Cabello
grueso
La contextura de este
tipo de cabello es gruesa, por lo general áspera y muy difícil de controlar.
Para un adecuado mantenimiento aconsejamos lavarlo de 3 a 4 veces por semana
utilizando siempre un buen acondicionador después del champú, el cual debe
estar libre de proteínas que le añadan volumen.
¿Como
amoldarlo?
Debido a su contextura
el cabello grueso es bastante difícil de amoldar, aunque no imposible: después
de lavarlo, séquelo con una toalla y luego con un secador de mano, manteniendo
este último a cuatro centímetros del cabello, e imprimiéndole movimientos de
arriba hacia abajo para evitar que se revuelva innecesariamente.
Utilice un cepillo plano
de cerdas naturales para peinarlo; y para aplacarlo, inclínese por productos de
consistencia ligera, dejando las espumas cremosas o geles, ya que dejan el
peinado rígido y hacen parecer el cabello más grueso y voluminoso.
Acostumbre a cortarse
las puntas regularmente y no utilice rollos pequeños, ya que en vez de
disminuir, aumentarán el volumen de su cabello.
Igualmente, debe
aplicarse por lo menos una vez al mes un tratamiento a base de aceite,
especialmente en las puntas, por ser las que más sufren. Para que el
tratamiento sea más efectivo, caliente primero el recipiente con el aceite al
baño de María; así el calor hará penetrar más fácilmente el producto,
optimizando los resultados.
Para darle suavidad
puede usar rollo de velcro con loción amoldadora térmica.
Los acondicionadores
también son excelentes para lograr un cabello más sedoso y fácil de dominar;
sin embargo, le aconsejamos asesorarse de un experto, quien le indicara los
pasos a seguir.
Cabello
fino
El cabello fino se ha
convertido en un verdadero dolor de cabeza para muchas personas debido a aspecto
lacio, sin cuerpo, sin vida, a su tendencia a caerse con facilidad y a que pocos
peinados se mantienen en su lugar. Por esto es muy importante tratarlo con
delicadeza.
Para cuidarlo le
sugerimos utilizar un champú con proteínas formulado para este tipo de cabello
y no aplicar mucho acondicionador, ya que este podría restarle el volumen que
necesita.Si su cabello, además de fino es débil y se encuentra maltratado por
el sol, debe recurrir a un revitalizante con vitamina B que penetre fortificándolo
de adentro hacia fuera. Aplíquelo después de enjuagar el champú pero no lo
retire; de esta manera logrará darle salud y vitalidad.
¿Cómo
amoldarlo?
Para darle consistencia
al cabello fino, aplique en toda la cabeza una espuma libre de alcohol, luego
seque solamente las raíces con el secador de mano para darle mayor volumen y
utilice los dedos o un cepillo de cerdas redondas para darle forma.
Si se trata de mantener
el peinado por más tiempo y darle vida, aplique un fijador de ingredientes
fuertes, de los que se usan en peinados que exigen un amoldado perfecto.
Incluya en su rutina de
limpieza el lavado del cabello con agua caliente, pues según se ha comprobado,
el calor hace que la cutícula del cuero cabelludo se dilate, dándole mayor
volumen.
Si lo desea, puede
mandarse a hacer sin temor una permanente suave, la cual contribuirá a darle más
cuerpo a su cabello lacio.
Cabello
rizado
Este tipo de cabello
suele ser la envidia de muchas personas que no han logrado sacarle partido a su
cabellera. El cabello rizado, sin embargo, tiende a encresparse con facilidad,
es áspero, con poco brillo y en ocasiones se torna indomable.
Aunque usted no lo crea,
este tipo de cabello es el que más atenciones necesita debido a su gran
tendencia hacia la resequedad, que
lo hace en extremo quebradizo. Por esto le aconsejamos lavarlo frecuentemente
con un champú suave o formulado para cabello rizado o con permanente, el cual
ayuda a suavizarlo y acondicionarlo sin destruir los crespos.
Las propiedades
humectantes de este champú dejan el cabello suave, manejable y con una delicada
fragancia de frutas tropicales.
¿Cómo
amoldarlo?
Después de lavarlo, séquelo
con una toalla suave para eliminar el agua y péinelo hacia atrás con una
peinilla de dientes anchos y separados. Para que los rizos no pierdan su forma,
es recomendable utilizar una gelatina o producto especialmente formulado, para
aplicar sobre el cabello, bien sea mojado o seco.
En caso de decidirse por
la gelatina, aplíquela primero en sus manos y espárzala luego sobre el
cabello, dándole forma con los dedos de adentro hacia fuera.
Lo ideal es dejar secar
al natural, pero si desea hacer uso del secador, no lo aplique directamente, aléjelo
lo más posible de su cabeza y manténgalo en constantes movimiento.
En el mercado es posible
encontrar dispositivos para la boca del secador que ayudan a esparcir el aire de
manera eficaz.
No se debe usar cepillo
para peinar el cabello rizado, pues con ello se destruyen sus ondas naturales. Y
si desea cambiar el color, inclínese por los rayitos o mechitas que semejen su
tono normal.
Le recomendamos no teñir
su cabello; esto puede hacer que se encrespe aún más.
Recuerde no exponerse al
sol sin la protección de un sombrero o una pañoleta. Retoque además su corte
cada seis semanas para devolverle la vitalidad al cabello y propiciar su
crecimiento.
Cabello indomable
Muchas personas se
quejan porque su cabello es indomable y se torna siempre como púas de erizo. Lo
más importante en estos casos, además de tener la calma, es practicar los
siguientes pasos.
¿Cómo
amoldarlo?
Al lavarse la cabeza,
aplíquese el champú en la raíz del cabello. Dejando que la espuma escurra
hacia las puntas. En cuanto al acondicionador, este debe aplicarse solamente de
la mitad del cabello hacia las puntas y no debe ser retirado.
En el momento de secarse
utilice una difuminadora para darle volumen al cabello y evitar que se erice. Póngala
a temperatura y velocidad mínimas.
Aunque tenga la
costumbre, trate de no cepillarse constantemente el cabello; utilice la punta de
los dedos para masajearse la raíz y darle el volumen deseado.
En caso de querer alisar
su pelo, puede rociarlo con laca, estirarlo suavemente hacia las puntas o
amoldarlo con gel cuando esté húmedo; no utilice espumas pues tienden a
resecar el cabello, empeorando el problema.
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