Historia

Jorge Cavelier Gaviria –en la revista Medicina de la Academia- y Pablo Gómez Cusnir–de la Universidad Nacional- en la Revista Colombiana de Urología, escriben sobre aspectos históricos: “El primer registro de la utilización del termino próstata, que significa uno situado antes, aparece en los escritos del médico griego Herófilo en le siglo IV AC. Herófilo utilizó la palabra, para describir la posición de los órganos con relación a la vejiga y probablemente se refería más a las vesículas seminales, que a la misma próstata, que el describió como tejido esponjoso al lado del cuello vesical, atravesado por los conductos eyaculadores ”.

 “A pesar del énfasis histórico que hicieron los predecesores en los cálculos como causa de la retención de orina, se desarrollaron teorías alternas. Galeno, avanzó en el concepto de la hiperplasia tisular, refiriéndose como carnosidades y carúnculas, en su discusión de la obstrucción uretral. El paso de la vejiga y de la uretra, puede obstruirse de tres maneras. La uretra puede desarrollar un tumor mórbido tan grande, que la obstruya. Otra condición anormal, callosa o pulposa, puede comprimirla, a manera de excrecencia; una masa pulposa se desarrolla en el trayecto o en el sitio de la ulceración. El paso puede ser bloqueado por alguna sustancia, una piedra, un coagulo, pus o humores viscosos.”

“El mito de carúnculas y carnosidades terminó con Morgagni, quién fue el primero en comprender el significado de la hiperplasia prostática como condición patológica. McNeal describió las zonas prostáticas, tomando como referencia anatómica la uretra.  Diferenció la zona transicional como resistente al desarrollo de cáncer y como sitio de origen de la hiperplasia, mientras que de la zona periférica emergía el cáncer.”

Referencias

N Eng J Med 2003. 349: 366-381.
Brit J Cancer 2002. 89(3): 552-556
J Nat Cancer Inst 2003. 95 (13): 930-931
N Eng J Med 2003. 349: 393-395
N Eng J Med 2003. 349: 215-224
JAMA 2003. 290: 476-485
Inf Quinc Epidem Nac 2003. 8(3): 41-52

MALTRATO INFANTIL

 

La edad, al igual que el sexo, también es una base universal para la división del trabajo, dice el pediatra y antropólogo Hugo Armando Sotomayor Tribìn en un primer articulo sobre el tema, escrito para la revista Pediatrìa (No.1 de 2003). Es evidente que los niños no pueden realizar tareas que requieran mucha fuerza, pero en muchas sociedades, los niños aportan mucha más mano de obra que en la nuestra. Como en las hortícolas, agrícolas y pastoriles - productoras de alimentos- los adultos suelen trabajar más que en la de cazadores - recolectores, en aquellas es previsible que sea más frecuente que los niños trabajen más.

Dice Sotomayor que los niños que vivían en campamentos nómadas prácticamente no tenían ningún trabajo; los adultos se encargaban de toda caza y recolección. A los niños de las comunidades sedentarias se les asignan numerosas tareas, como ayudar con los animales, limpiar de malas hierbas los cultivos y ayudar con la cosecha y realizar diversas tareas domésticas como buscar agua o leña, cocinar o limpiar y cuidar a otros niños. De hecho, en algunas sociedades se considera que un niño de seis años es suficientemente mayor como para responsabilizarse de un hermano pequeño durante parte del día. Cuando los adultos (especialmente las madres) tienen grandes cargas de trabajo y los niños son física y mentalmente capaces de hacer el trabajo, es probable que una gran parte del trabajo se asigne a los niños. En algunas sociedades, ellos dedican más tiempo a esa tarea que los adultos.

El pediatra hace una presentación histórica- antropológica de las diferentes formas de lo que comenzó a llamarse en el siglo XX “maltrato infantil” en los diversos momentos históricos de lo que hoy es Colombia, haciendo la comparación con otras sociedades. Concluye él que el fenómeno del maltrato infantil es superable en la medida que los problemas sociales como la pobreza, la guerra fratricida e irregular y la impunidad que afectan al país, sean superadas e insiste en la necesidad de una "puericultura" social, económica y política.

En sociedades desarrolladas como Norteamérica, el llamado “child abuse” es tomado muy en serio, y ha líneas telefónicas especiales que comunican con la policía para que el mismo niño, otro familiar o un vecino llamen de urgencia cuando un niño es maltratado física o psicológicamente. Es un delito muy grave, que trae delicadas consecuencias para los padres o adultos responsables del menor.

TASAS DE SALUD MATERNO-INFANTIL

 

En la atención integral de la mujer como esencia de la prolongación de la vida, Colombia conserva altos índices de mortalidad materna (70 por 100.000 nacidos vivos), cifra que representa la cúspide del “iceberg” de la situación de salud en la  gestante, si se tiene en cuenta que por cada muerte materna se presentan 748 gestantes con alguna patología durante el embarazo, afirma la Sociedad Colombiana de Obstetricia y Ginecología en comunicado publicado por  el Boletín Virtual de la AMC. El alto índice de madres adolescentes (17 %)  -mujeres entre 15 y 19 años- con tendencia a embarazarse cada vez en edades menores, revela una falencia en el nivel de promoción y prevención que opera actualmente, sin la participación activa de los especialistas en el área.

