presente artículo el autor describe una técnica para la resección del quiste o seno pilonidal utilizando un aparato de radiofrecuencia. Actualmente se realiza un estudio aparte para comparar los resultados de esta técnica de resección amplia y cicatrización por granulación.

Materiales y métodos: De 44 pacientes con enfermedad pilonidal sacrococcígea, 23 fueron aleatorizados para resección amplia y cicatrización secundaria por granulación y 21 a resección por radiofrecuencia.

Se utilizó un aparato de Ellman generador de radiofrecuencia. Se analizaron los eventos erioperatorios, la complejidad y los resultados.

Resultados: Las diferencias significativas entre los dos grupos fueron las siguientes: promedio de hos- pitalización (47 horas frente a 10 horas); período de incapacidad laboral (29 días frente a 8 días); promedio de requerimiento analgésico (39 tabletas frente a 15 tabletas); tiempo para cicatrización total (84 días frente a 49 días).

En el seguimiento promedio de 30 meses, dos pacientes en el grupo de resección amplia y herida abierta para granulación y uno en el grupo de resección por radiofrecuencia presentaron recurrencia.

Conclusión: El estudio muestra que la resección mediante radiofrecuencia es un procedimiento simple y ágil. Requiere una hospitalización corta y se asocia con menos dolor postoperatorio y más pronto retorno al trabajo. Con base en nuestra experiencia, se puede concluir que este procedimiento merece un lugar en el tratamiento de la enfermedad pilonidal.

Introducción

La enfermedad pilonidal consiste en una sintomatología compleja con presentaciones clínicas que van desde quistes o senos1 asintomáticos hasta lesiones dolorosas con secreción o drenaje purulento ubicadas de preferencia en la región sacrococcígea. Medidas no operatorias como el simple rasurado o la inyección de fenol (fenolización) pueden controlar los síntomas sin intervención quirúrgica en casos de enfermedad autolimitante. Sin embargo, con tales métodos se han informado elevadas tasas de recurrencia y de falla del tratamiento hasta de 30%.

La resección radical todavía representa el procedimiento quirúrgico de mayor aceptación. La totalidad del quiste pilonidal y el tejido alrededor son resecados hasta llegar a la fascia postsacra. El defecto puede ser dejado abierto para cicatrización por granulación, o cerrado mediante sutura primaria o de algún tipo de colgajo. El cierre parcial por marsupialización es otra opción. La resección con cierre primario reduce el tiempo de cicatrización, pero generalmente se acompaña de altas tasas de infección y recurrencia. Para obviar estos problemas, se han preconizado procedimientos más complejos como el cierre con Z-plastia, los colgajos asimétricos, los colgajos de romboides o los de avance miocutáneo, estos últimos han reducido las tasas de recurrencia, pero requieren pericia especializada, largos tiempos operatorios y prolongados períodos de hospitalización postoperatoria.

La resección amplia y cicatrización con la herida abierta por granulación es la técnica favorita de muchos cirujanos en virtud de la simpleza del procedimiento y las bajas tasas de recurrencia. Sin embargo, la cicatrización por segunda intención significa tiempos prolongados de atención postoperatoria y requiere curaciones regulares y un cuidado meticuloso de la herida, controlando el crecimiento del vello mediante el rasurado de la hendidura interglútea.

En 1965, Lord y Millar describieron la resección de los folículos de la línea media bajo anestesia local, pasando un pequeño cepillo por el seno para remover los vellos dentro del tracto de granulación. El método de “dejar todo abierto” (lay open method) es otra técnica mínimamente invasora que se puede realizar en forma ambulatoria y se asocia con bajas tasas de recurrencia, con la desventaja de una cicatrización lenta. Al tiempo que seguíamos la técnica de Lord y Millar modificamos el procedimiento resecando totalmente el tracto, en vez de cepillarlo, y dejando la herida abierta para cicatrizar por segunda intención. Se utilizó un aparato de radiofrecuencia para realizar el procedimiento completo.

El propósito de este artículo es describir la técnica de la resección del quiste mediante radiofrecuencia y omparar sus resultados con los de la resección amplia y cicatrización por granulación. Esta técnica se ha practicado en nuestro hospital desde hace más de seis años.

Cirugía por radiofrecuencia

Consistente en lograr simultáneamente el corte y la coagulación de los tejidos utilizando una frecuencia tan alta como la que se emplea para las transmisiones radiales.

La corriente alterna pasa a partir de la punta de un electrodo no aislado del aparato de radiofrecuencia hacia los tejidos blanco y genera cambios en la dirección de los iones del líquido tisular. El tejido se calienta por accióndel calentamiento de resistencia eléctrica y durante el contacto con las ondas de radio el agua de los tejidos se evapora una vez que la temperatura llega a los 100°C.

Sin embargo, si la temperatura se controla por debajo de los 100°C, se causa muy poca carbonización. Esto facilita la sección de los tejidos con mínimo daño térmico lateral. La vaporización también resulta en hemostasis significante.

