Indicadores de Cuidado

Natividad Pinto Afanador*
*Profesora Asistente Facultad de Enfermería, Universidad Nacional de Colombia.

Resumen

Este artículo pretende hacer un aporte a la práctica de la Enfermería en el contexto de cuidado de enfermería. Hace una descripción fundamental del Cuidado y analiza en forma detallada las posibilidades de realizar la medición de éste.

Aborda tres formas fundamentales de medir el cuidado de Enfermería: satisfacción del cliente, los resultados del cuidado del paciente y establece los indicadores de la calidad del mismo.

Se muestran algunos ejemplos que se pueden usar para medir la calidad del cuidado y los instrumentos utilizados para cuantificar las actitudes de cuidado que son percibidas por los pacientes o por la otra persona.

Palabras clave: Cuidado, indicador, cuidar

Summary

This article pretends to contribute to the nursing practice within the nursing care context. The author T makes a fundamental description of care and analyses in a detail form the different ways in which care can be meassure. The three ways in which care is meassure are: client satisfaction, care outcomes and quality of care indicators.

At the end some examples of meassuring quality of care an care attitudes perceived by the patients and others are given.

Key words: Care, meassuring, caring, indicator

Antes de definir la forma de medir el cuidado del paciente es necesario y fundamental referirnos primero al cuidado de enfermería y luego a los elementos esenciales para cuantificar este cuidado.

Se dice que cuidar es la esencia de Enfermería, y que el cuidado es el elemento paradigmático que hace la diferencia entre enfermería y otras disciplinas del área de la salud. No se puede pasar por alto que la mayoría del personal de enfermería hace más énfasis en la curación, han dirigido sus acciones a la prevención y hecho algunos intentos investigativos orientados al área curativa, más que al cuidado mismo.
Al realizar la conceptualización de cuidado dada por algunas teoristas y a la elaborada por el grupo de cuidado de la Facultad de Enfermería de la Universidad Nacional se encuentra que Leninger; en un sentido genérico, lo de fine como “aquellos actos de asistencia, de soporte o facilitadores que van dirigidos a otro ser humano o grupo con necesidades reales o potenciales, con el fin de mejorar o aliviar las condiciones de vida humana”.

Para Jean VILitSon, “cuidado es el ideal moral de enfermería, un esfuerzo epistémico, el punto inicial de la acción de enfermería y una transacción única entre la enfermera y el Mayeroff dice “el cuidado es ayudar a alguien a alcanzar el crecimiento personal, se fundamenta en el valor que se siente por la otra persona, promueve la autorrealización del que da el cuidado, en lo llamado “certidumbre o convicción básica”; el que brinda el cuidado determina la dirección del crecimiento de quien es cuidado porque para cuidar se deben conocer los poderes y limitaciones, las necesidades, y lo conducente al crecimiento del otro.”

Según Nel Noddings el cuidado se basa en la receptividad, quien cuida se “siente” con el otro y “recibe al otro” totalmente; es un proceso más que cognoscitivo, emotivo y requiere cambios en la motivación y relación con el otro.

La situación de cuidar no es abstracta, es concreta, enlazada en un contexto. Martin Buber dice: “cuidar es una forma de diálogo que surge de una disposición para ser solicitado por el otro, cuidar requiere ir más allá de los actos de observar y mirar, requiere un nivel de alerta e inmersión en la situación presente, cuidar es más que una acción, es una forma de ser.” A su vez Sally Gadow lo define como: “cuidado es asistir a un individuo a interpretar su propia realidad, cuidar es la esencia de enfermería, en su participación con el paciente, en la determinación del sentido único que para él tiene la salud, la enfermedad y la muerte.”

El cuidado es un fin y la más alta dedicación al paciente, el acto de mayor cuidado puede ser el no actuar, si ello es determinado por el otro. Cuidar demanda la incorporación y entrega del profesional hasta el punto de percibir la misma realidad del paciente. La verdad del cuidado es contextual y envuelve realidades objetivas y subjetivas en un todo coherente.