La tasa de mortalidad infantil –continúa el comité gremial de dicha sociedad- es de 25.6 por 1.000 habitantes con  grandes variaciones regionales que en algunos lugares puede llegar a 80 por cada 1.000 habitantes (Chocó, Guajira, etc.) o disminuir a 20 por 1.000 en otras (Bogotá, Cali, Medellín, etc.); ciudades donde se encuentra la mayor concentración de recurso humano especializado.

Recuerdo algún artículo de prensa que escribí en los años ochenta y que ameritó un editorial del diario El (nuevo) Siglo. Se titulaba “¿nos ganan la batalla?” y se refería a una tasa de mortalidad infantil de 137 por cada 1000 habitantes, lo que indica que aunque hemos avanzado, la tasa continúa siendo preocupante. Un artículo de Juan Heraldo Céspedes en Heraldo Médico, del que incluiremos algunos apartes en un próximo número, habla de la falta de coordinación de la agenda de salud (por su atomización en varias dependencias) y de lo muy bien empleados que deben ser los recursos en salud para lograr bajar el índice de años de vida perdidos por cada mil, que actualmente se encuentra en 150. Como sabemos, hay edades vulnerables como la materno-infantil (complicaciones de embarazo y parto, eruptivas y otras infecciones), una cifra excesiva de trauma e insuficiente atención en “la hora dorada” (después de la primera hora de ocurrido el trauma, la inatención genera una alta y costosa tasa de complicaciones), y luego la promoción y prevención con  hábitos saludables, para evitar los daños generados por enfermedades crónicas relacionadas con factores de riesgo.

 

TROZOS MUSICALES DE BACH

El presente listado da cuenta de algunas de las principales obras musicales de Juan Sebastián Bach, uno de los grandes genios de la música.

Tocata y Fuga en re menor, (BWV 565), con arreglo orquestal de Leopoldo Stockowski. Música que identifica a la emisora “El Minuto de Dios” de Bogotá.

Preludio Coral para Órgano “Engalánate alma”, con E. Power Biggs al órgano(WV 645).

Cantata Corazón, Boca, Actos y Vida (BWV 147).Misa en sí menor (BWV 232),con fragmentos del Gloria y del Credo, el triste Crucifixius y el alegre y glorioso Resurrexit. Por el Colegio Musical d e Sttutgart, bajo la dirección de Helmut Rilling. Pasión según San Mateo (BWV 244), “ esta música tan bella sólo se volverá a oír en el cielo”(Ana Magdalena, esposa de Bach).Coro final mixto del Colegio Bach de Munich, bajo la dirección de Eroc Zu Guttemberg. Magnificat (BWV 243), Filarmónica de Berlín, dirigida por Herbert Von Karajan. En diciembre de 2000 fue interpretada en la Catedral Primada y en el Auditorio León de Greiff de la Universidad Nacional, por la Orquesta Filarmónica de Bogotá, bajo la dirección musical de Francisco Rettig. Primer Preludio Clave Temperado (BWV 846 ), uno de los instrumentos predilectos de Bach. Otra música para Clave presentada fue el Concierto No. 1( BWV 1052) con Glenn Gould al piano, el No.4 (BWV 1065) trascrito de Vivaldi, el Concierto Italiano (BWV 971), que no tiene orquesta, pues el Clave puede reemplazarla, y las famosas variaciones Goldberg, aria (BWV 988) y la Variación 1, al piano Glenn Gould y Andrés Schiff respectivamente. Preparadas para que este discípulo de Bach pudiese combatir el insomnio del Conde Kyserlingk de Rusia.

Música de Cuerdas: Suite para Cello No.6 (BWV 1006), con la guitarra de Andrés Segovia o al Cello, por Yo-Yo-Ma.

Música Orquestal: Suite para Orquesta No.3 (BWV 1068), Aria y  el Concierto Branden burgués No.2 (BWV 1047), por el Concentus Musicus de Viena, bajo la dirección de Nikolaus Harnoncourt. Los 6 conciertos son muy populares y fueron elaborados para tratar de impresionar, sin éxito,  al príncipe prusiano de Brandenburgo, con el fin de conseguir un cargo allì. Estàn inspirados en música de Vivaldi. La casa alemana Bayer, tradicionalmente promotora de la música clásica alemana, obsequió a los médicos con los conciertos 1 a 4, hace unos pocos años.

Arte de la Fuga (BWV 1080), con Tatiana Nikolayeva al piano, bruscamente interrumpida con motivo de la enfermedad y muerte del maestro.

Coral para Órgano (BWV 668 ) Preludio dictado a su yerno Cristóbal Atnikol (Ante tu trono me presento), poco antes de su muerte.