Se utilizó un generador Ellman de radiofrecuencia (Ellman International, Oceanside, N.Y., USA). El instrumento produce una onda electromagnética con frecuencia de 4 MHz, considerada como la radiofrecuencia ideal. La unidad tiene una manija a la cual se pueden unir electrodos para suplir las necesidades del procedimiento quirúrgico. Para el propósito de la resección del quiste o seno pilonidal utilizamos un electrodo de aguja para incidir el tracto, un electrodo de asa para modelar los bordes de la herida y un electrodo redondo para coagular los puntos sangrantes.

Materiales y Métodos

El estudio se realizó en el Hospital Fine Morning de Nagpur, India, entre julio de 2000 y diciembre de 2001, con seguimiento hasta diciembre de 2004. El estudio fue aprobado por el Comité Nacional de Ética y se llevó a cabo según la declaración de Helsinki. Se obtuvo el consentimiento informado por la totalidad de los pacientes.

Un total de 44 pacientes con enfermedad de quiste pilonidal sacrococcígeo fue dividido en dos grupos me diante un sistema computadorizado de aleatorización. Los pacientes en el grupo A fueron intervenidos por el método de resección amplia y herida abierta para granulación (RAG) y los del B, sometidos a resección mediante radiofrecuencia (RRF).

Se excluyeron aquellos con abscesos agudos y quienes habían sido operados previamente por razón de esta patología. El mismo cirujano practicó las dos técnicas, con corta anestesia general.

Resección amplia y herida abierta para granulación (RAG)

Con el paciente en decúbito lateral izquierdo, se colocaron las nalgas en tal forma que protruyeran más allá del borde de la mesa de operaciones. La nalga superior fue levantada mediante tracción por los dedos del ayudante, produciendo con ello tensión en la piel para facilitar la incisión. Se inyectó azul de metileno en uno de los tractos, y se hizo una incisión elíptica que incluyera la totalidad de los senos, llevándola en profundidad a través de la grasa y la grasa y los tractos se separaron de la fascia subyacente.

Si se encontraba un seno o tracto en el aspecto lateral del tracto principal éste se incorporaba en la incisión como una extensión lateral, para no dejar ningún tejido que apareciera teñido de color azul. Se aplicó vendaje elástico de soporte.

Resección por radiofrecuencia (RRF)

El procedimiento se ejecutó con el paciente en posición lateral izquierda. Se identificaron las aperturas de los senos y se inyectó azul de metileno mezclado con peróxido de oxígeno en uno de ellos. Luego se introdujo una sonda direccional por la apertura del seno y utilizando el electrodo de aguja fina se realizó la incisión de la piel y de los tejidos subcutáneos a su alrededor, con un margen de no menos de 1 cm. El sangrado se coaguló con el electrodo esférico y se continuó la disección en forma de embudo hasta alcanzar el final del tracto. No se llevó la incisión más allá de la fascia postsacra. Los tractos pudieronser fácilmente reconocidos como tejidos rígidos teñidos de azul. Si se encontraba que los senos se conectaban unos con otros, se resecaban simultáneamente simultáneamente tanto el trayecto fistuloso como la piel entre los dos senos. Todos los tractos fueron identificados y removidos en forma similar, lo cual evitó la necesidad de cepillado o curetaje de los tejidos remanentes.

Finalmente, se modelaron los bordes de la herida con el electrodo de asa para obtener una herida en forma de cono invertido, o sea, con su parte más amplia en el exterior y la más angosta en el interior. Se aplicó vendaje adhesivo.

El tiempo operatorio se calculó desde el momento de la incisión hasta completar la aplicación del vendaje.

Cuidado postoperatorio

Los pacientes fueron movilizados inmediatamente después de la cirugía, no se prescribieron antibióticos y recibieron una tableta de Serratiopeptidasa de 10 mg y diclofenaco sódico 50 mg, dos veces al día mientras tenían dolor.

Cada noche, a las 6 p.m., a cada paciente se le dio la opción de continuar hospitalizado o ser dado de alta si se sentía cómodo. Luego de su salida, se les solicitó que lavaran la herida con jabón y agua caliente y aplicaran una venda protectora. Fueron llamados para control en la consulta semanalmente, o con mayor frecuencia según necesidad. Se hizo la evaluación de ambos grupos en términos de demografía, síntomas preoperatorios, tiempo operatorio y complicaciones postoperatorias como infección de la herida, cicatrización tardía y dolor. Un observador independiente evaluó el período de ospitalización, el número de curaciones realizadas en el consultorio, el tiempo transcurrido hasta la cicatrización total y las recurrencias. Este seguimiento se continuó hasta que la herida cicatrizó totalmente. De allí en adelante se pidió a los pacientes asistir a control por lo menos a los 30 meses de realizada la operación.

Análisis estadístico

Los resultados fueron presentados como porcentajes o desviación media y estándar. La información se incorporó en una base de datos y analizó utilizando un software estadístico (Graph pad quick Calc, San Diego, CA). La prueba de chi cuadrado y la prueba no apareada de Student fueron utilizadas para la evaluación, y un p de <0,05 se consideró como estadísticamente significativo.


* (Cirugía General). Proctólogo consultor, Gupta Nursing Home.
Nagpur, India.
1 Seno. (Del lat sinus). Concavidad o hueco.
Esta acepción aparece en el Diccionario de la Real Academia Española.

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