Cuidar implica el deseo de dar cuidado y de llevar a cabo acciones de cuidado. Las acciones de cuidar pueden ser observaciones positivas, de soporte, comunicación, o de intervenciones físicas de la enfermera. Cuidar es dedicarse a un fin, a la protección, la mejoría y la preservación de la dignidad del otro. En el cuidado humano la relación entre curar y cuidar está invertida, Su énfasis está más bien, en la idea de que el cuidado potencializado los resultados de la autocuración y que por lo tanto, cuidar puede ser un me dio para curar.

Indicador

Se define como un medio para constatar, estimar, valorar, controlar y autorregular los resultados de un pro ceso. La aplicación de un indicador requiere condiciones específicas y fijas para no alterar el resultado. Los indicadores deben evaluarse en forma permanente.

El sector de la salud con respecto a la calidad del cuidado está cambiando dramáticamente. El crecimiento explosivo de Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPS), los gastos por servicios de cuidado de la salud han llevado a captar más atención del público, de pagadores privados y entidades reguladoras gubernamentales y privadas. Los gastos derivados del cuidado de la salud aumentan continuamente, por lo que se está cuestionando a las instituciones y proveedores de servicios de salud esperando que se demuestre el valor y la calidad de estos servicios.

El cuidado del paciente se puede medir a través de indicadores que reflejan la forma como se está brindando este cuidado, conocido también como “monitoría del cuidado.”

Los indicadores de calidad de la atención de enfermería pretenden:

1. Medir la satisfacción del paciente o usuario con el cuidado:

  • Actitudes de cuidado
  • Percepción del cuidado

2. Medir los resultados en los pacientes

3. Establecer los indicadores de la calidad del cuidado.

Los indicadores pueden ser utilizados para mejorar la calidad del cuidado, sin embargo, en nuestro país aún no contamos con instrumentos adecuados. En otros países se ha investigado y probado algunos instrumentos útiles para medir la calidad del cuidado y lo que es más importante para otorgar las certificaciones correspondientes. Dicha certificación sería el equivalente al sistema de acreditación de las instituciones de salud que se está intentando implementax en la actualidad en nuestro medio.

Estos datos y trabajos relacionados con la medición del cuidado son necesarios para pagadores y reguladores que evalúan constantemente la calidad del cuidado del paciente.

Me atrevo a decir en este momento que ninguna institución que se precie de proporcionar un excelente servicio puede lograr subsistir sin elementos concretos que le permitan hacer una medición del cuidado con los instrumentos que considere pertinentes. Es fundamental que las instituciones analicen estas situaciones, puesto que esto va a repercutir en el ámbito de la contratación y consecutivamente en los recursos monetarios para su existencia.

Estamos seguros que las instituciones prestadoras de servicios de salud podrían mejorar la calidad del cuidado y demostrar así el valor de sus servicios a los pagadores y reguladores, desarrollando un programa continuo de mejoramiento de calidad que utilice medios estandarizados bien definidos, rigurosos y confiables; se podrá entonces hablar de “Mejoramiento continuo de la calidad basado en resultados”. Bajo este término se pueden analizar los procesos con profundidad, hacer los cambios y evaluar los resultados de tales cambios. Igualmente lo que se pretende es que la estrategia de mejoramiento de calidad basada en resultados, también represente una estrategia financiera, mejorando los resultados y demostrando efectividad a los pagadores y reguladores, se va a poder justificar, cuantificar y costear de la mejor manera los servicios que brindan, aumentando por lo tanto, su mercado y viabilidad financiera.

El Aseguramiento de la Calidad Centrada en el Cliente

Satisfacción del cliente

No es más que un proceso de evaluación continuo del cuidado flexible, basado en datos que se enfocan en los derechos de los pacientes, en los resultados de cuidado, en la percepción de satisfacción del paciente y de otros. Los componentes más importantes de este proceso incluyen: condiciones revisadas de participación, un instrumento de evaluación estándar, medidas de resultados centrados en el paciente, válidos, confiables y expectativas de desempeño apoyados en los resultados que a su vez van a estimular la calidad del cuidado. Para esto es necesario observar la factibilidad de establecer la medición de los resultados.

