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CLAUDE BERNARD Y EL MEDIO INTERNO
Claude
Bernard (1813-1878) fue uno de esos
médicos pensadores, que modernizaron la enseñanza de la medicina e
introdujeron las ciencias básicas en la educación. Egresado de la Sorbona,
fue catedrático de Fisiología General y sucesor de Magendie. Compañero de
banca de Pasteur en la Academia de Medicina de Francia, fue superado por
este en posterior fama, como se deduce del hecho que por hay muchas más
calles que llevan el nombre de Pasteur que el de Bernard. Se considera a
éste último como uno de los fundadores de la nueva ciencia de la
endocrinología. En 1855,
dice Amaro Méndez, aportó un
descubrimiento de gran trascendencia, al distinguir en el hígado una
secreción externa – la bilis -, y una secreción interna – la cesión de
glucosa a la sangre. De hecho estas investigaciones hicieron
parte de las que en 1856 extendieron la fama del fisiólogo, quien estudió
mucho la fisiología digestiva, sus jugos y los de las glándulas anexas
entre las cuáles está obviamente el hígado. Sus opiniones, como las que
expresa en la Función glucogénica del
Hígado, fueron muy discutidas en Francia y en otras naciones,
pero triunfaron de la oposición enconada con que hubieron de luchar. Autor
de numerosos libros como varias de las “Memorias” académicas (Comptes-rendus),
también dejó otros que llevaban el título de “Lecciones” entre las que
encontramos unas sobre la “Nutrición y el Desarrollo”. En su oposición a
las teorías vitalistas prevalentes, escribe: “El fisiólogo y el médico
deben procurar referir las propiedades vitales a propiedades
físico-químicas, y no estas a aquellas”.Varias de sus obras son el
resultado de la concepción positivista de la medicina. El mismo Bernard
escribe: ... considero al hospital
sólo como el vestíbulo de la medicina científica, como el primer campo de
observación en que debe entrar el médico; pero el verdadero santuario de
la medicina científica es el laboratorio. Solamente de esta manera se
podrán buscar explicaciones sobre los estados normales y patológicos a
través del análisis experimental. Bernard formuló entre otros,
los conceptos de secreción interna –mucho más amplio que el que se aceptó
después- y de medio interno (ambiente fisiológico fijo de cada ser vivo) y
la fisiología general, común a animales y vegetales. Bernard no sólo
describió la glicogénesis hepática en perros alimentados con proteínas y
azúcares sino que aisló el glicógeno del mismo órgano, observando además
hiperglicemia después de la punción del cuarto ventrículo. La
glucogénesis hepática (glicogenolisis y neoglucogènesis), tan influenciada
por la insulina y por sus hormonas contra-reguladoras, constituyen hoy un
proceso metabólico fundamental en la corrección tanto de la hipoglicemia
como de la hiperglicemia. Los mecanismos farmacológicos de las biguanidas
y de los nuevos secretagogos insulìnicos enfocados hacia el control de la
hiperglicemia post-prandial y el evitar las crisis hipoglicèmicas,
recuerdan los conceptos pioneros de este francés, quien dio las bases para
la interpretación y corrección de los fenómenos fisiopatològicos de la
patología diabética, ya que fue el padre de la regulación del medio
interno…
Armand
Trousseau (1801-1867) escribió sobre
terapéutica y clínica, fue un precursor del moderno internista con bases
anatomo-patológicas. En la parte del metabolismo del calcio, estudió el
raquitismo –recomendó el aceite de hígado de bacalao- y es recordado por
el signo que lleva su nombre, que se presenta en casos de hipocalcemia con
tetania latente al comprimir troncos nerviosos como en el brazo por unos
minutos, generándose un espasmo del carpo.
Swazey JP, Reeds K. Today's
Medicine, Tomorrow's Science,
Essays on Paths of
Discovery in the Biomedical Sciences DHEW Publication No. (NIH) 78-244
Public Health Service National Institutes of Health [1978]
http://newman.baruch.cuny.edu/digital/2001/swazey_reeds_1978/default.htm
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