Antimicrobianos

 

RESISTENCIA A LOS  ANTIBIÓTICOS

 

La resistencia a los antibióticos ocurre cuando la bacteria que causa la infección no muere con los antibióticos tomados para detener la enfermedad. La bacteria sobrevive y continúa multiplicándose causando mas daño. El uso extendido del antibiótico promueve la extensión de la resistencia al mismo. El  “Centro para el Control y Prevención de la Enfermedad” (CDC) estima que cerca de 100 millones  de antibiótico-terapias  se administran por los médicos en los consultorios por año. Aproximadamente la mitad de esas fórmulas son innecesarias; son formulados para gripas, tos y otras infecciones virales.

 

El uso inteligente de antibióticos es la clave para disminuir o quizás reversar su extendida resistencia. A pesar de que la solución al problema de la resistencia al antibiótico es compleja, no sabemos si cuando las comunidades han disminuido el uso de antibióticos, también se ha disminuido la resistencia. El CDC recomienda que cada uno use el antibiótico sólo cuando  sea necesario. Es importante entender que a pesar de que son drogas muy útiles, los antibióticos no lo son para las infecciones virales como la gripa, tos o faringitis virales.

 

                             

DATOS ACERCA DE LOS ANTIBIOTICOS

 

En 1928, Alexander Fleming,  un científico escocés descubrió el primer antibiótico, la penicilina.

Los antibióticos estuvieron ampliamente disponibles para los años cuarenta.

En 1954, dos millones de libras de antibióticos fueron producidas en los Estados Unidos. Hoy la cifra excede los 50 millones de libras.

Los antibióticos  trabajan o matando la bacteria (efecto bactericida) o inhibiendo el crecimiento (bacteriostático).

Anualmente, los humanos consumen 235 millones de dosis de antibióticos.  Se estima que entre un 20  a un 50% de este uso es innecesario.

 

                                                                      SALMONELLA

La Salmonella es actualmente un grupo de bacterias que puede causar enfermedad  diarreica en las personas. Por cerca de 100 años la Salmonella ha sido reconocida como causa de esta enfermedad en los humanos.

 

 

Cada año en los Estados Unidos, de aproximadamente ochocientos mil a cuatro millones de casos de Salmonella resultan unas 500 muertes. Los niños son los más propensos a la Salmonella.  Los jóvenes, los ancianos y los inmunocomprometidos son los más propensos a tener severas infecciones.

 

Los síntomas de la Salmonella incluyen: la diarrea, fiebre, cólicos abdominales, que se desarrollan de 12 a 72 horas después de la infección.

 

Si el paciente se deshidrata severamente o la infección se disemina por la mucosa intestinal, las personas con diarrea grave pueden requerir rehidratación, a menudo con líquidos intravenosos.

 

La Salmonella pasa de las heces de las personas o animales a otras personas u otros animales. Hay muchas clases de la bacteria Salmonella: Salmonella serotipo Typhimirium y Salmonela serotipo Enteritidis, son las más comunes en los Estados Unidos.

 

Los alimentos contaminados usualmente parecen y huelen normal. Los alimentos contaminados son a menudo de origen animal, como la carne, aves, leche o huevos, pero todos los alimentos incluyendo vegetales pueden contaminarse. Los alimentos también pueden llegar a contaminarse por las manos sin lavar de una persona infectada que manipule dichos alimentos.

 

La Salmonella también suele encontrarse en las heces de algunas mascotas. Los reptiles son particularmente propensos a hospedar la bacteria.

 

► Algunas Salmonellas han llegado a ser resistentes a los antibióticos, en gran parte como resultado del uso de antibióticos que promueven el crecimiento de animales alimentados.

 

► No existe vacuna para prevenir la Salmonella.  Por lo tanto, para prevenir la infección:

 

► No coma carne, aves o huevos crudos ni recalentados. Los huevos crudos pueden no ser reconocidos en algunos alimentos como la salsa holandesa casera, helados caseros, mayonesa casera, tiramisú, galletas o congelados.