Medición de resultados

La medición de los resultados nunca será perfecta “El reto es especificar y medir resultados en el cuidado en una firma en que se dé una base para un refinamiento y mejoramiento continuo”. Para realizar la medición de los resultados es de gran importancia establecer una monitoría exacta de los resultados. Es necesario además creer que el futuro de Enfermería en el próximo Milenio, a todos los niveles está en la monitoría, esto quiere decir el control, la evaluación de la estructura, los procesos y los resultados.

Es necesario entender que en la medida en que se logre manipular y controlar los indicadores de cuidado de la salud se van a lograr los mejores productos, en el momento en que enfermería logre mantener o moldear los indicadores en pro de promover la calidad de vida a los usuarios, este futuro va a ser más beneficioso tanto para los usuarios como para la profesión de Enfermería misma.

Un resultado en el cuidado de la salud, se refiere al cambio en el estado de la salud para un atributo particular, tal como condiciones de la herida quirúrgica en un tiempo determinado, por ejemplo: integridad de la piel, habilidad del paciente para desarrollar actividades funcionales de la vida diaria como bañarse y vestirse, entre otras. Las medidas referentes al estado de salud deben ser específicas, precisas y confiables para que las evaluaciones independientes de un paciente determinado, en un tiempo determinado, permitan realizar las mismas medidas del estado de salud.

Algunos autores han desarrollado tres categorías de resultados: resultado final, resultado intermedio y resultado de utilización. Los resultados finales se refieren a los cambios en el estado de salud presentados a través del tiempo; resultado intermedio se refiere a los cambios en la satisfacción, conocimiento y educación del paciente y familia o proveedor de cuidado; y por último los resultados de utilización se refieren a la necesidad de permanecer durante más tiempo en la institución o trasladarse a otra.

La mayoría de las medidas de resultados tienen variantes de mejoría y estabilización. Las medidas en algunos casos ambivalentes indican si el paciente ha mejorado o no, se ha estabilizado o no. El mejoramiento significa que la condición del paciente ha evolucionado positivamente desde su admisión a la institución o programa, constatado por el seguimiento permanente. Para aquellos pacientes que su misma patología no les permite mejorar, se deben utilizar otros parámetros para medir los resultados.

Un reto importante en la medición de resultados es tener en cuenta la progresión natural de la enfermedad (incluso cuando su condición clínica puede deteriorarse) y el cuidado entregado; por lo que se puede decir que el resultado de cuidado puede ser considerado como la porción del resultado que es atribuible al cuidado, independientemente de la progresión natural y de la condición de salud del paciente.

Debido a que no existen normas o reglas de oro para los resultados de cuidado de la salud es difícil separar de forma precisa los efectos de la progresión natural y de los efectos de cuidado ofrecido. Las comparaciones estadísticas son un componente importante en la medición de los resultados y pueden ser hechas para determinar un resultado con relación al periodo de tiempo, las comparaciones pueden restringirse a grupos específicos de pacientes, y a factores que predicen la progresión natural de la enfermedad para ser tomados en cuenta. Tales factores son típicamente llamados factores de riesgo o variables de caso. Aunque los métodos y datos actualmente disponibles para ajustar los factores de riesgo son imperfectos, el ajuste de estos sí mejora al estimar las diferencias de los resultados del cuidado brindado al paciente.

Se pueden utilizar dos abordajes para el ajuste de factores de riesgo: el primero permite clasificar el grupo de pacientes en forma homogénea de tal manera que grupos de pacientes con enfermedades crónicas o agudas, ambulatorios, hospitalizados, con enfermedad coronaria arrojan resultados pertenecientes a condiciones similares. En el segundo abordaje se pueden utilizar métodos estadísticos para agrupar los resultados teniendo en cuenta los factores relacionados; una combinación de ambos abordajes también es posible, los pacientes son primero agrupados y luego evaluados para el análisis estadístico, con el fin de identificar factores de riesgo adicionales específicos para cada grupo. Los siguientes ejemplos ilustran algunos de los casos mencionados anteriormente.

Tabla 1. Indicador I. Infección del Sitio Operatorio

 Infección del Sitio Operatorio

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