| Pese a que las modelos son personas
comunes y corrientes, estas cinco coinciden en afirmar
que la mayoría de la gente las ven perfectas. Y quienes piensan eso no están
lejos de la realidad pues, según el diccionario de la
lengua española, la palabra modelo significa:
"Persona digna de ser imitada"; así que aunque
sean tan normales como cualquier otra, siempre se las
verá como el ejemplo a seguir en belleza, glamour, moda
y comportamiento. Tv y novelas habló con las
homenajeadas por el Fashion Café como las divas 2000
sobre lo bueno y lo malo de ser modelo SIN SACRIFICIOS
Para Carolina Castro,
quien lleva siete años en el oficio lo mejor de esta
carrera es que la llena completamente y disfruta de todo
lo que hace. «Por eso creo que me va bien, porque hago
mi trabajo a conciencia y con complacencia». Ella sabe
que sin duda alguna el cuerpo es el arma que tienen para
trabajar y por lo tanto debe cuidarse desde el pelo hasta
la punta del pie. «Uno debe estar impecable a cada
momento, la alimentación debe ser buena y gracias a Dios
yo no me privo de nada, desde pequeña no soy muy amiga
de los dulces, ni de las grasas. Eso sí, soy harinera a
morir, pero mi metabolismo es muy bueno y mi
alimentación es sana, así que en cuestión de comida no
tengo ningún tipo de sacrificio».
Como modelo tiene la
oportunidad de viajar y conocer otras culturas, algo que
le encanta, pero también es conciente de lo negativo:
«es un medio donde se maneja mucho la superficialidad
por que se basa en la imagen y en la belleza física,
pero yo creo que de una misma depende buscar otras
alternativas de aprendizaje para que no te cataloguen
como tal, por ejemplo, yo hago cosas que también me
llenan como la fotografía, leer sobre arte e ir mucho a
cine». Para Carolina lo del glamour es un mito, pues
todas las modelos son personas comunes y corrientes que
hacen mercado, que están en la casa o que ven
televisión, «yo creo que esta profesión nos moldea y
por naturaleza nos obliga a estar siempre bien vestidas,
con buenas posturas y dando buena imagen, pero eso no
significa que seamos perfectas, lo que pasa es que uno se
acostumbra a esos comportamientos porque siempre los
estamos aplicando a nuestra vida diaria».
 |
Carolina Castro reconoce
que el modelaje es una carrera
dura, pero a la vez la llena completamente.
|
NO ES DUEÑA DEL RELOJ
«Hay muchas cosas
positivas en este trabajo; se tiene la oportunidad de
tener contacto con mucha gente, no solo con los del
medio, sino con todos los que trabajan en el montaje de
los eventos y los que conforman la parte humana de esta
carrera. Yo soy muy analítica y me gusta ver al ser
humano en todos sus roles y esta profesión me lo ha
permitido. También me ha dado la oportunidad de viajar y
conocer otros mundos». Así habla Adriana Arboleda,
quien con sus siete años de experiencia, dice que lo
más exigente y lo más difícil de esta profesión es el
manejo del tiempo, pues aunque quisiera hacer algo con un
horario determinado no puede porque el modelaje requiere
de disponibilidad. «No eres dueña de tu tiempo y no hay
vacaciones. Este trabajo también exige muchas veces
perder la privacidad, porque desde que entras y eres
reconocida eres parte de la gente y ya tus cosas no son
tan privadas. Así mismo, pienso que lo negativo es el
hecho de ser estereotipada, yo ya estoy por encima de
eso, en este momento ya no me interesa lo que piensen de
mi, aunque en su momento, algunos comentarios causaron
dolor y molestias. También es duro el hecho de que te
tengas que separar de tu familia y de la persona que más
quieres cuando tienes algún desfile en otra parte. Creo
que es duro el hecho de que muchas veces no te levantas
con el mejor ánimo, porque eso suele suceder, o has
peleado con tu ser más querido y estás triste y de
igual forma tienes que demostrar con tu cara y tu
apariencia que estás bien..Pienso que es un trabajo
desgastante». En cuanto a sus gustos, no se priva de
nada, come equilibradamente y sin excesos a la hora de
comer los postres y las harinas que le encantan. También
reconoce que cuando la gente habla de modelos, piensa en
mujeres perfectas «eso no es así, somos normales, somos
como cualquier ser humano, lo que pasa es que la gente
nos ve impecables, porque esta es una carrera glamorosa
que nos exige estética, pero no significa que no
actuemos como los demás seres humanos».
|