INSTITUCIONES CENTENARIAS

Este año, la Academia Nacional de Medicina de Colombia y la Clínica de Marly están celebrando ciento treinta y cien años de su fundación respectivamente. La Academia nació como Sociedad de Medicina y Ciencias Naturales en enero de 1873, por iniciativa de los doctores Manuel Plata Azuero, Nicolás Osorio, Evaristo García, Leoncio Barreto, Liborio Zerda, Abraham Aparicio y Pío Rengifo, quienes convinieron crear una sociedad que tuviese por objeto el estudio y adelanto de las ciencias médicas y naturales, así como también el de dar solidaridad al cuerpo médico y unidad al ejercicio de la profesión. Por la Ley 71 de 1890 fue elevada a la categoría de Academia Nacional de Medicina, por el Congreso de la República y el Presidente Carlos Holguín. Desde entonces fue calificada como asesora del gobierno nacional en materias de salud, papel que le fue ratificado 90 años más tarde, merced a la Ley 02 de 1979. Funciona a través de sus diversas comisiones y diferentes capítulos regionales, realiza numerosos cursos y varias publicaciones –revistas como “Medicina” y varios libros- y mantiene una estrecha relación con las diversas sociedades científicas y el cuerpo médico colombiano.

La Clínica de Marly entre tanto, fue fundada hace 100 años en el tradicional barrio de Chapinero, y está celebrando el centenario con diversos actos, entre ellos un curso de “Actualización en Medicina Crítica y Cuidados Intensivos” (los días 28 y 29 de agosto) en el que participarán los conferencistas extranjeros Antonio Anzueto (Estados Unidos), Carlos Aspezteguia (Argentina) y Guillermo Domínguez-Cherit de Méjico.

“Tensiòmetro Virtual” desea felicitar a estas beneméritas instituciones, haciéndole llegar sus congratulaciones a los profesores Juan Mendoza-Vega (Presidente de la Academia) y Jorge Cavelier Gaviria (Director de la Clínica).

Vecino Virtual

Héroes y víctimas

La epidemia de neumonía atípica (SARS, por sus siglas en inglés) nos ha recordado de una manera gráfica que los trabajadores de la salud son indispensables, y que por el bien del público, se someten a riesgos personales considerables (Ottawa Citizen, Ontario).

La semana pasada murió el doctor Néstor Yanga -un médico general de Toronto- después de cuatro meses de haber sido contagiado de SARS por un paciente. Varias enfermeras de esa ciudad también han muerto. 

Desde hace muchos años, los médicos y las enfermeras han estado conscientes del riesgo que corren. El doctor Carlo Urbani, epidemiólogo italiano que descubrió el SARS, fue de los  primeros en fallecer a causa de la temida enfermedad. Ahí vemos pues que el doctor Yanga y los demás son un crédito para su vocación. 

Esto no es nuevo, por supuesto. De mi libro "Historia de los Medicamentos" cito lo ocurrido en 1665 en Londres, durante los meses de la "Peste de los Pobres". "... la gran ciudad, que contaba con 500.000 habitantes, perdió la quinta parte de la población. Los pobres, que vivían en míseras casuchas y en pésimas condiciones higiénicas (obviamente donde las ratas debían pulular) fueron las principales víctimas. Valientes médicos se le midieron a visitar y tratar los pacientes, pero muchos de ellos también murieron. Algunos destacados galenos presentes en esta peste de Londres fueron Thomas Sydenham y Nathaniel Hodges". 

Y así, miles y miles. No hace mucho, un médico negro -relativamente joven- dio su vida por tratar de ayudar a sus pacientes de Èbola en la lejana África. En las urgencias de San Juan de Dios, un estudiante fue asesinado por un psicópata. Muchos se auto infectaron -como Carrión con la Bartonela- para dar luces sobre la causa de una enfermedad. Durante la gestión ministerial de Gabriel Riveros -el último posible Minh alud- se denunciaron los riesgos y abusos que corren en Colombia las misiones médicas. Esto sin contar el estrés por la responsabilidad, el cansancio y la mala paga. Siempre se ha dicho que el médico no se pertenece. Esto por supuesto, cuando tiene la fortuna de tener trabajo. 

Correo

Reciba un saludo, quiero comunicarle que recibí el Tensiómetro Virtual No. 7 y No. 8. de un contenido excelente y aún más con sus artículos de cultura general. De gran utilidad para los profesionales en el área de Ciencias de la Salud.

RUTH ALEIDA VEGA M

Bibliotecóloga, Academia Nacional de Medicina

 

Cursos

La Sección de Cirugía General de la Fundación Santa Fe de Bogotá invita al II Curso - Taller de Suturas y Anastomosis que se realizará los días 29 y 30 de agosto de 2003, en el Auditorio Los Fundadores de la Asociación Médica de los Andes. El curso está dirigido a estudiantes, residentes y médicos generales. La inscripción tiene un valor de $40.000.Mayor información en los teléfonos 6196317 – 6208760, e-mail depciru@fsfb.org.co

Premio

Ludovic Reveiz y Piedad Carrillo, de la Clínica Reina Sofía de Bogotá, ganaron el premio Juan Jacobo Muñoz por una investigación sobre flunarizina en profilaxis de migraña.