 

Las aves y la carne, incluyendo las hamburguesas, deben ser muy bien cocinadas, no con color rosado en el centro. Las personas no deben consumir leche cruda o sin pasteurizar u otros alimentos lácteos.   Hacerlos lavar muy bien antes de consumirse.

 

► La contaminación cruzada de alimentos debe evitarse. Las carnes crudas deben estar separadas, alimentos cocinados y los pre-cocinados también. Las manos, cuchillos, mesones, y otros utensilios deben lavarse muy bien antes de manipular los alimentos crudos. Las manos deben lavarse antes de tomar cualquier alimento y entre la diferente manipulación de alimentos.

 

► Las personas infectadas con Salmonella no deben preparar alimentos o vaciar agua para otros hasta que no hayan sido dados de alta por no portar la bacteria Salmonella.

 

► Lave sus manos después de tener contacto con las heces animales. Ya que los reptiles son particularmente propensos a tener la Salmonella, cada uno debe lavarse las manos inmediatamente haya sostenido uno en las manos.  Reptiles (como las tortugas) no son mascotas apropiadas para los niños pequeños y no deben estar en la misma casa del niño.

 

HECHOS ACERCA DE LA ENFERMEDAD NEUMOCOCICA

 

 

La bacteria Streptococcus pneumoniae causa la enfermedad neumocócica y afecta a niños y adultos mundialmente. Cada año en los Estados Unidos, esta enfermedad da origen a aproximadamente 50,000 casos de bacteremia; 3,000 casos de meningitis; 100,000 – 135,000 hospitalizaciones; y 7 millones de casos de otitis media. La infección neumocócica causa unas 40,000 muertes anualmente en los Estados Unidos.


Los niños menores de dos años de edad y adultos de 65 años de edad son los de mas alto riesgo para la infección. También las personas de cualquier edad con ciertas condiciones médicas (ejemplo: enfermedad cardiaca congestiva, enfisema, enfermedad hepática,  talasemia, Sida)  y aquellas personas que viven en ambientes especiales (ejemplo: guarderías y unidades de cuidado intensivo) están bajo un alto riesgo para desarrollar la infección neumocócica. Los niños saludables que asisten a las guarderías no están con alto riesgo.


Las cepas de S. pneumoniae son resistentes a ciertas drogas y se ha vuelto muy común en los Estados Unidos. Muchos de los neumococos  resistentes a la penicilina también se han vuelto resistentes a otras drogas antimicrobianas, como eritromicina y trimetoprim-sulfametoxazole.

 

La vacuna polisacárida de neumococo (Poli 23 valente) fue aprobada para ayudar a prevenir la enfermedad neumocócica. Esta vacuna reemplazó a una anterior (14 valente). Esta vacuna puede darse al tiempo con otras vacunas incluyendo la de influenza y a los niños programados para inmunización. La vacuna está recomendada por el Comité Asesor de Prácticas de Inmunización  del Colegio Americano de Médicos y de la Academia Americana de Médicos Familiares.

 

Una investigación mostró que cerca de 31 millón de personas, de 65 años de edad o más y 23 millones de personas, menores de 65 años de edad,  estuvieron con un alto riesgo de contraer la enfermedad neumocócica. Sin embargo, sólo un 28% (para 65 años) recibieron la vacuna comparado con la vacunación anual de influenza del 52% para el mismo grupo. Las infecciones del oído medio son las consultas pediátricas más frecuentes en los Estados Unidos: más de 20 millones de consultas por año.

 

Como decíamos, el Streptococus pneumoniae es uno de los principales agentes etiológicos de enfermedades invasoras y   sus infecciones están asociadas con alta mortalidad; en particular, la neumonía neumocócica es responsable de la muerte anual de más de un millón de niños menores de 5 años, en los países en vía de desarrollo. Varios países han informado altas tasas de resistencia de S. pneumoniae a diferentes antimicrobianos, en especial, a la penicilina, lo que este tipo de infección se ha convertido en un problema emergente de salud pública, debido a que la falla en el tratamiento incrementa la mortalidad infantil.